Medio Ambiente

Girona pone fin al calendario de basura para acabar con la suciedad y el incivismo

El nuevo sistema, que se implementará durante el primer semestre de 2026, incorpora nuevos contenedores para poder lanzar residuos de cualquier fracción a cualquier hora

13/01/2026

GeronaEn 2026 comienza en Girona con un cambio significativo en el sistema de recogida de residuos en la ciudad. Después de meses de quejas vecinales, incivismo y suciedad en las calles, el ayuntamiento gerundense ha decidido poner fin a la revolución del modelo de contenedores multifracción, implementado hace apenas un año. Este sistema, pionero en Catalunya, obligaba a los vecinos a verter cada tipo de residuo –plástico, orgánico, papel o rechazo– a un contenedor determinado, que se abría sólo a través de una tarjeta inteligente, según un calendario establecido para cada día de la semana.

Sin embargo, el modelo no ha cuajado entre la ciudadanía y durante todo este tiempo la presencia de desechos esparcidos por el suelo en los alrededores de los contenedores ha sido una constante. Por eso, a partir de este enero, vuelven los clásicos contenedores de colores diferentes, uno para cada fracción, donde se pueden lanzar los residuos correspondientes cualquier día ya cualquier hora de la semana. Eso sí, la tarjeta identificativa sigue siendo necesaria para abrir los recipientes.

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La empresa externa responsable del servicio de basura en la ciudad es Girona +Neta y, para llevar a cabo estos cambios sustanciales, el consistorio ha tenido que modificar el contrato heredado del anterior mandato de la exalcaldesa Marta Madrenes. Durante los primeros meses de implementación, de hecho, el nuevo equipo de gobierno tripartito ya ha realizado modificaciones puntuales y aplicado sanciones por mal funcionamiento del servicio a la empresa, pero esta última es la más drástica. Pasados ​​los meses, se ha hecho evidente que las condiciones originales del contrato no supieron prever la enorme complejidad que supone cambiar todo el sistema de recogida de residuos en una ciudad de más de 100.000 habitantes, por lo que el Ayuntamiento ha tenido que ir reaccionando a medida que se sucedían los eventos.

Especialmente a raíz de las quejas y la desidia de una parte de la ciudadanía, que cuanto más sucia estaba la ciudad menos colaboraba y dejaba muebles, electrodomésticos y todo tipo de basura en la calle como actitud de protesta y boicot. "No hemos obtenido la colaboración que esperábamos", reconoce el gobierno municipal. Durante 2025, de hecho, la Policía Municipal ha puesto más de 1.000 sanciones por incumplimiento de la ordenanza de residuos.

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1.130 nuevos contenedores

La implantación, que ya se anunció en verano pero hasta ahora no se ha hecho efectiva, ha empezado esta semana en barrio de Santa Eugenia, fronterizo con Salt y Sant Narcís, donde justamente la suciedad era más visible en las calles –sea por incivismo de los vecinos o porque el servicio de limpieza no pasaba con regularidad–. El despliegue se extenderá de forma progresiva durante el primer trimestre de 2026 al resto de barrios, primero por Can Gibert del Pla, San Narciso o Torre de Taialà, hasta terminar en el Eixample y el Mercadal. En los barrios o calles de menor densidad de población, como Sant Daniel, donde se recoge con sistema puerta a puerta, todo seguirá igual, ya que su funcionamiento es muy positivo.

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En total se prevé instalar unos 1.130 nuevos contenedores, con un dispositivo específico para cada fracción, al igual que antes del cambio de modelo: envases; papel y cartón; materia orgánica; cristal, y resto, que incluye el textil sanitario.

El alcalde de Girona, Lluc Salellas i Vilar, destaca las ventajas del cambio: "Esta mejora en los contenedores inteligentes permite flexibilizar el sistema y facilitar la gestión de los residuos a la ciudadanía. Es un sistema sencillo que permite lanzar la basura a cualquier hora en el contenedor pertinente".

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"Después de meses de trabajo, estamos contentos de poder aplicar este cambio en el sistema de los contenedores inteligentes. La incorporación de los nuevos contenedores mejorará la gestión de los residuos y permitirá revertir el incivismo con la basura", remarca, por su parte, el concejal de Acción Climática, Sergi Cot.

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Las tarjetas se mantienen para aplicar bonificaciones y penalizaciones

Eso sí, las tarjetas inteligentes se mantendrán, ya que permiten al consistorio saber el índice de reciclaje de cada usuario y, de forma consecuente, aplicar el sistema de pago por generación de residuos, que incentiva un uso responsable. "Habrá que seguir utilizando la tarjeta para abrir los contenedores y así aplicar el pago por generación. Los vecinos y vecinas que hagan un uso correcto del sistema podrán pagar menos en la tasa de 2026", añade el alcalde. Por ejemplo, el cálculo de la factura incluye bonificaciones para quien abra el contenedor más de 24 veces al año y penalizaciones para quien sólo utilice el de desecho.

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En 2025, un 8% más de recogida selectiva

Para garantizar un uso correcto de los contenedores, durante la implantación se reforzará la presencia de educadores ambientales, que informarán a los vecinos sobre el funcionamiento, resolverán dudas y entregarán las tarjetas identificativas cuando sea necesario. Además, la Policía Municipal establecerá patrullas de vigilancia para evitar que se dejen bolsas fuera de los contenedores, una infracción que puede acarrear multas de hasta 600 euros.

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Hace un año se instaló el modelo pionero de los contenedores multifracción y las tarjetas inteligentes con el objetivo de mejorar los índices de reciclaje en la ciudad, cumpliendo las directivas estatales y europeas de gestión de residuos. Según datos del Ayuntamiento, desde su implementación las cifras han mejorado significativamente: este 2025 se ha conseguido un 58% de recogida selectiva, un incremento respecto al 50,74% registrado en 2024. Unas cifras que, con la incorporación de los nuevos contenedores y la eliminación de los horarios, ciudad a los objetivos de la Unión Europea, que fijan un 70% de recogida selectiva y un 60% de reciclaje global para 2030.