Recuento de vértigo en Perú: el candidato de izquierdas supera a Fujimori con el 94% escrutado
La candidata de la derecha ha encabezado el recuento durante todo el día, pero Roberto Sánchez ha conseguido finalmente hacerle el 'sorpasso'
BarcelonaPerú celebró este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y el pulso en el recuento entre los dos candidatos se mantiene todavía hoy lunes, incluso con el escrutinio bien avanzado. Con el 94% de los votos contados, el candidato de izquierdas, Roberto Sánchez, ha superado a la candidata de la derecha radical, Keiko Fujimori, en unos comicios que son una elección entre dos pasados. La hija y heredera política del dictador Alberto Fujimori había empezado encabezando el recuento y con el 50% de los votos escrutados se situaba cinco puntos por delante de Sánchez, pero a medida que ha avanzado el día la distancia se ha ido acortando, hasta que el candidato de izquierdas ha superado a su rival de derechas.
Los porcentajes están casi igualados, con Sánchez alrededor del 50,08% de los votos y Fujimori alrededor del 49,92%. Las papeletas que quedan por contar corresponden principalmente a zonas rurales y andinas, donde el voto es mayoritariamente favorable a Sánchez, mientras que en las grandes ciudades, donde Fujimori y la derecha acumulan más apoyos, la mayoría de actos electorales ya se han cerrado. De esta manera, todo hace prever que el candidato de izquierdas será el vencedor, pero los dos presidenciables piden esperar al cierre definitivo del escrutinio.
Los primeros sondeos ya apuntaban que se produciría este escenario, y pronosticaban un recuento muy ajustado con una ligera ventaja de Sánchez. Una estimación de Ipsos para la asociación Transparencia daba la victoria a Sánchez con el 50,3% de los votos, frente al 49,7% de Fujimori, mientras que otra proyección, en este caso de Datum Internacional, también situaba al candidato de izquierdas ligeramente por delante, con el 50,14% de los apoyos.
Un país dividido por el pasado
El resultado dibuja una clara división a partes casi iguales entre la población peruana, un reflejo de la situación actual en el país en el ámbito político, condicionada por el apoyo o el rechazo al expresidente Pedro Castillo. Sánchez se ha presentado a las elecciones reivindicando a Castillo, que dirigió el Perú entre julio de 2021 y diciembre de 2022. Hoy día Castillo está en prisión y se define como el "presidente secuestrado" del país después de que en 2022 él mismo impulsara un autogolpe para romper el bloqueo que le imponía el poder legislativo a la mayoría de medidas que pretendía impulsar. La izquierda considera que Castillo fue expulsado del poder por su programa social, y se ha convertido en un símbolo para los sectores más empobrecidos del país, sobre todo para los pueblos originarios.
Keiko Fujimori, en cambio, era la candidata de la derecha radical. El espacio político que lidera representa a las élites del país y a los círculos de poder situados en las grandes ciudades. Con un programa basado en el neoliberalismo extremo y el autoritarismo, equiparable a propuestas de extrema derecha en el continente como las de Javier Milei o Nayib Bukele, su espacio político y ella misma abrazan sin tapujos la figura del expresidente y dictador Alberto Fujimori, condenado por crímenes contra la humanidad y que dirigió el Perú entre 1990 y 2000.
Este es el segundo recuento extremadamente ajustado que vive el Perú en las últimas semanas. En la primera vuelta, celebrada el 12 de abril, Keiko Fujimori salió claramente ganadora con el 17,19% de los votos. En la segunda posición, sin embargo, se produjo un empate entre Roberto Sánchez y el candidato ultraconservador Rafael López Aliaga, que reunieron cada uno alrededor del 12% de los apoyos. Entonces, hicieron falta semanas para acabar de contar todos los votos y concluir que el candidato de izquierdas era quien debía pasar a la segunda vuelta porque había obtenido 21.000 votos más que el ultraconservador.