El Supremo de EE. UU. da dos grandes victorias a Trump en materia de inmigración
El organismo permite al gobierno restringir aún más el paso en la frontera y poner fin al estatus de protección temporal a los haitianos y sirios
WashingtonEl Tribunal Supremo de Estados Unidos ha concedido este jueves dos victorias importantes a la administración Trump en casos relacionados con la inmigración. Por un lado, ha resuelto que el gobierno puede poner fin al estatus de protección temporal del que gozan actualmente cientos de miles de haitianos y sirios. Por otro, ha decidido que puede impedir físicamente el paso a la frontera a los inmigrantes, aunque sean solicitantes de asilo.
El gobierno trumpista había pedido al Tribunal que le permitiera recuperar una política que ya había aplicado en 2016: las devoluciones en caliente, que eliminan el derecho de los migrantes a intentar obtener asilo, un derecho que habían conseguido gracias a las leyes federales. Hasta ahora los inmigrantes que manifestaban en la frontera la voluntad de solicitar asilo o protección eran derivados a unas entrevistas en las que se evaluaban sus peticiones.
La decisión del Supremo sobre los solicitantes de asilo que llegan a la frontera de Estados Unidos representa una gran victoria para Trump, después de que otros jueces hubieran rechazado la suspensión indefinida de las solicitudes de asilo o hubieran dictaminado que la Administración no podía denegar el asilo de manera sistemática a las personas que llegan desde México.
Una vez más los seis jueces conservadores han votado a favor de la Administración, mientras que las tres juezas progresistas han votado en contra, lo que pone de manifiesto la profunda división dentro del Tribunal, una división que también se ha reflejado en los escritos que las magistradas han leído desde el estrado.
Abre la puerta a la deportación de 1,3 millones de personas
La decisión del Tribunal sobre la protección de los haitianos y los sirios abre la puerta a que el Departamento de Seguridad Nacional elimine estas protecciones no solo para estos colectivos, sino también para un total de 1,3 millones de personas procedentes de diecisiete países, que gracias a este régimen pueden residir en Estados Unidos.
Los abogados de los inmigrantes haitianos argumentaron que este Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) se creó para protegerlos de tener que volver a unos países que entonces no eran seguros, y que continúan sin serlo. Asimismo, sostuvieron que el gobierno Trump revocó estas protecciones por motivos racistas, los mismos que, según afirmaban, llevaron al presidente a difundir el rumor de que los haitianos se comían los perros y los gatos de sus vecinos en Springfield, en el estado de Ohio.
Sin embargo, el Supremo considera que, en este caso, no corresponde a los jueces revocar las decisiones de una Administración, especialmente porque estos permisos de residencia temporal siempre fueron concebidos como temporales. En el caso de Haití, Estados Unidos concedió esta protección a sus ciudadanos después del devastador terremoto de 2010, y posteriormente la prorrogaron varias veces debido a la violencia de las bandas, que ha obligado a millones de personas a desplazarse.
En cuanto a los sirios, obtuvieron la protección temporal por primera vez en 2012, durante la guerra civil que se prolongó durante más de diez años. Actualmente unos 350.000 haitianos y cerca de 6.000 sirios continúan amparados por estas protecciones."En pocas palabras, la resolución del Tribunal Supremo provocará directamente la muerte violenta e innecesaria de miles de personas inocentes", han afirmado los abogados de los haitianos, Geoff Pipoly y Andy Tauber. "Esta sentencia es una traición devastadora para las familias haitianas que han vivido, trabajado y contribuido a este país durante años, solo para acabar siendo expulsadas debido a los sentimientos contrarios a los inmigrantes negros", ha lamentado el presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (la NAACP, por sus siglas en inglés).