Trump dice ahora que no tiene prisa por firmar un acuerdo con Irán: "El tiempo juega a nuestro favor"
El pacto entre Washington y Teherán incluiría la reapertura de Ormuz y una tregua de 60 días
BarcelonaDonald Trump ha rebajado las expectativas de un acuerdo inminente con Irán. Si este sábado afirmaba que el pacto estaba "prácticamente negociado" y que solo faltaban "detalles" por cerrar con Teherán, el domingo ha asegurado que no quiere "precipitarse a llegar a un acuerdo". "Ambas partes deben tomarse su tiempo y hacerlo bien. No puede haber errores", ha asegurado el presidente norteamericano en un mensaje en su red social, Truth Social, en el que ha añadido: "El tiempo juega a nuestro favor".
Este nuevo giro de guion llega en un momento de tensión diplomática –ayer los mediadores pakistaníes aseguraban que el acuerdo está "más cerca que nunca"– y contrasta con el optimismo expresado por el secretario de Estado, Marco Rubio, que horas antes había asegurado que se esperaban "buenas noticias" de manera inminente". En este contexto, Trump mira de mantener la presión sobre Irán hasta el último momento. "El bloqueo se mantendrá en pleno vigor hasta que se llegue a un acuerdo, se certifique y se firme", ha avisado el presidente norteamericano en referencia al bloqueo de Washington impuesto sobre los puertos iraníes como respuesta al bloqueo que aplican las fuerzas iraníes en el estrecho de Ormuz.
El mensaje de Trump llega mientras las delegaciones norteamericana e iraní están discutiendo un plan de paz que podría anunciarse hoy mismo. ¿Qué incluiría? Según el borrador que ha obtenido el medio norteamericano Axios, el primer punto sería una tregua de los enfrentamientos de 60 días, con opción a prórroga. Durante este tiempo, Irán se compromete a reabrir el estrecho de Ormuz –hecho que permitiría reanudar el paso por donde antes circulaba el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo– y a retirar las minas marinas de la zona. En contrapartida, Estados Unidos levantaría el bloqueo a los puertos iraníes y suspendería parcialmente las sanciones económicas para permitir que Teherán reanude de manera temporal la venta de petróleo.
Asimismo, durante estos dos meses que dure la tregua las delegaciones aprovecharán para continuar discutiendo aspectos más delicados y donde a día de hoy no se ponen de acuerdo, como por ejemplo en la cuestión nuclear. En este aspecto, Trump parece haber arrancado un compromiso de la República Islámica: el de no fabricar nunca el arma nuclear. En cambio, las limitaciones concretas del programa nuclear se negociarían en este período, probablemente a cambio del levantamiento total de las sanciones y del descongelamiento de los fondos de Teherán.
El frente del Líbano, incierto
Otro elemento que inicialmente preocupaba a Irán era la ofensiva israelí en Líbano. ¿Cómo quedaría esta cuestión? Según las fuentes de Axios, el pacto debería incluir el fin de los combates. Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no se ha mostrado nada cooperativo en este punto, y habría expresado su preocupación en una llamada con Trump este sábado.
De hecho, Netanyahu continúa presionando al presidente estadounidense para que ahogue tanto como pueda a su rival geopolítico y se alinee con sus intereses en la región. En una publicación en Telegram, ha afirmado que Trump está de acuerdo con el hecho de que hay que "eliminar la amenaza nuclear" que representa Irán, lo que implicaría desmantelar las instalaciones de enriquecimiento de uranio y retirar las reservas de uranio enriquecido de su territorio. Además, el dirigente israelí dice que tiene el visto bueno de Trump para defenderse contra amenazas de todos los frentes, incluido el de Líbano.
Paralelamente, Irán, que todavía no ha respondido formalmente al anuncio de Trump, según el cual el acuerdo está muy cerca, también quiere mostrarse firme de cara a su audiencia. Este domingo, las fuerzas armadas de Irán han asegurado que se encargarán de la seguridad del golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz bajo un "nuevo orden regional y mundial" y "sin presencia extranjera", en un gesto para presumir de su control del estrecho. El comunicado, firmado por el comandante del cuartel general central Jatam al-Anbiya, el general Ali Abdolahi, también amenaza con dar una respuesta "dura e infernal" ante cualquier agresión contra Teherán.