"La situación se complica": los bomberos, agotados el octavo día del megaincendio en Francia
Las temperaturas pueden superar los 41 grados en la Gironda durante el octavo día consecutivo de esfuerzos para apagar el fuego
BarcelonaL'incendio más grave que se recuerda en Francia continúa estabilizado, pero fuera de control. Los bomberos han conseguido, por ahora, retener las llamas a 15 kilómetros de Burdeos. Durante la noche han podido controlar algunas lenguas de fuego que han reavivado en las localidades de Camp de Souge, Arès y Le Temple, de manera que la superficie devastada se mantiene en 42.000 hectáreas. Pero en el octavo día de esfuerzos para extinguir el incendio que asola la región de la Gironda los cuerpos de emergencias están al límite y la extinción parece todavía una meta remota. "Hay rebrotes que requieren un despliegue masivo de tropas y de medios aéreos. El cansancio está ahí, ya que hace ocho días que luchamos", ha asegurado el comandante Matthieu Jomain en declaraciones a BFMTV. "La situación se complica", ha advertido.
A pesar de que la noche del martes al miércoles ha sido “tranquila”, las autoridades advierten que no se puede bajar la guardia: durante la tarde, las condiciones meteorológicas han empeorado con "vientos secos" y temperaturas que han superado los 40 grados en algunos puntos como Burdeos, según el portal Infoclimat. Por eso es necesario que el despliegue continúe siendo ingente: cerca de 2.750 bomberos, 1.500 militares, 1.440 efectivos de otras fuerzas de seguridad y 18 recursos aéreos –entre los cuales hay un avión militar A400M adaptado para lanzar líquido retardante– están trabajando para combatir el fuego. Igualmente, las restricciones de circulación, con cortes en la autopista A-63 y en el circuito ferroviario del sur de Burdeos, se mantienen intactas.
El incendio de la Gironda ha puesto en evidencia las carencias del servicio de emergencias francés. El pasado miércoles, el día que comenzó el megaincendio de la Gironda, los bomberos ya habían denunciado una falta de equipamiento y personal por la muerte de dos bomberos en la región el día anterior, 21 de julio. Antes de que estallara el incendio cerca de Burdeos, los diversos cuerpos ya debían hacer frente a una media de más de treinta incendios diarios. "El personal implicado trabaja en turnos seguidos, a veces durante períodos muy largos", denuncia el sindicato de bomberos en un comunicado. Al mismo tiempo, "la necesidad de relevo, apoyo y refuerzos continúa aumentando".
Ante un despliegue de esta magnitud, el sindicato de bomberos voluntarios ha hecho un llamamiento a la movilización a antiguos bomberos, personal sanitario, personas con habilidades logísticas o en transporte. Su propuesta es elaborar un censo nacional para hacer frente a la "multiplicación de incendios de una escala e intensidad particularmente preocupantes".
En paralelo, hay dieciséis departamentos del país que están en alerta naranja por temperaturas extremas este miércoles y se prevé que el jueves sean veintitrés. En algunos, el fuego continúa ardiendo. En la región de las Landas, vecina de la Gironda, el fuego está controlado después de haber calcinado 3.600 hectáreas. Lo mismo ocurre en el departamento del Var, en la costa oriental, donde el incendio que ha devastado cerca de 4.800 hectáreas se declaró oficialmente controlado el martes por la noche. En cambio, las llamas continúan avanzando en Alta Córcega y en los Altos Alpes. El primer incendio ha quemado 1.083 hectáreas, según el último balance, publicado el martes por la noche; y el de la región de los Altos Alpes ha quemado 510 hectáreas.
Otra de las derivadas de los fuegos es que la calidad del aire, sobre todo en la región de la Gironda, ha quedado comprometida. La ministra de Salud francesa, Stéphanie Rist, ha alertado de que el humo puede provocar problemas respiratorios y ha instado a la población vulnerable o con enfermedades de corazón o pulmones a quedarse en casa o a salir con mascarilla. El ministerio, asegura, ha puesto más de 5 millones de mascarillas FFP2 a disposición de las farmacias para que los usuarios que las necesiten solo tengan que ir a recogerlas. Durante la misma comparecencia, la ministra ha informado de que hasta ahora se han evacuado 42 establecimientos medicosociales, y que se han desalojado un total de 4.272 personas, principalmente ancianos o personas con discapacidades.
Un modelo cuestionado
¿Por qué los incendios arden con tanta intensidad? Al ver las imágenes de los bosques devorados por el fuego, llama la atención la disposición ordenada de los árboles calcinados, que tienen una distancia idéntica entre ellos. Esto se explica porque las zonas forestales que están ardiendo ahora en la Gironda y en las Landas están formadas principalmente por bosques artificiales. La mayoría están plantados en lo que se llaman "masas monoespecíficas regulares". Tal como explica Husbert Pérez, ecólogo de la consultoría ambiental francesa Envolis, se trata de "zonas con un mosaico homogéneo de vegetación"; es decir, bosques compuestos por una sola especie y con árboles de la misma edad. Este sistema, que económicamente es muy eficiente para la explotación de madera, tiene un problema: cuando comienza un incendio, el suministro de combustible es casi continuo. La falta de diversidad hace que no haya otros árboles más húmedos que puedan actuar de cortafuegos y hace que el fuego avance más deprisa sin encontrar obstáculos.
A esto se suma que las zonas forestales quemadas son principalmente pinares de pino resinero destinados a la producción de madera. Esta especie es extremadamente inflamable por la alta concentración de resina y por el comportamiento de sus piñas, las cuales, como advierte Pérez, "retiene brasas en el interior y explotan, favoreciendo la propagación". Además, la hojarasca que se acumula en la base crea una capa vegetal que hace que el fuego se extienda rápidamente. Si bien las repetidas olas de calor, las sequías y los fuertes vientos continúan siendo los principales desencadenantes del incendio, un estudio publicado en la revista Nature en 2025 asegura que las plantaciones en regiones climáticas templadas (como el Mediterráneo) tienen el doble de posibilidades de quemarse que los bosques naturales.