Noche "muy tranquila" en el gran incendio de Francia: 84.000 desalojados vuelven a casa
Los bomberos se muestran "optimistas" por unas condiciones meteorológicas más favorables
BarcelonaLa noche ha dado una pequeña tregua a los bomberos del suroeste de Francia, que ven con "optimismo" la evolución del incendio más grave que se recuerda en el país. Después de una "noche muy tranquila", las condiciones meteorológicas con un 80% de humedad hacen augurar una "situación mucho más aceptable", ha asegurado el comandante Matthieu Jomain, oficial de comunicaciones del Servicio Departamental de Incendios. La prefectura de la Gironda ha anunciado esta mañana que ha autorizado el regreso inmediato de los residentes a nueve municipios del departamento, de modo que 84.000 desalojados —de un total de 220.000— han podido volver a casa.
Con todo, las autoridades reiteran que hay que ser prudentes. "42.000 hectáreas no se detienen así como así", ha insistido el comandante que ha explicado que la extinción de los focos residuales continuará para extinguir el incendio "lo antes posible". El perímetro del incendio se mantiene a 15 kilómetros de Burdeos, pero la intensidad es más baja. Las autoridades también han dado luz verde para que se reanude el tráfico en la autopista A-63, cortada hasta ahora.
Hace nueve días que los cuerpos de emergencia luchan a contrarreloj para apagar las llamas con un despliegue ingente: cerca de 2.750 bomberos, 1.500 militares, 1.440 efectivos de otras fuerzas de seguridad y 18 recursos aéreos –entre los que hay un avión militar A400M adaptado para lanzar líquido retardante– están trabajando para combatir el fuego. Y, en el noveno día consecutivo, el cansancio se empieza a notar. "Hay rebrotes que requieren un despliegue masivo de tropas y de medios aéreos. El cansancio está presente, ya que hace ocho días que luchamos", decía ayer Jomain en declaraciones a BFMTV.
El incendio de la Gironda ha puesto en evidencia las carencias del servicio de emergencias francés. El pasado miércoles, el día que comenzó el megaincendio de la Gironda, los bomberos ya habían denunciado una falta de equipamiento y personal por la muerte de dos bomberos en la región el día antes, 21 de julio. Antes de que estallara el incendio a tocar de Burdeos, los diversos cuerpos ya debían hacer frente a una media de más de treinta incendios diarios. "El personal implicado trabaja en turnos seguidos, a veces durante periodos muy largos", denuncia el sindicato de bomberos en un comunicado. Al mismo tiempo, "la necesidad de relevo, apoyo y refuerzos continúa aumentando".
Ante un despliegue de esta magnitud, el sindicato de bomberos voluntarios ha hecho un llamamiento a la movilización a antiguos bomberos, personal sanitario, personas con habilidades logísticas o en transporte. Su propuesta es elaborar un censo nacional para hacer frente a la "multiplicación de incendios de una escala e intensidad particularmente preocupantes".
En paralelo, hay dieciséis departamentos del país que están en alerta naranja por temperaturas extremas este miércoles y se prevé que el jueves sean veintitrés. En algunos, el fuego continúa ardiendo. En la región de las Landas, vecina de Gironda, el fuego está controlado después de haber calcinado 3.600 hectáreas. Lo mismo ocurre en el departamento de Var, en la costa oriental, donde el incendio que ha devastado cerca de 4.800 hectáreas se declaró oficialmente controlado el martes por la noche. En cambio, las llamas continúan avanzando en Alta Córcega y en Altos Alpes. El primer incendio ha quemado 1.083 hectáreas, según el último balance, publicado el martes por la noche; y el de la región de los Altos Alpes ha quemado 510 hectáreas.
Otra de las derivadas de los fuegos es que la calidad del aire, sobre todo en la región de Gironda, ha quedado comprometida. La ministra de Salud francesa, Stéphanie Rist, ha alertado que el humo puede provocar problemas respiratorios y ha instado a la población vulnerable o con enfermedades de corazón o pulmones a quedarse en casa o a salir con mascarilla. El ministerio, asegura, ha puesto más de 5 millones de mascarillas FFP2 a disposición de las farmacias para que los usuarios que las necesiten solo tengan que ir a recogerlas. Durante la misma comparecencia, la ministra ha informado que hasta ahora se han evacuado 42 establecimientos medicosociales, y que se han desalojado un total de 4.272 personas, principalmente ancianos o personas con discapacidades.
Un modelo cuestionado
¿Por qué los incendios arden con tanta intensidad? Al ver las imágenes de los bosques engullidos por el fuego llama la atención la disposición ordenada de los árboles calcinados, que tienen una distancia idéntica entre ellos. Esto se explica porque las zonas forestales que están ardiendo en estos momentos en la Gironda y en las Landas están formadas principalmente por bosques artificiales. La mayoría están plantados en lo que se llaman "masas monoespecíficas regulares". Tal como explica Husbert Pérez, ecólogo de la consultoría ambiental francesa Envolis, se trata de "zonas con un mosaico homogéneo de vegetación"; es decir, bosques compuestos por una sola especie y con árboles de la misma edad. Este sistema, que económicamente es muy eficiente para la explotación de madera, tiene un problema: cuando empieza un incendio, el suministro de combustible es casi continuo. La falta de diversidad hace que no haya otros árboles más húmedos que puedan hacer de cortafuegos y hace que el fuego avance más rápido sin encontrar obstáculos.
A esto se suma que las zonas forestales quemadas son principalmente pinares de pino piñonero destinados a la producción de madera. Esta especie es extremadamente inflamable por la alta concentración de resina y por el comportamiento de sus piñas, las cuales, como advierte Pérez, "retienen brasas en el interior y explotan, favoreciendo la propagación". Además, la hojarasca que se acumula en la base crea una capa vegetal que hace que el fuego se extienda rápidamente. Si bien las repetidas olas de calor, las sequías y los fuertes vientos continúan siendo los principales desencadenantes del incendio, un estudio publicado en la revista Nature en 2025 asegura que las plantaciones en regiones climáticas templadas (como el Mediterráneo) tienen el doble de posibilidades de quemarse que los bosques naturales.