La guerra en Ucrania

¿Quiénes son los milicianos rusos (y pro-Kiev) que han atacado Rusia?

Un grupo neonazi anti-Putin y otro de partisanos lanzaron una incursión terrestre

BarcelonaNo es la primera vez que la guerra de Ucrania entra en territorio ruso, pero sí la primera que el ataque dura más de un día. El lunes, grupos de hombres armados bajo el paraguas de la Legión de la Rusia Libre y el Cuerpo de Voluntarios Rusos penetraron en algunas ciudades rusas y hoy Moscú ha pedido a la población que no vuelva a casa todavía, a pesar de que da la "operación antiterrorista" por terminada.

Rusia dice que ha expulsado a los atacantes y que ha matado a 70, mientras que medios ucranianos apuntaban que los combates aún continúan cerca de la localidad rusa de Graivoron, a siete kilómetros de la frontera ucraniana. La Legión de la Rusia Libre afirmaba el lunes que había ocupado el pueblo de Kozinka, también a escasos kilómetros de la frontera. Las dos poblaciones pertenecen a la región rusa de Belgorod, al suroeste del país, que, como la región de Briansk, habían sufrido ataques con drones o aviones ucranianos. No queda claro de cuántos combatientes se trata y las autoridades locales han hablado de 8 heridos y han asegurado que la mayoría de la población civil ha huido.

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Pero, ¿quiénes son y de dónde han salido estas milicias? La más conocida es el Cuerpo de Voluntarios Rusos, liderado por Denis Kapustin (alias Denis Nikitin o Denis White Rex), un prominente líder neonazi ruso. "Empezó organizando torneos de artes marciales solo para blancos en Rusia, además de protestas que acabaron con varios procedimientos judiciales contra él", explica al ARA desde Kiev Sergiy Movchan, investigador especializado en la ultraderecha ucraniana. Después de pasar una temporada en Alemania, donde creó la marca de ropa neonazi White Rex, Kapustin fue expulsado del país y se instaló en 2017 en Ucrania, invitado por el movimiento Azov. Con el tiempo se convertiría en una figura clave de los movimientos de ultraderecha a escala internacional y también en Ucrania.

Cuando empezó la invasión rusa Kapustin creó el Cuerpo de Voluntarios Rusos, con otros miembros de ultraderecha. Su simbología es muy evidente: "El escudo del grupo es una mezcla del símbolo del ejército blanco que luchó contra los bolcheviques en la Revolución Rusa y del ejército de Vlasov, que combatió en Rusia junto a los nazis en la Segunda Guerra Mundial", detalla el investigador. Los voluntarios rusos no tuvieron mucha notoriedad a principios de la guerra, pero las dos acciones que han protagonizado este año, con incursiones dentro de territorio ruso en marzo y en abril, les han dado protagonismo.

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De esto no se tiene que deducir, no obstante, que la ultraderecha rusa esté contra Putin. "La mayoría de la ultraderecha rusa apoya a Putin: son los monárquicos, los hooligans de varios equipos de fútbol que incluso han creado sus milicias para luchar en Ucrania, los fanáticos ortodoxos... Un sector más pequeño y más antisistema (los neonazis de Kapustin consideran a Putin anti-ruso) que se enfrentó acabó fuera de Rusia y en muchos casos en Ucrania", explica el investigador.

¿Acciones de partisanos anti-Putin?

El segundo grupo que ha protagonizado la operación transfronteriza es la Legión de la Rusia Libre, fundada por Ilya Ponomarev, un exdiputado ruso que fue el único que en 2014 votó contra la anexión de la península de Crimea a Duma. No se trata en este caso de una organización de ultraderecha sino más bien liberal, si nos basamos en su simbología: la bandera rusa blanca y azul sin la franja roja que simboliza la oposición a la guerra. "No proclaman ninguna ideología, sin embargo", añade Movchan. El grupo de Ponomarev se hizo conocido cuando se atribuyó acciones de "partisanos" dentro de territorio ruso, como el asesinato de Maria Duguina, la hija del ideólogo utraderechista Alexander Duguin, con un coche bomba. Todas estas acciones nunca han quedado del todo aclaradas.

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Como el resto de fuerzas extranjeras que combaten en Ucrania, estos grupos operan bajo el paraguas de la GUR, los servicios de inteligencia de Kiev, a pesar de que a menudo no tienen contratos formales con el gobierno sino que actúan como voluntarios. Para Movchan estas acciones responden sobre todo a un objetivo propagandístico: "Todo el mundo sabe que estos grupos no liberarán Rusia ni tienen capacidad para ocupar una parte del territorio, pero ellos buscan notoriedad. Para Kiev, la imagen que se quiere crear es la de los rusos liberando su propia tierra, y así desmoralizar al enemigo".