Elecciones municipales en Francia

La división de la izquierda francesa pone en riesgo París y Marsella

La tensión entre Socialistas y LFI frena las alianzas y puede dejar a grandes ayuntamientos en manos de la derecha y la extrema derecha en la segunda vuelta de los comicios

El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, protestando contra el Frente Nacional durante las manifestaciones del Primero de Mayo.
16/03/2026
3 min

ParísLa primera vuelta de las elecciones municipales en Francia, celebradas el domingo, deja un buen puñado de ayuntamientos al alcance de partidos de izquierda, sobre todo gracias a los buenos resultados de las candidaturas unitarias de la izquierda –formadas mayoritariamente por Socialistas y Verdes– y al avance de La Francia Insumisa (LFI), el partido de la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon, que hasta ahora tenía muy bien nivel local.

Ahora bien, los buenos resultados pueden acabar en fracaso en la segunda y definitiva vuelta, que se celebrará el próximo domingo. Las tensiones entre La Francia Insumisa y el resto de partidos de izquierda, especialmente con el Partido Socialista, puede provocar que ciudades importantes, como París y Marsella, donde la izquierda podría gobernar, acaben en manos de la derecha o la extrema derecha.

En un sistema político a dos vueltas, si en la segunda vuelta los votantes deben escoger entre dos partidos de izquierda, el voto progresista se divide. Por eso, en las últimas legislativas los partidos de izquierda más importantes, incluidos los insumisos, presentaron candidaturas unitarias con el nombre de Nuevo Frente Popular (NFP). Sin embargo, esta alianza ya hace tiempo que es historia y el líder del partido socialista, Olivier Faure, ha advertido este lunes de que no habrá ningún pacto nacional con LFI para la segunda vuelta de las municipales, aunque abre la puerta a pactos locales.

Marcar perfil propio

A un año de las elecciones presidenciales, los Socialistas –también LFI– quieren marcar perfil propio para tener opciones de llegar al Elíseo. La estrategia de los socialistas exige desmarcarse de los melenchonistas, a quien acusan convenientemente de tener posiciones demasiado radicales. La pugna es peligrosa para las ambiciones locales de unos y otros. Y beneficia a la derecha –que, paradójicamente, ha tenido unos resultados discretos en la primera vuelta– y la extrema derecha de Marine Le Pen.

Mientras en algunas grandes ciudades como Lyon y Toulouse los candidatos de la izquierda y de los insumisos han anunciado que fusionan las listas para la segunda vuelta para frenar a los conservadores, en otras, la ausencia de pacto puede acabar dejando los partidos progresistas en la oposición. Es el caso de París, donde la alcaldía podría pasar a manos de la conservadora Rachida Dati, ex ministra y miembro del partido de los Republicanos, la derecha tradicional, si no existe pacto entre el candidato socialista, Emmanuel Grégoire, y la de LFI, Sophia Chikirou. Grégoire ha rechazado categóricamente un pacto con LFI y apela al voto útil: "¡Aún no hay nada decidido! El próximo domingo, la derecha y la extrema derecha pueden imponerse en París", advertía.

En la primera vuelta, Grégoire obtuvo el 38% de los votos y Chikirou, el 11,7%. Juntos suman casi el 50%, pero si no pactan una candidatura unitaria, podría quedarse con la alcaldía Dati, que el domingo obtuvo el 25,5% y está en conversaciones para aliarse con el cuarto clasificado, el candidato de centroderecha (11,3%). Con quien Dati no quiere ninguna alianza es con la candidata del partido de ultraderecha Reconquista, que también se ha clasificado para la segunda vuelta con un ajustado 10% de los votos.

Sin pacto en Marsella

En Marsella la situación es similar, pero con el candidato de la extrema derecha de Le Pen, Franck Allisio, como potencial vencedor si no hay pacto progresista. "No podemos permitir que Marsella quede en manos de la extrema derecha", clamaba este lunes la presidenta del grupo parlamentario insumiso, Mathilde Panot, quien reclamaba un pacto con el socialista en Marsella.

Los socialistas rechazan una alianza con LFI y piden a su candidato que se retire para garantizar la victoria de la izquierda. "La amenaza de victoria de la extrema derecha en la segunda ciudad del país es tal que, hoy, cada uno debe asumir sus responsabilidades", aseguró el secretario general de los socialistas, Pierre Jouvet.

El domingo Allisio quedó segundo con un 35%, muy cerca del primer clasificado, el actual alcalde y candidato de la izquierda unitaria, Benoit Payan (36,7%). En cuarta posición se situó el insumiso Sébastien Delogu (11,9%), por detrás de la candidata derechista, Martine Vassal (12,4%).

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