La visita del papa

León XIV entra en el debate político español marcando el paso contra la extrema derecha

En su primer parlamento en el Estado, el Papa agradece el "compromiso" del gobierno español con la paz y la multilateralidad y desautoriza los "muros" ultras contra el islam

El papa León XIV en su llegada a Madrid.
07/06/2026
4 min

MadridSiete días. Madrid, Cataluña y las Canarias. Una veintena de actos y unos 2.500 kilómetros. Este es el resumen de la visita de León XIV, el tercer pontífice en viajar al Estado –el primero fue Juan Pablo II y el segundo, Benedicto XVI–. Su periplo ha arrancado este sábado en Madrid, donde le esperaban miles de creyentes, muchos de ellos peregrinos, entre los cuales se ha dado un baño de masas recorriendo, después de su primer acto institucional en el Palacio Real, algunas de las calles más céntricas de la capital española con el papamóvil. El suyo será un viaje religioso y simbólico, pero también con un alto contenido político, como ya se ha hecho evidente en su primer discurso público: "Vengo entre ustedes para confirmar, espolear e inspirar una fidelidad renovada de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las diferentes fuerzas" en el Estado, ha expresado el pontífice desde la Sala de Columnas del Palacio Real y bajo la mirada atenta de 250 personas entre autoridades institucionales y representantes de la sociedad civil y del cuerpo diplomático.Para reclamar la "reconciliación" en la política española, donde desde hace años reina la crispación, León XIV incluso ha puesto la mirada en el pasado: "Su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad", ha expresado en lo que se ha entendido como una referencia implícita a la Guerra Civil Española. Desde las primeras filas le escuchaban los reyes, Pedro Sánchez, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y Santiago Abascal, líder de Vox. Ante ellos, León XIV ha defendido remar contra quien "gana popularidad alimentando el fuego de la polarización". Pero también ha puesto la mirada en el pontífice Francisco, su antecesor, a quien ha parafraseado para defender el "diálogo constante" entre las ideas y la realidad. Francisco no visitó nunca España, a diferencia de Juan Pablo II y Benedicto XVI, considerados conservadores o tradicionalistas y a quienes León XIV no ha citado. La popularidad e influencia del primero, sin embargo, siempre ha sido más alta en el Estado.

Si un elemento se ha utilizado, precisamente, por parte de algunos actores políticos para alimentar la crispación en España ha sido la inmigración, sobre todo desde que Sánchez ha puesto en marcha el proceso extraordinario de regularización. Teniendo en cuenta que la visión de acogida y el respeto hacia la población inmigrante es una de las señas de identidad del perfil de León XIV, se daba por hecho que formaría parte de este su primer discurso. De hecho, el pontífice acabará el viaje en las islas Canarias, la ruta migratoria más peligrosa de Europa. El Papa ha desautorizado los "muros" contra el islam en un momento en que en España Vox y el PP –y Aliança, en Cataluña– flirtean con poner límites, y hasta con vetar actos y centros de culto islámicos. "La presencia del islam en la península Ibérica ha constituido una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante este tiempo, no solo hubo confrontación, sino que también se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo", ha dicho León XIV. Compromiso con la paz

Con todo, el gobierno español se ha volcado completamente en este viaje. De hecho, la visita de León XIV supone un revulsivo para un Pedro Sánchez para quien el año ha comenzado –y continúa– marcado por los frentes judiciales que asedian al PSOE, pero también a su entorno personal. La política interna en España está marcada por el desgaste constante y por una oposición que no deja de hurgar en la herida judicial –"la verdad es siempre más grande que nosotros", son las únicas palabras que ha destacado Feijóo sobre el discurso de León XIV–. En este contexto, Sánchez busca reforzar la imagen de líder progresista global contraponiéndose a las posiciones de Donald Trump, y aquí ha encontrado "sintonía" con Prevost. Las posiciones de la Moncloa en torno al contexto internacional, sobre todo en lo que respecta a los conflictos en Palestina o en Oriente Medio, tampoco han pasado por alto en el discurso de León XIV: "Expreso mi agradecimiento a su país [España] por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo por la paz y la solidaridad entre los pueblos", ha dicho el pontífice. En todos los actos del Papa durante su visita de estos días, como mínimo habrá un representante del ejecutivo español, y Pedro Sánchez incluso asistirá a la misa solemne que ofrecerá en la Sagrada Familia el 10 de junio. Será la primera vez en ocho años que Sánchez asiste a una ceremonia católica como presidente.Los abusos en la Iglesia

Pero este entendimiento fluido y las coincidencias ideológicas de Pedro Sánchez con el Vaticano contrastan con la relación con la Iglesia española. La Moncloa ha chocado a menudo con el sector conservador de la Conferencia Episcopal Española (CEE). De hecho, uno de los últimos choques fue cuando el jefe de los obispos, Luis Argüello, pidió elecciones para "desbloquear" la situación política en el Estado y Sánchez le retó a presentarse.Uno de los otros pulsos que ha tenido el gobierno central con la Conferencia Episcopal es sobre la reparación de las víctimas de pederastia en la Iglesia. En este sentido, el Vaticano ha confirmado que durante el viaje habrá un encuentro a puerta cerrada con víctimas, pero no ha trascendido ni lugar ni día. León XIV ha admitido en conversación informal con la prensa durante el vuelo de Italia a Madrid que la pederastia en la Iglesia es todavía una "herida abierta" y que tiene intención de continuar combatiéndola. No ha hecho referencia, sin embargo, durante su primer discurso público: "El dolor causado por los casos de abusos no son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial", ha dicho el monarca español ante el Papa.A preguntas de los periodistas sobre los escándalos de abusos dentro de la Iglesia española, el pontífice ha dejado claro su compromiso para acabar con esta lacra: "Allá donde he estado siempre he trabajado para instruir normas y seguirlas, y lo continuaré haciendo también en toda la Iglesia porque es una herida todavía abierta", ha dicho.

León XIV y el catalán

El Papa ha viajado de Roma a Madrid acompañado de algunos periodistas. En una conversación informal con ellos, León XIV ha dicho que ha aprendido a decir 'buenos días'. Así lo ha explicado el pontífice desde dentro del avión, después de que la prensa le preguntara qué palabras sabía decir en catalán. León XVI pronunciará en catalán parte de sus intervenciones en Cataluña, incluida la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Familia, según ha confirmado el arzobispo de Barcelona después de que inicialmente no estuviera previsto.

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