León XIV reclama la "reconciliación" política en España
En su primer parlamento en el Estado, el Papa agradece el "compromiso" con la paz y desautoriza los "muros" ultras contra el Islam
MadridSiete días. Madrid, Cataluña y Canarias. Una veintena de actos y unos 2.500 kilómetros. Este es el resumen de la visita de León XIV, el tercer pontífice en viajar al Estado –el primero fue Juan Pablo II y el segundo Benedicto XVI–. El periplo ha arrancado este sábado en Madrid. El suyo será un viaje religioso y simbólico, pero también con un alto contenido político, como ya se ha hecho evidente en su primer discurso público: "Vengo entre ustedes para confirmar, espolear e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las diferentes fuerzas" en el Estado, ha expresado el pontífice desde la Sala de Columnas del Palacio Real de Madrid y ante 250 personas entre autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. De hecho, justo después de reclamar esta "reconciliación" a la política española, León XIV incluso ha puesto la mirada en el pasado del Estado: "Su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad", ha expresado en lo que se ha entendido como una referencia implícita a la Guerra Civil española.Además de los reyes de España, en la pista del aeropuerto de Barajas al pontífice también le esperaba el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, así como representantes de la Iglesia. Después de saludarles, León XIV se ha dirigido a un grupo de familias con niños con diversidad funcional que también le esperaban en el aeropuerto y a quienes ha saludado uno por uno. En todos los actos del Papa durante su visita al Estado habrá, como mínimo, un representante del ejecutivo español y Pedro Sánchez incluso asistirá a la misa solemne que ofrecerá en la Sagrada Familia el próximo 10 de junio. Será la primera vez en ocho años que Sánchez asiste a una ceremonia católica como presidente del gobierno español.
Una de las otras señas de identidad del perfil de León XIV, y que también ha estado presente en este su primer discurso, es su visión de acogida y respeto hacia la población migrante. De hecho, el pontífice acaba el viaje en las Islas Canarias, la ruta migratoria más peligrosa de Europa. El pontífice ha desautorizado los "muros" contra el Islam en un momento en que en España Vox, pero también el PP –y Alianza, en Cataluña–, flirtean con poner límites e incluso vetar actos y centros de culto islámicos. "La presencia del Islam en la península Ibérica, por ejemplo, ha constituido una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante este tiempo, no solo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo", ha dicho León XIV. Unas palabras que han resonado, precisamente, ante Santiago Abascal (Vox), Alberto Núñez Feijóo (PP) o Isabel Díaz Ayuso (PP).Compromiso con la paz
El gobierno español se ha volcado completamente en este viaje. De hecho, la visita de León XIV supone un revulsivo para un Pedro Sánchez para quien el año ha comenzado marcado por los frentes judiciales que asedian al PSOE, pero también a su entorno personal. Mientras la política interna en España está marcada por el desgaste constante, Sánchez busca reforzar su figura como líder progresista global y contraponerse abiertamente a las posiciones de Donald Trump, y aquí ha encontrado "sintonía" con el pontífice.
De hecho, las posiciones de la Moncloa en torno al contexto internacional actual, sobre todo en lo que respecta a los conflictos en Palestina o el Oriente Medio, no han pasado por alto en el discurso de León XIV: "Expreso mi agradecimiento a su país [España] por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo por la paz y la solidaridad entre los pueblos", ha dicho el pontífice. Pero este entendimiento fluido, así como las coincidencias ideológicas de Pedro Sánchez con el Vaticano, contrasta con la relación con la Iglesia española. La Moncloa ha chocado a menudo con el sector conservador de la Conferencia Episcopal Española (CEE). De hecho, uno de los últimos choques fue cuando el jefe de los obispos, Luis Argüello, pidió elecciones para "desbloquear" la situación política en el Estado y Sánchez le retó a presentarse.Los abusos en la Iglesia
Uno de los otros pulsos que ha tenido el gobierno central con la Conferencia Episcopal es sobre la reparación de las víctimas de pederastia en la Iglesia. En este sentido, el Vaticano confirmó este viernes que durante el viaje a España habrá un encuentro a puerta cerrada con las víctimas. De hecho, el papa León XIV ha admitido en una conversación informal con la prensa durante el vuelo de Italia a Madrid que la pederastia en la Iglesia es todavía una "llaga abierta" y que tiene intención de continuar combatiéndola. No ha hecho referencia, sin embargo, durante su primer discurso público. A preguntas de los periodistas sobre los escándalos de abusos por parte de miembros de la Iglesia española, el pontífice ha querido dejar claro su compromiso para acabar con esta lacra: "Allá donde he estado siempre he trabajado para instruir normas, seguirlas y lo continuaré haciendo también en toda la Iglesia porque es una llaga todavía abierta", ha dicho.