La UE enfría la propuesta de Sánchez de romper el acuerdo de asociación con Israel
Kallas aboga por discutir antes medidas de presión contra Tel-Aviv que no requieran unanimidad, como las de carácter comercial
BruselasPedro Sánchez no deja de presionar a la Unión Europea para aplicar sanciones contra Israel, pero con un éxito más bien moderado. El gobierno español anunció el pasado viernes que propondría en el Consejo de Exteriores de la UE de este martes suspender el acuerdo de asociación del bloque europeo con el estado israelí, que establece un marco comercial y de diálogo político prioritario entre las dos partes. Sin embargo, antes de que se lleve a cabo la reunión ministerial, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ya ha enfriado en rueda de prensa que el planteamiento de la Moncloa se apruebe en el encuentro de este martes, si bien ha avanzado que discutirán las medidas de presión de la UE contra Tel Aviv.
Kallas ha recordado que la aprobación de la solicitud de España, que ha presentado junto con Irlanda y Eslovenia, se trata de una medida que requiere unanimidad entre los estados miembros y que, en todo caso, antes "se deberían evaluar" otras medidas para presionar a Israel que se puedan aprobar por mayoría cualificada, las cuales tampoco han obtenido suficiente apoyo hasta ahora. Entre otras medidas, los estados miembros pueden optar por suspender de manera parcial el acuerdo de asociación de la UE e Israel –lo que supondría un incremento de los aranceles o la reducción de las importaciones–, tal como propuso la Comisión Europea el pasado septiembre.
De hecho, Bruselas planteó la suspensión parcial después de la presión de varios estados miembros, como España, pero los gobiernos de la UE decidieron no aprobarla por el acuerdo de paz en Gaza que impulsó Donald Trump. Aun así, no cerraron la puerta del todo a aplicar esta sanción por miedo a que Tel Aviv incumpliera el pacto y, por este motivo, los gobiernos estatales la pueden aprobar en cualquier momento. "Tenemos que ver si los estados miembros quieren tramitarlas, lo discutiremos mañana", ha añadido la jefa de la diplomacia europea después de acoger la reunión de la Alianza Global para implementar la solución de los dos estados entre Israel y Palestina.
En este sentido, el gobierno español asegura que también aceptaría solo romperlo de manera parcial para poner más presión a Tel Aviv para que frene las ofensivas contra Gaza y el Líbano. "No es lo que nosotros solicitamos, pero sería un gesto", ha dicho este lunes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en una entrevista a RNE.
Con todo, hay que recordar que la mayoría cualificada de la UE –con la que se podrían aprobar las medidas comerciales contra Israel– se alcanza con el apoyo del 55% de los 27 estados miembros y que estos supongan al menos el 65% de la población del bloque europeo. Se trata de un consenso, sin embargo, que también es complicado de alcanzar, sobre todo si se tiene en cuenta que algunos estados miembros que tienen un gran peso dentro de la Unión Europea, como Alemania o Italia, se han mostrado hasta ahora contrarios a aplicar restricciones comerciales contra Israel que supongan un incremento de los aranceles al país israelí.
Y, a pesar de que el gobierno de Giorgia Meloni suspendió la semana pasada el acuerdo de defensa entre Roma y Tel Aviv, no ha cambiado de opinión respecto a las relaciones que considera que debe mantener la UE con Israel, al menos a estas alturas y públicamente. Además, en este grupo también se sitúan normalmente socios europeos tradicionalmente proisraelíes como Hungría, Chequia y, entre otros, Austria.
Más sanciones contra colonos violentos
Por otra parte, se requiere unanimidad para aplicar sanciones contra ministros del gobierno de Benjamin Netanyahu o ampliar la lista negra contra los colonos violentos en Cisjordania, que son otras opciones que Bruselas propuso en septiembre pasado y que también están sobre la mesa. De momento, Kallas solo se ha mostrado optimista con la posibilidad de castigar a más colonos violentos en Cisjordania gracias al cambio de gobierno en Hungría. El ejecutivo de Viktor Orbán era el único que estaba en contra y lo vetaba, pero la jefa de la diplomacia europea espera que el futurible primer ministro húngaro, el conservador europeísta Péter Magyar, dé luz verde una vez haya formado el nuevo gobierno.
La presión de Sánchez llega después de que una iniciativa ciudadana europea impulsada por la Alianza Europea de la Izquierda haya conseguido más de un millón de firmas para solicitar a la Unión Europea la ruptura del acuerdo de asociación con Israel. Aunque es el mínimo de firmas para que la Comisión Europea evalúe la solicitud, el ejecutivo comunitario no tiene la obligación de actuar y, de hecho, en la gran mayoría de casos las iniciativas ciudadanas europeas acaban en papel mojado.