El G-7 saluda el acuerdo entre los EE.UU. y el Irán: "La prioridad es reabrir Ormuz"
Trump asegura que el estrecho estará "completamente abierto" y "sin peajes" este viernes
Evian (Francia)Europa y las principales potencias mundiales han recibido el acuerdo de paz entre los Estados Unidos y Irán con cautela pero también con esperanza. El anuncio se ha producido pocas horas antes del inicio de la cumbre del G-7 que se celebra hasta el miércoles en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, con el lago Lemán como telón de fondo, y con la presencia del presidente estadounidense, Donald Trump. "El acuerdo es una oportunidad para restablecer la estabilidad regional y estabilizar la economía mundial", han destacado en un comunicado conjunto Francia, Alemania, el Reino Unido, Italia y Japón.
Tanto los líderes del G-7 como Bruselas han advertido que ahora lo más urgente es la reapertura de la navegación en el estrecho de Ormuz –uno de los puntos del acuerdo– para que los precios del petróleo bajen. Su cierre ha supuesto que el precio del crudo se haya disparado y haya hecho tambalear la economía mundial. "La prioridad es reabrir" el estrecho, ha dicho el presidente de Francia y anfitrión de la cumbre, Emmanuel Macron.
"Haremos todo lo posible para que este acuerdo se convierta en una realidad y para que, en consecuencia, el estrecho de Ormuz se pueda reabrir de manera pacífica y el tránsito se pueda reanudar", ha insistido Macron. Ante la fragilidad del acuerdo, Bruselas ha reclamado a los EUA y a Irán que lo apliquen inmediatamente: "La prioridad ahora es que todas las partes lo apliquen de manera rápida y completa", ha pedido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Ormuz, abierto
Donald Trump, que ha llegado orgulloso y altivo a Évian-les-Bains después de conseguir el acuerdo, ha asegurado que Ormuz estará "completamente abierto" este viernes, día en que los Estados Unidos y el Irán formalizarán el acuerdo de paz con su firma en un acto en Ginebra. También según su versión, no habrá peajes. El presidente norteamericano ha explicado que el contenido del acuerdo se conocerá "poco después" del viernes. "Lo más importante es que el Irán no tendrá la bomba nuclear", ha asegurado.
El G-7 y los líderes del club europeo han reclamado una reapertura de Ormuz sin peajes. A pesar de las palabras de Trump, fuentes cercanas al régimen iraní han asegurado que a última hora ha incorporado una cláusula que da margen para establecer un impuesto en concepto de "servicios marítimos". Según el vicepresidente norteamericano, J.D. Vance, Washington espera que "a largo plazo" no haya peajes y ha explicado que es una de las cuestiones técnicas que se negociarán los próximos días. Será uno de los temas de debate de la cumbre.
Operación de desminado en el estrecho
Para garantizar la seguridad de los barcos, Francia y el Reino Unido quieren liderar una misión internacional para llevar a cabo una operación de desminado del estrecho. Según Macron, todavía es un "escenario-ficción", pero ha asegurado que Francia está preparada para desplegar en el estrecho en solo "dos o tres días" el portaaviones Charles de Gaulle su fastuosa celebración en la Casa BlancaEl acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán se ha colado en la cumbre del G-7 que ha arrancado esta noche. Antes, Macron y Trump se han reunido para abordar no solo la cuestión de Irán sino también la de los aranceles. Justo antes de viajar a Évian-les-Bains, el presidente estadounidense ha vuelto a amenazar con imponer aranceles del 100% a los espumosos franceses si París no suprime el impuesto a los servicios digitales, una tasa del 3% que Francia instauró en 2019 a las empresas tecnológicas –como Facebook, Amazon o Apple– presentes en el territorio francés. "Si no lo hacen, no tendré otra opción que imponer un arancel del 100% sobre todos los champanes y todos los vinos procedentes de Francia", ha declarado Trump al New York Post.
Cumbre hecha a medida
A pesar del menosprecio y la burla que Trump a menudo dedica a Macron, el presidente de la República ha preparado una cumbre del G-7 hecha a medida del inquilino de la Casa Blanca. El jefe de Estado francés quiere evitar a toda costa que Trump repita la salida abrupta que protagonizó en la cumbre del G-7 en Canadá el año pasado y la convierta en un fracaso.
Macron retrasó un día el inicio de la cumbre –previsto inicialmente para el domingo– para que el norteamericano pudiera celebrar su fastuosa celebración en la Casa Blanca, y lo ha invitado a una cena en Versalles el miércoles por la noche para celebrar el 250º aniversario de la independencia de los Estados Unidos. De esta manera se asegura –a pesar de que Trump es altamente imprevisible– que se quede en Francia hasta el miércoles, el último día de la cumbre del G-7. El presidente de Francia confía en tender puentes con el presidente norteamericano y reactivar los lazos transatlánticos, muy deteriorados desde su llegada al poder.