Solo se les muestra cuando hablan o se miran: el pacto Le Pen - Macron para el cara a cara

La candidata de extrema derecha pide varias exigencias para el debate televisivo

ParísHace cinco años, en el debate electoral entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, la candidata de la extrema derecha fue la gran perdedora. Se quedó a un paso de hacer el ridículo ante un joven aspirante a presidente, exministro de François Hollande, y mucho mejor preparado que ella para un debate que resultó durísimo. Le Pen se mostró agresiva y cometió errores, mientras él desmontaba uno por uno, con datos, los argumentos de la extremista. Después la líder de Agrupación Nacional (RN) tildaba a Macron de “despectivo” y “arrogante”, y disparaba contra la realización televisiva por haber mostrado planes de ella, nerviosa, rebuscando datos entre sus papeles mientras Macron hablaba. Pero Marine Le Pen ya tenía la elección presidencial perdida. “El debate fue un fracaso por el cual pagué un precio muy alto”, reconoció.

Este miércoles a las 21.00 h se celebra un nuevo cara a cara, a cuatro días de la segunda vuelta de la elección presidencial. Esta vez, la candidata de RN estaba obsesionada por evitar imágenes similares y ha vetado al realizador televisivo de 2017, Tristan Carné, según ha revelado Le Parisien. No lo quería ver ni en pintura y TF1 ha tenido que proponer a otro. Pero las imposiciones de Le Pen, aceptadas por Macron, todavía van más allá: junto al realizador de la televisión pública habrá dos profesionales audiovisuales más, uno de cada equipo, que velarán en directo para que las imágenes que se pinchan en cada momento no perjudiquen a su candidato.

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Además, según las normas pactadas, el realizador solo podrá mostrar la imagen del candidato que no está hablando en aquel momento si está mirando su interlocutor, pero no si está leyendo papeles. De hecho, están pactados todos los detalles del debate, desde la orden de intervención –empieza y acaba Le Pen– hasta la temperatura del plató televisivo, a 19 grados, y la distancia entre los candidatos. Los dos equipos también han tenido que dar el visto bueno a las sillas que ocuparán los aspirantes a presidente.

Preparación del debate

En 2017 Le Pen atribuyó sus errores al cansancio acumulado por la campaña electoral. En esta ocasión, la líder de extrema derecha ha preferido llegar al debate más relajada. En los dos últimos días no ha tenido actos públicos y se ha dedicado a preparar el debate con su equipo. “Llevamos preparando el debate desde hace cinco años”, aseguraba una persona del entorno a la candidata.

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El presidente y candidato a la reelección tampoco ha tenido agenda pública en las últimas horas para tener tiempo de preparar el debate y analizar palabra por palabra y dato por dato el programa electoral de la candidata de Agrupación Nacional. Macron sabe que esta vez Le Pen se presentará al debate mucho mejor preparada. Las encuestas también apuntan a un resultado más ajustado que hace cinco años este domingo. El debate puede ser decisivo.