Modi exige a Putin finalizar la guerra: "Cada día que continúa, la humanidad retrocede"
El líder ruso se reúne con los mandatarios de China y la India en una cumbre euroasiática marcada por el estancamiento en Ucrania
MoscúLa escalada en el conflicto de Ucrania no agrada a los socios de Rusia. El último en hacerlo saber a Vladímir Putin ha sido el primer ministro de la India, Narendra Modi. Ambos se han reunido en Bishkek, en Kirguistán, en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que también ha acogido un encuentro entre el presidente ruso y el chino, Xi Jinping. El líder indio ha advertido a Putin que “cada día que continúa la guerra, la humanidad retrocedece un paso” y le ha exigido “pasar cuanto antes mejor de una guerra interminable al final de las hostilidades”. También ha asegurado que Nueva Delhi apoya todos los esfuerzos de paz y que lo continuará haciendo en el futuro.
Putin le ha respondido con un conciso “Gracias, primer ministro, estamos avanzando por este camino”, y se ha dedicado a glosar la fortaleza de las relaciones económicas entre los dos países. Después de la reunión, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha declarado que Rusia ve con “satisfacción” los esfuerzos de cualquier país por contribuir a solucionar “la crisis ucraniana”. Al mismo tiempo, sin embargo, ha dejado claro que es culpa de Kiev que las negociaciones estén encalladas. “Todavía no están dispuestos a sucumbir a la influencia de los mediadores en asuntos de resolución de conflictos”, ha dicho.
Como es habitual, Xi Jinping ha esquivado en público cualquier alusión a la guerra. El dirigente chino ha celebrado que, en pleno auge global de “la incertidumbre y la imprevisibilidad”, el deseo de China y Rusia “por la paz” permanece inalterado. Según Xi, la OCS tiene la misión de “mantener la estabilidad y promover el desarrollo” de la región euroasiática. Pekín y Moscú intentan utilizar esta plataforma, creada en 1996 y de la que forman parte diez países, para oponer su visión de un mundo multipolar a la hegemonía occidental.
El Kremlin ha destacado que, durante la parte del encuentro cerrada a los medios, ambos jefes de Estado solo han abordado de manera muy “superficial” el conflicto de Ucrania. Ahora bien, que Xi Jinping no haya presionado a Putin ante las cámaras no quiere decir que no comparta la preocupación de Modi y que no utilice intermediarios para transmitirla. Hace unas semanas, fue el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, quien, tras visitar Pekín, reprendió a su homólogo ruso en un gesto muy poco habitual.
Tokáyev le espetó a Putin que quizás había llegado la hora de “congelar” el conflicto. También comentó que nadie entendía los orígenes de la confrontación y negó que se tratase de una guerra civil, tal como sostiene el Kremlin cuando defiende la unidad nacional entre Rusia y Ucrania. Ningún líder internacional se había atrevido nunca a aleccionar al presidente ruso sobre esta cuestión cara a cara y en público. Además, el dirigente kazajo insistió mucho en el hecho de que estaba transmitiendo el malestar de las grandes potencias. “No ocultaré que recibo muchas señales”, apuntó.
Turquía quiere una tregua en el mar Negro
Este lunes Putin y Tokayev han conversado en Bishkek por primera vez tras el tenso intercambio, pero han evitado una nueva controversia ante los periodistas. El martes el líder del Kremlin también se reunirá con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que presumiblemente le insistirá en la necesidad de un alto el fuego en Ucrania. Su ministro de Exteriores, Hakan Fidan, que hizo de mediador en las conversaciones entre Kiev y Moscú en Estambul, en 2025, ha explicado que tienen un plan para facilitar una tregua en el mar Negro. Su intención es reeditar el acuerdo que al principio de la guerra permitió la exportación segura de grano ruso y ucraniano. Aun así, hasta ahora Rusia ha descartado cualquier tipo de pacto en un momento de aumento de los ataques de ambos bandos en estas aguas.
A Putin le espera otro encuentro incómodo el martes con el primer ministro armenio, Nikol Pashinián. El Kremlin está molesto con el rumbo del gobierno de Armenia, que pretende aproximarse a Europa sin cortar los lazos con Rusia. Moscú, que ha aumentado la presión económica sobre Ereván, quiere que Pashinián someta esta cuestión a referéndum, pero el dirigente armenio lo considera prematuro.