Rusia

Putin y Lukaixenko presumen de armas nucleares: “Estamos preparados para defender nuestra patria compartida"

Zelenski alerta que Bielorrusia estudia atacar Ucrania, pero Minsk lo niega

Moscú“No queremos dejarnos arrastrar a una carrera armamentística”, ha dicho Vladímir Putin después de dar el pistoletazo de salida a los ejercicios con armas nucleares estratégicas –las de gran alcance, pensadas para golpear los centros de poder del enemigo– más grandes de la historia de Rusia. Por primera vez, el presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, ha comandado unas pruebas de este tipo conjuntamente con su homólogo ruso. Unas maniobras que tienen lugar coincidiendo con las advertencias de Volodímir Zelenski de que Moscú está intentando arrastrar Minsk a atacar Kiev desde su territorio.

el último tratado que ponía límites a las armas atómicas“No representamos ninguna amenaza para nadie”, ha continuado Lukashenko, “pero tenemos estas armas y estamos preparados para defender nuestra patria compartida desde Brest hasta Vladivostok”. “Si tenemos algo en nuestras manos, debemos saber cómo utilizarlo”, ha concluido. En los últimos años, Bielorrusia se ha convertido en depositario de armas estratégicas rusas como misiles Iskander y aviones Su-25, y almacena cabezas nucleares.

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Los ejercicios han durado tres días, han consistido en “la preparación y el uso de fuerzas nucleares ante una amenaza agresiva” y han contado con casi 65.000 soldados. Se han exhibido todos los elementos de la tríada nuclear: misiles de crucero hipersónicos Tsirkon y misiles balísticos Sineva, lanzados desde buques y submarinos; misiles balísticos intercontinentales Iars, propulsados desde tierra; misiles aerobalísticos Kinjal, lanzados desde aviones, y bombarderos estratégicos Tu-95MS.

Estas maniobras se producen después de que en febrero Donald Trump se negara a prorrogar el último tratado que ponía límites a las armas atómicas. El Kremlin, que pregona la disuasión mucho más que el resto de países, no oculta que se trata de un aviso a un Occidente que se está rearmando. “Cualquier ejercicio es una señal”, ha declarado el portavoz Dmitri Peskov. A Rusia no le ha gustado nada la discusión en Finlandia para suprimir un veto de décadas al despliegue de armas nucleares y los planes de Francia y Polonia para realizar ensayos militares en el mar Báltico.

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Tensión entre Ucrania y Bielorrusia

En este contexto, Zelenski ha insistido en que, al igual que ocurrió al inicio de la invasión, Rusia podría involucrar a Bielorrusia en una ofensiva militar desde su territorio en dirección a las regiones de Kiev y Chernígov. Los servicios secretos ucranianos y el ejército han reforzado la vigilancia en la frontera en una operación “sin precedentes”. Zelenski ha asegurado que su propósito es que Lukashenko “sienta de manera realista que habrá consecuencias si llevan a cabo acciones agresivas contra Ucrania”.

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El presidente bielorruso, sin embargo, aunque hace unos días decía estar “preparándose para la guerra”, niega que tenga ninguna intención de entrar en el conflicto contra Ucrania. “Solo nos veremos involucrados en un caso: si se comete una agresión contra nuestro territorio”, ha indicado a la agencia estatal BELTA. Al mismo tiempo, ha afirmado que está dispuesto a reunirse con Zelenski “donde sea” para hablar de los “problemas en las relaciones” entre ambos países.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también alertó el miércoles de que si Rusia utiliza armas nucleares contra Ucrania recibirá una respuesta “devastadora” de los aliados. Esta posibilidad parece muy remota a día de hoy. A pesar de la doctrina nuclear rusa y los llamamientos de los sectores más radicales, Moscú solo ha blandido la amenaza atómica de forma retórica. No osó utilizar armas nucleares tácticas cuando Ucrania invadió la región rusa de Kursk ni como reacción a los reiterados ataques de drones contra territorio ruso.