Putin rechaza reunirse con Zelenski y anima a sus soldados: "¡Continuad trabajando, hermanos!"
El presidente ruso deja claro que no tiene intención de acabar la guerra hasta que Rusia consiga "los objetivos declarados"
MoscúNi reunión cara a cara ni concesiones. La carta que Volodímir Zelenski envió a Vladímir Putin en la que le pedía que pusiera fin a la guerra de Ucrania ha recibido la respuesta esperada: un no inapelable. El presidente ruso ha comparecido en el Foro Económico de San Petersburgo en plena escalada de bombardeos y con sus soldados esforzándose por avanzar unos pocos metros en el frente, pero se ha mostrado convencido, una vez más, de que el conflicto solo puede acabar con la victoria de Rusia.
“Los combates acabarán cuando consigamos nuestros objetivos declarados”, ha afirmado Putin. Uno de los principales, la conquista de todo el Donbás, a pesar de que Zelenski crea que es imposible al ritmo que se mueven las tropas rusas. “Quizás en Kiev no saben que el 100% de Lugansk y el 85% de Donetsk están bajo nuestro control”, ha apuntado el presidente ruso. Según él, sus hombres avanzan “con calma, pero con confianza” y “no hay ninguna duda” de que ocuparán toda la región.
Putin también ha ofrecido una visión muy optimista de lel equilibrio en la guerra de drones. A pesar de que los últimos informes de los observadores militares independientes advierten que la inequívoca superioridad ucraniana está empezando a amenazar el frente ruso, el dirigente ruso ha asegurado que hay paridad entre ambos ejércitos en la primera línea y que los aparatos rusos incluso tienen ventaja en algunas zonas.
Por otra parte, las demandas de Moscú no se limitan a los territorios. Putin ha puesto el acento en la voluntad de “desnazificar” Ucrania y ha criticado que, recientemente, se repatriaran con todos los honores los restos de un líder nacionalista ucraniano que había colaborado con la Alemania nazi. Sea como sea, detrás de este concepto de la “desnazificación” se esconde también el deseo original del Kremlin de deponer a Zelenski, prohibir los partidos nacionalistas y hacer virar el país nuevamente hacia su esfera de influencia.
El presidente ruso, que se ha referido en todo momento al líder ucraniano como “el autor de la carta”, sin nombrarlo, no quiere una reunión al máximo nivel porque “no le encuentra sentido”. Cree que este tipo de encuentros solo sirven para firmar acuerdos, pero no para avanzar en las negociaciones. Según Putin, el único sentido es que Ucrania quiera aprovecharla para detener los progresos del ejército ruso. Además, critica el tono “grosero” de la carta y opina que, más que un documento para crear las condiciones para una reunión personal, se trata de un intento de “crear un ambiente en el que cualquier reunión sea imposible”.
De hecho, lo primero que comentó el presidente ruso sobre el texto fue la apelación de Zelenski a detener el conflicto con el argumento de que Putin ya es mayor. Consciente de que el envejecimiento es una cuestión delicada para el líder del Kremlin, el presidente ucraniano siempre aprovecha cualquier ocasión para hurgar ahí. El dirigente ruso se defendió recordándole que hay muchos otros políticos más viejos que él y que lo importante es tener energía y estar en forma para trabajar.
Putin también reveló que hace unas semanas un empresario ruso se reunió con Zelenski en Kiev y que, aunque no viajó en representación del Kremlin, sí informó al presidente ruso de la petición ucraniana de un encuentro. Al día siguiente, sin embargo, cuando se produjo el ataque contra una residencia universitaria de Lugansk en la que murieron 21 jóvenes, Putin preguntó al empresario: “¿Piden una reunión y cometen crímenes tan terribles? ¿Qué quiere decir eso?”. Desde entonces, Moscú ha utilizado aquella matanza para justificar una escalada de las hostilidades. De hecho, Putin, para que no quedara ninguna duda del significado de sus palabras, concluyó: “No debería dirigirme al autor de esta carta, sino a nuestros soldados en el frente: ¡continuad trabajando, hermanos!”
Zelenski: “Rusia ha elegido la guerra”
Pocos minutos después de acabar el acto, Zelenski ha contestado a Putin en un vídeo en las redes sociales. “Desgraciadamente, la parte rusa vuelve a elegir la guerra”, ha afirmado. El presidente ucraniano ha calificado la respuesta de “floja” y ha añadido que “muchos en el mundo han quedado decepcionados”. “No quiere cambiar nada y no quiere admitir que su guerra solo le gusta a él y a los que sacan dinero de ella”, ha acabado diciendo.
Hace un año, en este mismo escenario, Putin quiso dejar claro que si alguien tenía que hacer concesiones para llegar a un acuerdo, debía ser Ucrania. “Tenemos una vieja regla: allí donde pisa un soldado ruso, eso es nuestro”, comentó entonces, amenazando a Zelenski de que si no aceptaba sus exigencias de máximos, continuaría rusificando irreversiblemente nuevos territorios conquistados. En aquel momento, el ejército ruso avanzaba con paso firme y comenzaba el asedio de una de las últimas ciudades fortaleza del Donbás, Pokrovsk. Ahora, sin embargo, el panorama es muy diferente: el frente está estancado desde el invierno y las tropas rusas se mueven con grandes dificultades. Y, no obstante, el discurso de Putin no ha variado sustancialmente. Mientras caen bombas cada día y Donald Trump mira hacia otro lado, el presidente ruso no ve otra salida que luchar hasta conseguir sus objetivos.