La Generalitat recibió cerca de diez quejas al día por posibles vulneraciones lingüísticas el año pasado. Se han registrado 3.594 quejas, una cifra que supone un 56% más que las 2.300 recibidas el año anterior, y un 36% más que en 2023. La Agència Catalana del Consum recibe la mayoría de denuncias (2.581).