El Gobierno mete la mano en el fomento del catalán en el trabajo y abre una oficina de quejas lingüísticas
Salvador Illa anuncia una inversión de 120 millones para el segundo año del Pacto Nacional por la Lengua
BarcelonaUn año después de firmar el Pacto Nacional por la Lengua, el Gobierno ha escenificado el trabajo realizado con un acto en el Palau de la Generalitat ante representantes institucionales y entidades firmantes del acuerdo. Después de hacer crecer el aprendizaje de catalán para adultos y de impulsar la política lingüística municipal, dos de los principales hitos de este primer año, el presidente Salvador Illa ha anunciado que se ha acordado por primera vez con patronal y sindicatos del Consejo del Diálogo Social "una hoja de ruta para fomentar el catalán en el trabajo". "Es un paso importantísimo y un hito necesario", ha dicho Illa, que se ha mostrado "confiado, alegre y optimista" con el futuro del catalán. Illa también ha anunciado que la inversión en lengua para el segundo año del Pacto será de 120 millones, y ha concretado dos iniciativas: 21 millones para crear más aulas de acogida y 50 millones para conseguir más presencia en el mundo digital.
El presidente ha advertido que "el catalán también debe ser un compromiso del Estado" y ha asegurado que se conseguirá la oficialidad en Europa. "Hay que aprovechar el compromiso compartido entre los dos gobiernos", ha dicho. Sobre esta cuestión, que está encallada por el bloqueo político de Alemania, el consejero de política lingüística, Francesc Xavier Vila, apuntaba: "Sería fabuloso que Alemania entendiera que esto no es una cuestión partidista sino que lo pide todo el estado español. Y, por lo tanto, si el presidente del PP les llamara y pidiera la oficialidad de la lengua, al contrario de lo que ha hecho hasta ahora, esto disolvería las reticencias, porque todo lo que es práctico está resuelto".
A la hora de hacer balance, el consejero ha señalado que la planificación lingüística a gran escala, con un pacto que especifica más de 200 medidas, "es una experiencia inédita en la historia del país" y que se ha hecho en "un contexto complejo" de prórroga presupuestaria. Aun así, ha confirmado que se han destinado los 256 millones previstos este primer año. "Tenemos voluntad de transparencia y vocación de transformación real. No queremos hacer decretos y normativas que no se trasladen a la realidad", afirmaba Francesc Xavier Vila. Según la consejería, el 62% de las medidas previstas para este año se han ejecutado y un 36% están en marcha. "Somos plenamente conscientes de que hay muchos sectores donde queda mucho trabajo por hacer", ha añadido Vila.
Una oficina de quejas
Además del acuerdo del mundo laboral, que se concretará en los próximos días con los actores implicados, la otra novedad que se ha acordado hoy y que ya estaba prevista en el Pacto es una Oficina de protección de los derechos lingüísticos, que debe velar por el sistema de quejas y denuncias de vulneraciones lingüísticas que ahora están dispersas en cada departamento de la Generalitat. El Gobierno se compromete a acompañar a los demandantes y a llegar a los tribunales y a los órganos competentes en los casos que sea necesario para defender el uso normal del catalán. La oficina tendrá cuatro técnicos y es un órgano que depende de Política Lingüística.
La conselleria también ha establecido este año un grupo de trabajo bilateral con el Estado para mejorar la disponibilidad del catalán en la administración central desplegada en Cataluña y en la atención en línea. Se han ofrecido formaciones a colectivos específicos, por ejemplo a jueces y letrados, y también se han hecho cursos a los nuevos funcionarios de la administración catalana sobre su papel tractor de la lengua.
Nueva acogida e inspecciones en la escuela
En el ámbito educativo, además de mantener el pulso judicial, este año se han ampliado las aulas de acogida a las 1.641 dotaciones, pero sobre todo se está preparando un cambio de modelo, "porque lo que se pensó hace quince años no siempre funciona", dice Vila. El plan piloto de las Aulas de Acogida Aceleradas se ha mantenido este curso con 26 clases y se ampliará en el futuro, con la idea de que los recién llegados aprendan primero catalán antes de entrar en una clase ordinaria. También se ha incorporado la lengua al plan director de inspección, de manera que los inspectores han asumido la tarea de comprobar que la lengua de la escuela se adecúa al plan lingüístico y a las necesidades del alumnado. Para el consejero, es necesario mejorar la formación de los docentes porque también deben incidir en los usos coloquiales en la escuela, y aquí pone de referencia lo que pasa en La Bressola norcatalana.
La enseñanza de catalán para adultos es el ámbito donde ha habido una actuación más decidida, porque el Consorcio para la Normalización Lingüística era "una estructura infradimensionada y que no llegaba a todas partes", según Vila. El plan de choque de 8,8 millones de euros ha servido para relanzar el consorcio y ampliar las plazas de catalán hasta las 135.000 en el curso 2025-26. Se ha pasado de un 18% de personas sin plaza para los cursos del Consorcio a un 5%, que se considera residual. Este curso ha habido el récord de 13.500 personas acreditadas para hacer el examen del C2 de catalán. Y en el otro extremo del aprendizaje, el más básico, se ha desplegado el nivel A1 de catalán y se ha hecho el programa del 3Cat Català fàcil. "Reforzamos la oferta formal pero queremos que el aprendizaje no dependa del sistema sino que se haga fuera. No queremos ser una academia de idiomas, sino acompañar a los desconocedores de catalán para que sean usuarios autónomos", dice Vila. También en el sector de la Salud se han ofrecido cursos específicos, se ha creado una plataforma de conversación con 1.600 plazas activas y se ha hecho la acogida lingüística a 700 nuevos profesionales.
El otro cambio estructural es el impulso de la política lingüística municipal. 240 municipios se han sumado al pacto y están desplegando planes lingüísticos locales propuestos por la conselleria, que incorporan cuarenta propuestas de acción concretas, desde cursos de catalán hasta la lengua de los conciertos de fiesta mayor. También se han desplegado planes para que el comercio local incremente la presencia del catalán y Consum ha alcanzado el récord de inspecciones con más de 1.600 actuaciones en relación con el cumplimiento de la normativa lingüística. "Necesitamos que el catalán se aprenda en las calles y en las tiendas y se practique en la vida cotidiana", insiste Vila.
La conselleria también destaca el apoyo a los creadores de contenido digital en catalán, que ha tenido resultados tangibles, y el refuerzo de la lengua en todo el dominio, dando apoyo a iniciativas que defienden la unidad de la lengua en todos los territorios, como el Correllengua hermanado y las entidades de la Cataluña Norte.