Las vacaciones de verano agravan el "colapso" en los exámenes de conducir en Ponent
El gremio tem la pérdida de cuatro examinadores más, que han pedido marcharse de la demarcación
LleidaLa crisis por la larga lista de espera en los exámenes para el carnet de conducir se está agravando en las comarcas de Lleida. La última parada de tres semanas de vacaciones en las convocatorias (habitual durante los meses de julio y agosto) ha hecho que empeore una situación que ya era grave hace solo dos meses. Fuentes de la Asociación de Autoescuelas de Lleida aseguran que, de los nueve examinadores que debería haber en activo en la demarcación, cuatro han pedido un traslado, mientras que el resto continúan funcionando de una manera discontinuada. “Cuando vienen destinados a nuestra zona, tanto si son de fuera como de aquí, los examinadores acaban cogiendo bajas, renunciando y marchándose”, lamenta la presidenta de la asociación, Raquel Castro. “Algo debe estar pasando internamente”, dice la portavoz.
A principios de verano la situación ya era insostenible, con unos cinco mil alumnos pendientes de examinarse (tanto de teórica como de práctica) y plazos de espera de hasta cinco meses. Ahora se calcula que estas cifras podrían ser más elevadas. “No podemos incorporar alumnos a nuestras escuelas por culpa de esta situación”, lamenta Castro.
Profesores de autoescuelas de Lleida salieron a la calle el 14 de julio para decir basta a esta situación. En aquella movilización se pidió la dimisión del director general de Tráfico (DGT), Pere Navarro, y la de la delegada territorial, Maria José Soler. Ignasi Peralta, profesor de una autoescuela leridana, explicó durante la protesta que “la gente ya no aguanta más”, porque se preparan un examen y si suspenden se tienen que esperar tres o cuatro meses más para poder volver a examinarse, “con los costes que eso supone”. La situación se agrava en el caso de los que aspiran a sacarse el carnet de conductor de camión, con casos que llevan hasta seis meses de espera mientras “en el país hacen falta conductores de camión”.
El sector ha sido especialmente crítico con el “trato” que reciben por parte de la Jefatura de la DGT en Lleida, y ha calificado la situación de “insostenible”. Por ello, clamaron que se les deje examinar y que arreglen el problema, que ahora mismo focalizan en la “incapacidad de colaborar”.
Raquel Castro reivindica una “plantilla estable y efectiva de examinadores”, sin personal de baja. En Lleida hay nueve destinados, una cifra que considerarían suficiente si realmente “hicieran su trabajo”, añade. Castro reconoce que si bien "el mal está en todas partes", en el caso de la jefatura de Lleida las listas de espera se han visto agravadas por una plantilla de examinadores inestable. La presidenta de la asociación avisa que cinco evaluadores de la plantilla han estado de baja laboral en los últimos tiempos y que la incorporación de los llamados "itinerantes" no ha solucionado "el colapso". El gremio opina que, si todos los funcionarios estuvieran operativos simultáneamente, la lista de espera quedaría reducida a cero en un par de meses.
El 17 de agosto se reanudó el calendario de exámenes en la demarcación de Lleida y, según denuncia el colectivo de autoescuelas, hay una "absoluta falta de previsión" por parte de Tráfico para abordar una crisis persistente. "Con esta administración es picar contra una pared", lamenta Castro, que asegura que si a corto plazo no se soluciona el problema volverán a convocar nuevas protestas.
Medidas como el llamado superdomingo, una convocatoria que permitió examinar a más de 300 aspirantes en tan solo un día el pasado mayo, son insuficientes, según la asociación. La puesta en marcha del Plan de Refuerzo Operativo de Exámenes se comunicó en una reunión de trabajo el día 30 de abril con la voluntad de dar respuesta a las demandas del sector. Según la Subdelegación del gobierno central, la DGT solicitó una lista de alumnos preparados para hacer la prueba de circulación (incluidos los aspirantes que ya se hubieran presentado en alguna convocatoria anterior) y la relación facilitada por los centros sumó los 315 alumnos que son los que aquel sábado participaron en la prueba. En este sentido, el subdelegado del gobierno español en Lleida, José Crespín, dijo que "si las autoescuelas hubieran facilitado una lista de 1.000 alumnos se habría organizado un dispositivo suficiente para absorber esta demanda".
Crespín, sin embargo, recuerda que la DGT también ha hecho este año un esfuerzo para incrementar un 10% también las examinaciones teóricas y asegura que también en las delegaciones de La Pobla de Segur y La Seu d’Urgell también se han incrementado tanto el número de pruebas prácticas como teóricas.
Más allá de la lista de espera para los exámenes prácticos de conducir, el sector también reclama zonas de examen "dignas". En este sentido, Castro ha explicado que a menudo se convocan los alumnos en zonas como polígonos o descampados, sin servicios próximos y al aire libre, teniendo en cuenta la niebla y el frío del invierno y las altas temperaturas del verano.
Crespín dice que reducir la lista de espera "es un proceso que requiere una corresponsabilidad de todas las partes", y que "no solo se trata de la capacidad de la DGT de hacer exámenes o de la disponibilidad de los examinadores. También hay una responsabilidad por parte de las autoescuelas de tener capacidad de hacer las prácticas y una planificación de profesores y vehículos", ha concluido. Los datos facilitados por la DGT apuntan que la demarcación de Lleida cuenta con 49 autoescuelas y 224 profesores.