Broncano da un motivo más para tener un 'late show' en TV3
Netflix ha llegado a un acuerdo con Televisión Española para que los programas de La revuelta se incorporen al día siguiente a su catálogo. Son episodios que se pueden encontrar en la (muy bien diseñada) aplicación RTVE Play, y gratis, pero el coloso del streaming sabe que convertirse en segunda ventana de Broncano para los jóvenes que ya no consideran los canales tradicionales puede serle muy beneficioso. El ente público, por su parte, obtiene unos ingresos que le abaratan el coste del programa y el presentador también sale ganando por partida doble: suma un nuevo canal de difusión que le puede dar más notoriedad y, al mismo tiempo, pone un pie en la plataforma sabedor de que si llegan Vox y PP al gobierno lo primero que harán será desahuciar media RTVE, a él el primero.
Mientras se juega todo este partido, y mientras en Estados Unidos se hace evidente que los late shows juegan un papel en la denuncia del neoautoritarismo, en TV3 seguimos sin un formato de esta relevancia cultural. Y no lo tenemos porque los partidos que nombran a los consejeros de la Corporación se pusieron nerviosos a la primera de cambio, con un Zona Franca que supuso con Joel Díaz y sus guionistas una entrada de aire fresco e inteligencia. Tampoco se consiguió amarrar a Marc Giró, en su momento. Y se perdió Buenafuente. Uno ya entiende que la Cataluña del sosiego requiere bajar tensiones, pero seamos conscientes de que también implica perder nervio y capacidad de reacción ante unos cambios culturales que –precisamente el PSC– debería temer ahora que le ve las orejas al lobo. Y, en cambio, tenemos una escena del monologuismo en catalán muy potente que solo se expresa en la casa en secciones del oasis de Està passant, o en programas nicho de 3Cat de recorrido corto porque buscan tan solo cubrir el expediente cultural. Es hora de hacer volver un late a TV3 y colocarlo en Movistar, Netflix o HBO. Con cara y ojos. Y, sobre todo, dientes.