Levantarse con un tsunami demócrata
Si hay una cita televisiva en la que, tradicionalmente, hemos visto a los equipos de informativos de TV3 pasárselo en grande son los especiales electorales de los Estados Unidos, tanto si se trata de las elecciones presidenciales o, como en este caso, las de mitad de mandato.
El martes, a las 5.50 de la mañana, Raquel Sans abría el programa especial en TV3 para seguir el recuento y el resultado. Nada más empezar ya había noticia: el tsunami demócrata que ha arrasado con las posibilidades políticas de Trump de los próximos dos años. Geni Lozano y Xesco Reverter completaban la terna de excorresponsales en Estados Unidos que hacían el análisis desde el estudio. Paralelamente, Lídia Heredia conectaba desde Washington para profundizar en algunos detalles y circunstancias de la jornada. Estrepitosa, abrumadora, inapelable e incontestable fueron algunos de los adjetivos que utilizaron para definir la derrota de Trump.
A pesar de la cantidad de horas que Heredia llevaba en directo conectando con diferentes programas, la actual corresponsal condensaba muy bien la información. La periodista tiene una virtud esencial: transmite serenidad y seguridad. No titubea, no arrastra las vocales cuando tiene que improvisar y emana diversión por lo que está viviendo. La buena sintonía, además, entre ella y Raquel Sans, que repartía juego, todavía hizo más enérgico e interesante un programa que por hora y contenido podría haber sido un tostón.
Sans, Lozano, Reverter y Heredia juntos saben tanto y están tan acostumbrados a realizar emisiones en directo que sonaron como una orquesta bien afinada y coordinada. Sílvia Heras completaba el equipo desde Austin. Juntos encontraron el equilibrio entre la información, la interpretación de los datos y la dosis de opinión justa que les permitía su bagaje profesional. El tsunami demócrata sumado al huracán de experiencia generó la atmósfera televisiva adecuada. No hacen falta despliegues grandilocuentes si todo se hace como es debido. Conectaron con las comparecencias de algunos senadores demócratas ante su audiencia y complementaron el análisis con expertos desde Estados Unidos que hicieron aportaciones que contribuían al dinamismo y a la pluralidad de voces del especial.
Aunque en Washington ya pasaban de la medianoche y en Cataluña ya se habían metido en la madrugada, el equipo parecía tener cuerda para rato. Cuando faltaban pocos minutos para despedirse a las ocho de la mañana, Sans pedía a Heredia una valoración final. Después de expresarla con mucha claridad, se excusó con una risa por si su conclusión no parecía lo suficientemente elaborada: “Teniendo en cuenta que hace veinte horas que trabajo, tampoco sé si doy más de sí...” Sans rió y le recordó que aún le quedaban unas cuantas horas de trabajo, con las conexiones en los siguientes programas. Y así fue: en Els matins no solo la corresponsal sino también Raquel Sans y Geni Lozano continuaban con Ariadna Oltra. Aunque estas elecciones eran un examen a Trump, esta vez el equipo de TV3 ha superado el suyo con muy buena nota.