El martes el Telediario noche incluyó una pieza de análisis sobre las redadas antiinmigración de los agentes del ICE en Minneapolis tras el asesinato de Alex Pretti. El periodista Nicolás Valle desarrollaba las claves esenciales de esta situación para entender el cómo y el porqué. En su relato había un componente interpretativo, porque se fijaba en detalles que van más allá de lo que se ve en las imágenes. Pero era precisamente eso lo que hacía la pieza tan interesante, sobre todo ante la ausencia de algún otro programa en la cadena que pueda profundizar en estos aspectos. Valle mostraba las múltiples apariencias con las que los agentes del ICE patrullaban por la ciudad: los tipos de uniformes tácticos, las formas de identificarlos, las armas de guerra y los vehículos blindados. El periodista enfatizaba el valor simbólico de esa indumentaria: "La policía deja de ser un servicio para ser un instrumento de dominación interno". La ropa de camuflaje, explicaba, convierte a los agentes en combatientes. Valle conectaba este hecho con la voluntad de sumisión de la ciudadanía a partir de la construcción de una idea de emergencia.
Otro planteamiento magnífico de esta información era la forma en que Nicolás Valle rompía con las narrativas habituales del Telediario. Iba fragmentando los vídeos con sus intervenciones desde la mesa de la redacción, como si fuera él el que daba paso a los vídeos que veíamos. Es un recurso que el informativo quizás podría utilizar de vez en cuando para dar autoridad y valor a los profesionales del departamento. Se desmarca de la fórmula pregunta-respuesta en el plató con Cruanyes, que es más elemental y que corre el riesgo de hacerse demasiado rutinaria. Valle rompió los clichés explicativos que la reforma visual de los Telediario no ha terminado de resolver.
Valle abría una nueva pregunta para los espectadores: ¿por qué estas redadas están pasando en Minneapolis y no en grandes ciudades como Nueva York o Los Ángeles, donde hay barrios enteros habitados por población en situación irregular? El periodista ofrecía la respuesta explicando cómo esta estrategia se ajustaba a la psicología de Donald Trump.
Si no lo vio, recupere el fragmento del Telediario. Estas piezas de análisis tienen una dimensión inevitable de autoría periodística pero no invalidan su rigor. Incorporan la causalidad y se sostienen a partir de la coherencia con las imágenes. Hacen que la mirada del espectador evolucione y sea más completa en las próximas informaciones: las imágenes ya no se perciben por igual. Valle, por cierto, definía esta represión ciudadana como "la ejecución de un experimento social". Un detalle que podía pasar desapercibido pero muy relevante: son métodos que pueden reconfigurar las relaciones entre el estado y la sociedad en todo el mundo y evaluar su aceptación global. Por eso es clave este enfoque más analítico: porque permite una recepción más reflexiva de los hechos.