Del discurso del rey se aprovecha todo

BarcelonaDel cerdo se aprovecha todo, pero del discurso del rey de unidón también. Como suele ser un texto anodino, tan solemne como previsible –que si la unidad, que si la Constitución–, al día siguiente todo el mundo trae el agua a su molino. La carcundia tiene ganas de que Felipe VI se implique de algún modo en el descabalgamiento de la legislatura. Y por eso vienen su intervención en función de cómo creen que el jefe de estado ayuda su causa (un poquito golpista, digámoslo todo). "El discurso del rey en defensa de la Constitución divide al gobierno", titulaba por ejemplo La Razón, agarrándose a que a los socios de Sánchez –de nuevo, previsiblemente– les gustó más bien poco un discurso que recuperaba al Felipe más agrio y carente de empatía. "El PSOE no se da por aludido ante el contundente mensaje del rey". Claro: porque es un texto que no dice mucho y confía en que sean los escribanos quienes cojan el mensaje entre líneas y lo conviertan en una valiente elocución. Evidentemente, El País ofrecía una lectura en la que el PSOE sí se daba por aludido. Por aludidísimo, de hecho: "El PSOE y la derecha se sienten avalados por el discurso del rey".

Ya se ve, pues, que quien no quiere oír a la monárquica caricia es porque no quiere (o no tiene un diario afín). Bien, si eres español: en el resto del mundo, que los bombin (literalmente). Incluso alguien tan muffin como el rey Carlos de Inglaterra soltó una referencia a la situación internacional y los “conflictos trágicos” que marcan la escena internacional. No Felipe, que un año más se quedó en el mantra dela que nos decimos entre todosque, casualmente, es la que fija su vida de privilegio. Por cierto, que a Vox también le gustó la arenga real. Pero, claro, los diarios cortesanos, sabedores de que esto no luce tanto, tendían a obviarlo de sus primeras páginas.