La economía española de Schrödinger
¡Eureka! Por fin he encontrado la clave de aquella canción de Mecano que decía “Y ese algo que soy yo mismo es un cuadro de bifrontismo que solo da una faz”. José María Cano hablaba de la prensa española, específicamente a la hora de hablar de economía. La marcha de un país, desde el punto de vista de los pimpollos, se puede expresar con tantas cifras diferentes que solo hay que elegir la adecuada según las debilidades editoriales de cada uno para poder pintar un cuadro luminoso de Monet o un paisaje tenebroso de Caravaggio. En La Vanguardia, hoy sonaban alegres violines para anunciar que “El déficit cae al 2,2%, el más bajo desde hace 18 años”. En cambio, en La Razón vibraban los metales más apocalípticos con el titular “El deute público alcanzó en 2025 la marca histórica anual: 1,689 billones”. Ambos datos son correctos, pero es evidente que impactan de manera opuesta en el estado de ánimo.
Aunque se trata de dos magnitudes diferentes, en realidad ambas expresan la buena marcha de la economía. Si hay más deuda pública es gracias a que el PIB está creciendo a buen ritmo y eso permite estirarse un poco más en el gasto. Con los dientes apretados, La Razón acaba admitiendo que en términos porcentuales la cifra está bajando. Es la clásica trampa de los valores absolutos, que también juega cuando dice que Cataluña es la comunidad autónoma con más deuda: si miramos en porcentaje de PIB, resulta que el País Valenciano (40,7%) supera ampliamente el 28,2% catalán. Poner la cifra de los absolutos es absurdo: las cuatro con más deuda, oh sorpresa, son las cuatro con más población. Se trata de dar solo una faz, como siempre. Y en el caso de La Razón, si mandan los socialistas o se habla de Cataluña, tiene que ser la cara más antipática y grotesca. Como también dijeron los Mecano, que ahora descubro como protopareumaquinistas, “no es serio este cementerio”.