Cómo se expande una bola del PP (parte 2)
Después de que los magazines matinales de las televisiones privadas se hicieran eco del vídeo de Margarita Robles que el PP difundió acusándola de dar apoyo a Trump, era interesante ver si los informativos del mediodía repetían la tesis. Había que comprobar si el PP era capaz de marcar la agenda periodística. En la edición del mediodía del Telediario de La1 desmentían la versión del PP ofreciendo la versión de la Moncloa del “estoy cómoda”. En La Sexta noticias, Helena Resano advirtió que la confusión había sido intencionada. Y añadía: “Se difundió el bulo, la mentira, de que ahí Robles estaba con Trump. Pero Defensa confirma que lo que dice es que está cómoda. Al Partido Popular le ha dado igual y han comprado la mentira de que apoyaba a Trump”.
Pero no todos los informativos se apresuraron a aclararlo tan rápido ni a señalar al PP. En la edición del mediodía de Telecinco utilizaban el vídeo como anzuelo y se preguntaban: “¿Quién miente?” Invitaban al espectador a adivinarlo ofreciendo las dos opciones: “Estoy con Trump” o “Estoy cómoda” y pedían: “¿A ver, qué entienden ustedes?”, dejándolo a la libre elección de la audiencia. En la edición de la noche, Carlos Franganillo era mucho más claro y se desmarcaba del misterio y las adivinanzas y explicaba la confusión sobre las imágenes ininteligibles: “El PP sí ha querido darles un sentido con la intención de mostrar un doble juego del Gobierno”, decía, y añadía: “El PP en sus redes sociales interpretó ese contenido ininteligible para hacer ver que la ministra Robles apoyaba a Donald Trump y se lo estaba confesando al embajador”. Quedaba clarísimo. Su compañera Ángeles Blanco lo confirmaba: “Sí, pero nada de eso ocurrió y una nueva grabación que hemos conocido hoy revela las verdaderas palabras de la ministra de una manera clara”. El vídeo explicaba el contexto de la confusión, la mentira del PP con la frase sin contexto y los subtítulos engañosos. La locución subrayaba que “la realidad es bien distinta”. La nueva secuencia íntegra demostraba la conversación sobre la temperatura de la sala y la frase del “estoy cómoda”, y explicaban cómo, a pesar de todo, por la tarde el PP se reiteraba en la mentira.
En la edición del mediodía deAntena 3 noticias el vídeo incluía la frase de Robles, inaudible. No la traducían ni la explicaban, tampoco hablaban del PP, pero reforzaba la idea de que la ministra había contradicho a Sánchez. En la edición de la noche se preguntaban: “¿Qué dijo realmente la ministra?”, como si fuera un misterio y Vicente Vallés hacía un juego de malabares. Planteaba una teoría enrevesada en vez de explicar la mentira promovida por el PP: “Esta charla ha provocado bastantes comentarios a lo largo del día. Pero lo importante no es lo que se dijeron cuando las cámaras estaban presentes en la sala, sino aquello que se dijeron cuando las cámaras se marcharon. Y eso se ignora”. De repente, la escena que había circulado todo el día y que Susanna Griso había utilizado para inflar el perro ya no tenía ningún valor.
Todo ello demuestra el largo recorrido de las mentiras y la alta rentabilidad a la hora de provocar confusión.