31/12/2021

A la mierda el 2021

2 min

Netflix ha repetido la experiencia del año pasado de incorporar un resumen del año. Death to 2021 (A la mierda el 2021) es un falso documental estrenado esta semana que recoge los principales acontecimientos de los últimos doce meses. Los intercala con las declaraciones de unos personajes ficticios que opinan sobre estos hechos. Hugh Grant asume el rol de un teórico británico, Stockard Channing y Lucy Liu hacen de periodistas, Diane Morgan interpreta a una mujer solitaria que vive en permanente confinamiento, Cristin Milioti representa la clásica madre de familia republicana... y entre todos se va construyendo una mirada satírica de la actualidad que nos ha tocado vivir o, más bien, sufrir. El año pasado Netflix inauguró este ejercicio televisivo con Death to 2020. En aquella ocasión el episodio lo dirigió Charlie Brooker, creador de Black mirror, que ya tenía la mano rota con los resúmenes humorísticos de la BBC. Este año Brooker no ha querido participar en el proyecto pero los nuevos responsables han procurado ajustarse lo máximo posible al formato que el director y guionista propuso para el 2020. De hecho, la persistencia de la pandemia ha provocado que los dos resúmenes del año se asemejen incluso demasiado. Ya lo dicen al inicio del falso documental: “El año 2021 ha sido el año que ha hecho que el 2020 parezca una mera precuela”. El coronavirus es la temática que impregna todo el resumen del año, salpicado por los grandes acontecimientos, sobre todo desde una óptica norteamericana: el asalto al Congreso de los Estados Unidos, la llegada de Biden a la Casa Blanca, el proceso de vacunación, la entrevista del príncipe Enrique y Meghan Markle con Oprah Winfrey, la muerte del duque de Edimburgo, la crisis climática y las catástrofes naturales, los viajes al espacio de los multimillonarios Richard Branson y Jeff Bezos, el control de Afganistán por los talibanes... Todo ello salpimentado por los grandes éxitos mediáticos de Netflix, como los Bridgerton o El juego del calamar.

Es un resumen bien hecho, con una mirada satírica sin caer en un humor muy desgarrado y en el que se diferencia con facilidad la realidad de la ficción. Años atrás, cuando la televisión era un medio mucho más exigente, cada cadena ofrecía su resumen del año, a menudo incorporando también el humor como hilo conductor. Tv3 tuvo su época de esplendor en este género con los esperados reportajes para despedir el año de Jordi Ferrerons. Condensaban la actualidad del mundo desde la óptica autóctona con audacia e ironía. Ahora son solo un recuerdo para nostálgicos.

Recopilar los grandes momentos del año es un entretenimiento televisivo que, muy disimuladamente, nos hace pensar no en la inmediatez de las últimas noticias, ni tampoco en la urgencia de la actualidad: más bien nos ayuda a reflexionar con más perspectiva, tomando distancia, con más capacidad de análisis y un poco de espíritu crítico. Nos da una visión que nos resitúa en el tiempo que vivimos. Los resúmenes del año sirven para entender mejor dónde estamos. Y a estas alturas, seguramente, es mejor que se acompañe de humor para no deprimirnos.