Putin no quiere que este documental gane el Oscar

Uno de los documentales con más opciones de llevarse el Oscar es Mr. Nobody contra Putin, un trabajo magnífico por su capacidad de denuncia pero, sobre todo, porque retorna a la esencia del género. Las imágenes nacieron como testimonio de una realidad incluso antes de que hubiera ninguna intención de convertirlas en proyecto cinematográfico. Inicialmente, la finalidad de estas grabaciones debía ser otra. Pero un punto de inflexión cambió su destino, casi a consecuencia de la perplejidad que experimentaba quien grababa las imágenes.El protagonista es Pavel Pasha Talankin, profesor de una escuela de primaria de la ciudad de Karabaix, en el corazón de la Rusia industrial, en la región montañosa de los Urales. La localidad es famosa porque la Unesco la declaró el lugar más tóxico del planeta. La esperanza de vida de sus habitantes es de 38 años. El Pasha es el coordinador de eventos de la escuela y el cámara de todo lo que sucede en ella. Un dinamizador de la vida cultural del centro muy querido por los alumnos. Él explica cómo su trabajo cambió drásticamente en febrero de 2022, con la invasión de Ucrania, cuando llegó a la escuela una pauta con la nueva política de educación patriótica federal. Desde entonces, los alumnos deben presentar la bandera y desfilar como soldados cada mañana, cantar el himno y recitar discursos patrióticos. Los profesores deben predicar en las aulas unas lecciones guionizadas que son pura propaganda sin ningún fundamento académico. El Pasha tiene la obligación de grabarlo todo e introducir las imágenes en bases de datos del gobierno para demostrar que la escuela respeta las órdenes del régimen de Putin. La cámara se convierte en testigo de todo el proceso de adoctrinamiento. Las horas que antes el Pasha dedicaba a los estudiantes, ahora las pasa al servicio de la propaganda. El contraste entre el antes y el después de la invasión rusa nos hace ver cómo se ha transformado la vida en Rusia y se imponen el miedo, la censura y la opresión. No solo vemos cómo cambia el estado de ánimo del protagonista, sino el de sus alumnos y exalumnos. Hay escenas muy conmovedoras sobre el impacto de la guerra en sus vidas. La posibilidad de facilitar todo el material grabado a un documentalista de más allá de la frontera rusa es lo que motivará al Pasha a continuar. Se convierte en ese Mr. Nobody del título que combate a Putin desde la más absoluta humildad, desde la lógica de su trabajo, desde el afecto por los estudiantes, el amor a su país y sus convicciones democráticas. “Creo que lo que has hecho tendrá un gran impacto”, le dice una voz a través del móvil. Y es así. Mr. Nobody está a las puertas de ganar un Oscar en Hollywood mostrando el abismo en el que se hunde el sistema educativo ruso y, por tanto, la sociedad rusa. Lo hace siempre con un sentido del humor que nace del dolor y de las escenas más esperpénticas que provocan los absolutismos. Es un documental que conmoverá a los maestros y que puede ser un buen antídoto para todos aquellos jóvenes que se fascinan con la ultraderecha.