Dígitos y trastos

El reto de hiperconectar el nuevo Camp Nou

El club ha desplegado una red 5G propia para evitar la carencia de cobertura y la complementa con 3.000 puntos de acceso wifi

23/01/2026

BarcelonaEn el proceso de renovación del emblemático estadio del Barça, el protagonismo se lo ha llevado la obra civil, no siempre exenta de polémica. Pero encima de las vigas y el hormigón del nuevo Camp Nou, la entidad está desplegando también una sofisticada infraestructura tecnológica, tanto para mejorar la experiencia de los espectadores en los días de partido como para apoyar el modelo de negocio del futuro Espai Barça. He pedido a las responsables técnicas del club, que es una mediana empresa con 1.500 empleados distribuidos entre varias sedes, que me expliquen las nuevas instalaciones audiovisuales, telecomunicaciones, análisis de rendimiento deportivo y operaciones del recinto.

En esta era de las redes sociales, la novedad más aplaudida por los aficionados será probablemente la mejora de la cobertura de telecomunicaciones en el interior del estadio. Hasta ahora era recurrente la queja –habitual en la mayoría de grandes aglomeraciones de público– de no poder recibir ni enviar llamadas, mensajes, fotografías y vídeos por falta de cobertura móvil. Como las antenas que las operadoras de telefonía tienen en la zona no dan abasto, el Barça ha optado por desplegar dentro del nuevo Camp Nou una red propia de telefonía 5G, mediante la instalación de un sistema de antenas distribuidas (DAS, por sus siglas en inglés). En las dos gradas actualmente en servicio existen unos 300 dispositivos de las marcas SOLiD y CommScope. Este parque de dispositivos se ampliará cuando se abra la tercera gradería. Están repartidos en 86 zonas (58 en las gradas, 16 en los accesos y 12 en espacios interiores) y conectados a un centro de procesamiento de datos (CPD) situado debajo del gol sur, donde se enlazan con las acometidas de las operadoras de telefonía. Según Agnieszka Ortiz, responsable de tecnología de instalaciones y Espai Barça, ya están activas las de MasOrange –que también ha realizado la integración general– y las de Movistar, y se está formalizando el acuerdo con Vodafone. El conjunto debería permitir que cada espectador pueda utilizar el móvil con normalidad, como comprobaron los asistentes de los partidos que ya se han jugado.

Cargando
No hay anuncios

La red 5G que irradian las 300 antenas DAS es del tipo autónomo (stand alone, en inglés), una tecnología que permitiría, por ejemplo, ofrecer niveles distintos de calidad de servicio a varios grupos de usuarios; por ejemplo, los abonados de una compañía determinada, los socios del club y los espectadores que contraten un servicio de estadísticas o repeticiones de jugadas. Sin embargo, inicialmente la 5G del Camp Nou será neutral, aunque no se descartan futuros acuerdos comerciales.

Sea como fuere, el Barça ha adoptado la 5G como tecnología de telecomunicaciones preferente. Sin embargo, tampoco renuncia al wifi, hasta el punto de que el nuevo Espai Barça tendrá hasta 3.200 puntos de acceso inalámbrico; 1.900 de ellos están en las gradas, la mayoría debajo de los asientos. Estos aparatos, también conectados a dicho CPD, son de la marca Aruba, la filial de Hewlett Packard Enterprise, especializada en este tipo de instalaciones y que aquí actúa como patrocinador tecnológico, con la empresa Axians como integradora. El acceso a la red wifi del Camp Nou será gratuito para todos los espectadores.

Cargando
No hay anuncios

La red 5G y el wifi público no son las únicas redes de radio que hay activas en el estadio. Al menos hay tres más: una interna para los intercomunicadores del personal de seguridad; una del sistema TETRA –con antenas del operador Cellnex– para los cuerpos de seguridad y protección civil, y, curiosamente, un wifi específico para los banquillos de los equipos, que LaLiga exige que sea independiente del resto.

Cabe decir que una parte importante de estos recursos también se dedican a las operaciones del recinto, por lo que los diversos CPD están protegidos por la ciberseguridad del patrocinador Fortinet. Por ejemplo, en el anillo exterior de acceso, los empleados validan con terminales duales (5G/wifi) las localidades de los espectadores, que éstos presentan en el anillo interior, mostrando en sus teléfonos móviles un código QR, sea en la aplicación FC Barcelona Tickets o bien en la específica para los socios. Los 320 turnos también disponen de lector NFC –como los de la T-movilidad en el transporte público–, pero no se utilizan. Tampoco está previsto que las entradas se puedan descargar en formato Passbook para llevarlas a los wallets de iOS y Android. Esta digitalización de las entradas ya se había ido implantando en otros espacios del club, como el estadio Johan Cruyff (5.000 espectadores), el Palau Blaugrana (12.000) e incluso en el Olímpic de Montjuïc, de cara a gestionar los 100.000 espectadores del S. La vinculación con los otros recintos del Barça se extiende también al funcionamiento dentro del nuevo Camp Nou de todos los sistemas de análisis de rendimiento deportivo mediante los chalecos y otros dispositivos que los jugadores llevan puestos durante los entrenamientos en la Ciudad Deportiva.

Cargando
No hay anuncios

Pero esto sería motivo de otro reportaje. En éste todavía me queda hablar de las instalaciones audiovisuales del Camp Nou. Por un lado, tenemos el sistema de videovigilancia, formado por más de 900 cámaras que cubren una superficie de 225.000 metros cuadrados. Unas son de tipo fijo, montadas en burbujas hemisféricas, y otras son motorizadas para poder orientarlas. La señal de todas las cámaras alimenta dos circuitos cerrados de vídeo: uno para observar los distintos espacios, desde los accesos y las lonjas VIP hasta las barras de venta de bocadillos y merchandising; el otro lo gestionan los cuerpos policiales.

Cargando
No hay anuncios

Por otro lado, están los elementos visibles y audibles por parte de los espectadores. Actualmente, hay una pantalla de 400 metros de largo y 90 centímetros de alto que rodea el campo entre la primera y la segunda gradería, y habrá otra de 600 metros de largo cuando se abra la tercera gradería. Por ahora, sirven de marcadores, hasta que la cubierta definitiva permita instalar tres pantallas gigantes con capacidad de vídeo. Todo este material es suministrado por la división industrial de Philips, igualmente patrocinadora y que también aporta 1.500 monitores para la señalización en espacios tan diversos como las lonjas, salidas y aseos. Respecto a la sonorización, se utilizan altavoces Meyer Sound; los actuales son provisionales y serán sustituidos por los modelos vigentes cuando esté disponible la cubierta para colgarlos. Las responsables aseguran que además de la megafonía de los partidos, permitirán celebrar en el estadio otros muchos actos sin tener que añadir sonorización.

Esta es una de las claves del despliegue tecnológico, que según explica al ARA Míriam Ferrando, directora de tecnología del FC Barcelona, ​​conlleva una inversión superior a los 100 millones de euros. Lo justifica por la evolución del modelo de negocio: de abrir el estadio sólo los días de partido se pasa a un Espai Barça abierto al público 365 días al año, con propuestas complementarias como el alquiler de espacios VIP a empresas por eventos, restaurantes o Barçaland.