Úrsula Corberó, del 'Espejo roto' de TV3 al sofá de Jimmy Fallon
'La casa de papel' lanzó internacionalmente la carrera de la actriz, una de las intérpretes más demandadas del audiovisual
BarcelonaDesde hace años, la cara de Úrsula Corberó no pasa desapercibida vaya donde vaya. Nacida en Sant Pere de Vilamajor, hija de padre carpintero y madre comercial, admite que sentía "obsesión" por las cámaras desde muy pequeña. De hecho, su carrera, ahora de estatus internacional, arrancó cuando tenía cinco años y empezó a hacer publicidad. "Recuerdo que fue viendo a Penélope Cruz en Jamón, jamón (1992) cuando por fin me animé a decirle a mi madre que necesitaba hacer alguna cosa", explicaba en 2021 a la revista Vogue.
Como muchos de los actores y las actrices que han hecho fortuna en el estado español y más allá, los inicios interpretativos de Corberó se deben buscar en TV3. Fue en la televisión pública catalana donde hizo su primer personaje de ficción: con solo 10 años la eligieron para interpretar a Maria en Mirall trencat, la adaptación de la novela de Mercè Rodoreda. Después de aquello llegaríaVentdelplà y casi inmediatamente el salto a Madrid.
La vida profesional de Corberó está marcada por dos estallidos de fama, uno en el ámbito español y el otro internacional. En 2008 entraba a formar parte de la que sería la gran serie adolescente española de la segunda década de los 2000, Física o química. Estuvo allí seis temporadas e hizo amistades que todavía hoy conserva, como Javi Calvo, también en pleno ascenso internacional actualmente gracias a La bola negra.En una conversación organizada por Vogue, el actor y director alababa la seguridad de su amiga, que se puso a prueba una vez acabada la serie que les hizo famosos. "En la época de Física o química éramos inseparables. Después de aquella locura, antes de que llegara La casa de papel, hubo una época en la que trabajaste menos. Recuerdo que un día te llamé y tú me dijiste: «No te preocupes, Javi, que yo sé que me irá bien. No estoy asustada, no tengo nada de miedo»", le recordaba Calvo, mientras Corberó admitía que un poco asustada sí que debía estar.
Estuviera o no asustada, Corberó tenía razón: le ha ido muy bien. Empeñada en hacer papeles que la alejaran de una imagen delicada, La casa de papel y el personaje de Tokio se cruzaron en su camino y el poder de Netflix hizo su magia. El thriller, que primero había pasado por Antena 3 con un perfil discreto, explotó en la plataforma, que la distribuyó por todo el mundo. La actriz asegura que se dio cuenta de que se había convertido en un éxito mundial durante una fiesta multitudinaria de Fin de Año en Uruguay. Fue allí, acompañada de su pareja, el actor argentino Chino Darín, cuando diversas personas la identificaron como Tokio.
La casa de papel le ha abierto las puertas de producciones internacionales e incluso la ha llevado a visitar el late show de Jimmy Fallon, donde explicó que había conocido a Madonna y esta le había confesado que era fan de su personaje. Dos años después, la reina del pop actuó en Barcelona e hizo subir a Corberó al escenario del Palau Sant Jordi. A pesar de tener como referente a Penélope Cruz, Corberó no se deja deslumbrar por Hollywood. "De pequeña soñaba con trasladarme a Los Ángeles y hacer muchísimos cástings, pero creo que eso ya no es necesario [para triunfar]", afirmaba durante el estreno de la película argentina El Jockey, donde mostró su cara más experimental.
Aunque viaja por todo el mundo, Corberó sigue arraigada a su casa: este año se ha convertido en madre y decidió que su hijo naciera en Barcelona. Como explicó Chino Darín después del parto, era importante "que ella sintiera que estaba en su tierra y que se hable su lengua materna".