Spotify hace enrojecer las redes sociales
La IA amenaza con colapsar el mercado musical. El año pasado, Spotify explicó que había eliminado hasta 75 millones de canciones creadas con inteligencia artificial, que hacían la competencia a los 100 millones de temas creados (genuinamente) por humanos. La compañía sueca ha decidido ponerle fin y ahora exige que los proyectos de música generada por IA se identifiquen como tal. Si no lo hacen voluntariamente, sus sistemas de revisión les cantarán las cuarenta cuando lo detecten. Un servicio como Deezer explicaba, en abril del año pasado, que cada día recibía hasta 18.000 canciones creadas con IA. Es una marea de música banal, pero que aspira a ser pescada en alguna de las playlists que tienen difusión masiva y poder obtener así unos buenos ingresos. Además de etiquetar los temas generados automáticamente, Spotify se compromete a no integrarlos en las listas que elabora. Son unas medidas que habrá que aplaudir, si no se quedan en el mero anuncio y se aplican de manera fehaciente.
Spotify arrastra varios problemas preocupantes: el magro retorno a los artistas independientes a cambio de su música o los algoritmos sospechosos de recomendar canciones no según los gustos del usuario sino dependiendo de los intereses económicos de la compañía. Sin embargo, en este camino de la IA, Spotify deja en evidencia a las redes sociales. Facebook, X y el resto podrían, si quisieran, detectar los bots que pervierten su servicio y atacan el funcionamiento normal de la democracia. Según la empresa, los usuarios han hecho saber que exigen conocer si detrás de una marca hay personas reales o máscaras creadas por IA. Quizás es hora de que Musk, Zuckerberg et altri sientan la misma presión. (PS. Hablando de ruido, es hora de darle a la pausa y silenciarme un rato. De leer, caminar y mirar mucho para poder escribir. Nos reencontramos dentro de cinco semanas).