Alimentación
Misc 10/08/2021

Las cerezas más caras del mundo se cultivan en Lleida

SAT Edoa cosecha cerezas en marzo y las convierte en las primeras en distribuirse en todo el mundo a un precio medio de 65 euros el kilo

Rut Font Camats
3 min
Las cerezas más caras del mundo se cultivan en Lleida

Si alguna vez habéis comido cerezas en abril, seguramente habéis probado las cerezas más caras del mundo. Los gourmets de los Emiratos Árabes las prefieren y son un poco más grandes que una moneda de 2 euros. Se trata de las Cherries Gourmet, cultivadas en los invernaderos de la empresa SAT Edoa, situada en Almacelles (el Segrià). Años de investigación llevaron a los cuatro fundadores de la empresa a encontrar una manera de cosechar las cerezas en marzo, cosa que las convierte en las más tempranas del mundo y otorga a SAT Edoa el monopolio de esta fruta durante los meses previos a la temporada.

“Vimos que había un vacío entre los meses de producción del hemisferio sur y los del hemisferio norte en el que no había cerezas”, recuerda Oscar Ortiz, director comercial de SAT Edoa. Junto con tres amigos, todos con experiencia en el mundo de la fruticultura, empezaron a investigar maneras para hacer florecer las cerezas antes de mayo. El año 2000 se sumergieron en un proceso “muy lento de prueba y error” en un terreno de 5.000 metros cuadrados con el objetivo de encontrar la temperatura y el entorno idóneos para conseguir el mejor gusto y color. “Es así de sencillo y así de complicado -explica Ortiz-, solo se podía hacer una vez al año y si fallábamos teníamos que volver a empezar”. Diez años más tarde, SAT Edoa perfeccionó la técnica, consiguió la patente y actualmente son el único centro del mundo que produce cerezas antes de tiempo.

La clave de su triunfo son sus invernaderos: SAT Edoa empieza a cultivar las cerezas a principios de enero en estos recintos, donde consiguen temperaturas típicas de la primavera. Esto les permite tenerlas a punto para cosechar a mediados de marzo. Además, cultivar en invernaderos en invierno les supone otros beneficios, como tener un producto ecológico. “Es pleno invierno en Lleida, afuera las plagas no sobreviven y dentro del invernadero no son importantes. Tampoco llueve adentro, así que nunca tenemos hongos”, concluye el director. Ortiz asegura que, a pesar de que trabajar de este modo les permite cultivar las cerezas sin aditivos químicos, tener un producto fuera de la estación sin conservantes provoca reticencias en los clientes: “Hace dudar de la calidad. Nos decían que estaba manipulado, así que cada año hacemos un análisis para demostrar que la fruta no tiene residuos químicos”.

El resultado de este proceso son las Cherries Gourmet, que miden entre 24 y 33 milímetros de diámetro. Este año se podían encontrar en el mercado por unos 65 euros el kilo, pero las cosechas con las cerezas más grandes pueden llegar a los 110 o a los 115. En una frutería de barrio o en un supermercado, las cerezas cuestan entre 3 y 6 euros el kilo. Las más selectas o ecológicas se mueven entre los 20 y 30 euros.

Las cerezas de SAT Edoa se comercializan en establecimientos gourmet en toda España y, en Catalunya, se pueden comprar también en los supermercados Ametller Origen a partir de abril. Aún así, el mercado estatal es poco relevante para las Cherries Gourmet, que se venden en todo el mundo. De hecho, las exportaciones equivalen al 93% de las ventas de la compañía. Ortiz explica que intentan llegar donde sea, solo exceptuando países como los Estados Unidos, la India o China, donde no hay protocolos de exportación para las cerezas. Donde son más populares es en los supermercados de Dubái, pero también se encuentran en tiendas gourmet de toda Europa. Hasta hace unos años, su cliente estrella era Rusia, donde hacían el 30% de las ventas, pero tuvieron que parar las transacciones debido al veto ruso a los productos de la Unión Europea. La presencia en Rusia les permitió darse a conocer en Asia y, actualmente, quieren instalar una planta en Israel o Turquía, desde donde podrían comercializar con Rusia.

Perder a su cliente más importante no les ha impactado en la facturación: SAT Edoa vende entre 100 y 140 toneladas de cerezas el año, cosa que se traduce en ingresos de 3 millones de euros. El 2020, sin embargo, les pasó factura, puesto que empezaron la cosecha el 13 de marzo, el día que se decretó el estado de alarma. La facturación anual cayó un 40%, hasta 1,7 millones de euros.

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