BBVA-Sabadell: que decidan los propietarios
Es evidente que los propietarios de los bancos que cotizan en bolsa son los accionistas, como en el resto de las empresas con presencia en los mercados. Con mayor o menor proporción del capital, todos tienen una parte. Son estos quienes deben decidir si les sale a cuenta o no la opa del BBVA en el Banc Sabadell. Este lunes comienza el período para reflexionar sobre ello. Tienen hasta el 7 de octubre. El hecho es que, tal y como han evolucionado las acciones en bolsa desde hace meses, actualmente les saldría mejor venderlas al mercado directamente más que sumarse a la oferta del BBVA.
Aunque la entidad presidida por Carlos Torres, que ya probó esta operación en el 2020 y no salió adelante con un Sabadell más pequeño y más barato, insista en que "la oferta es la que es", sería lógico mejorarla. Es razonable que no lo admita antes de hacerlo, pero en cualquier caso debería ser una mejora muy sustancial.
Una mejora que aún tendrá que ser más importante si no llega al umbral del 50,01% que se fijó para que prosperara la operación. Torres ha asegurado que si la opa no sale "no pasa nada" y ha incluido en el folleto de condiciones la posibilidad de conformarse con el 30%, tal y como ha comunicado al regulador bursátil de EEUU, la SEC. ¿En qué condiciones dejaría esto la autonomía de gestión del Sabadell durante el período indicado por el gobierno español?
El BBVA asegura que es solo por una cuestión de alinear la opa con la legislación española y de incluir todos los escenarios posibles, aunque no tienen por qué producirse, pero es una puerta que deja abierta. En todo caso, si se llegara a esta situación debería realizar otra opa una vez finalizado el período actual para el resto del capital y debería ser en efectivo, tal y como establece la normativa. Y eso todavía complicaría y encarecería más una operación que lleva casi un año y medio arrastrando.
A los pequeños accionistas les ha llegado el momento de calcular si les sale a cuenta vender sus acciones en el marco de la opa. Por un lado, deben ver si sacan mejor rendimiento si acuden que si no. Tienen que asesorarse. Y es evidente que desde el BBVA les insistirán en que es una oportunidad que no pueden desaprovechar para formar parte de un banco mayor, mientras que el presidente del Sabadell, Josep Oliu, y la cúpula del banco vallesano les dirán que la oferta infravalora una entidad que se gestiona mejor de forma independiente.
Esta opa no es sólo una cuestión económica y financiera. También hay que tener en cuenta el punto de vista del consumidor –y la mayoría de los accionistas tienen también esa condición– y el interés general de la sociedad: ¿vale la pena contribuir a reducir la oferta bancaria en el mercado y dejar la oferta en menos manos, permitiendo que de cuatro grandes bancos pasemos a sólo tres a pesar de que España es uno de los grandes países de la Unión Europea (UE) con mayor concentración del sector financiero? Son cuestiones que deben meditar también, porque quizá por un potencial rendimiento a corto o medio plazo contribuyen a peores condiciones de crédito. Es evidente que una reducción de la oferta y, por tanto, menos competencia, contribuyen a la larga a empeorar las condiciones para la demanda.