Junts ha dicho no a la prórroga de los alquileres de Sumar-PSOE y leemos en el ARA que es una toma de posición arriesgada, “porque según todas las encuestas la vivienda es el principal problema de la ciudadanía”. Es verdad. Alquilar o comprar un piso es inasumible, no solo para los jóvenes. Y pagar el alquiler o la hipoteca también. ¿Pero qué arreglaba esta prórroga?
Aquel inquilino que debía dejar el piso habría tenido dos años de margen al mismo precio. Esto no es muy significativo, porque, de todas formas, el dueño del piso, por ley, no habría podido aumentar mucho el precio. Esto hace que, en general, los dueños de piso piensen que les vale la pena venderlos, porque el precio de compra no está regulado, como sí lo está el de alquiler. El dueño de piso quizás lo quiere para un familiar (un hijo), pero sabe que la ley ampara al inquilino y si este no se quiere ir no tiene nada que hacer. ¿Qué habría hecho si se hubiera puesto en marcha la prórroga? Vender. Si miráis Idealista (yo es algo que hago habitualmente) veréis cuántos pisos se venden con inquilinos dentro.
Si la ley, de la misma manera que obliga a los dueños a no poner el precio que les dé la gana, eximiera de muchísimos impuestos (el equivalente a lo que se deja de ganar con el alquiler protegido), quizás iríamos mejor. Si protegemos la vivienda, ¿por qué no protegemos también el precio de los coches, siendo como son un bien básico para los que viven lejos del transporte público, porque no pueden pagar vivienda en la ciudad?
La diferencia entre la vivienda y, por ejemplo, la luz o la calefacción es que los dueños de piso pueden ser grandes tenedores o bancos, sí, pero también pequeños propietarios. En el caso de la luz o la calefacción solo hablamos de grandes empresas. La solución no la tengo, pero sé que no es esta de la prórroga. Por otro lado, el inquilino que se niegue a marcharse del piso sabiendo que la ley lo ampara solo hace que ponérselo muy más difícil a aquel que no osaría quedarse de ocupa a pesar de saber que la ley lo ampara.