Es Trenc, después de la cadena humana

Este domingo, diez mil personas formaron una gran cadena humana en la playa de sa Ràpita, en el Migjorn de Mallorca –la convocatoria corría a cargo de las entidades GOB, Terraferida y Menys Turisme Més Vida–, para protestar contra los cambios legislativos introducidos recientemente por el Govern Balear. Resumido: mediante una polémica ley ómnibus, y modificando también la ley agraria vigente en Baleares con una serie de disposiciones, se desprotege hasta un 80% del territorio de Mallorca. La desregulación afecta al suelo rústico, pero también a espacios naturales importantísimos, como el Parque Natural es Trenc - Salobrar de Campos (que era el motivo de la protesta del domingo), la sierra de Tramuntana o las islas de Cabrera y sa Dragonera, que también gozan de altos niveles de protección legislativa. Si la voluntad del actual gobierno de PP-Vox va adelante, la destrucción de la isla en beneficio de los intereses de especuladores, fondos buitre y grandes empresas turísticas internacionales será un hecho. Para la ciudadanía quedarán el empobrecimiento, el aumento de las desigualdades sociales, la masificación, la emergencia habitacional, los problemas de convivencia y una isla mediterránea destrozada (excepto en las zonas ricas, claro).Es Trenc es un espacio emblemático. Su declaración como parque natural es una de las grandes victorias históricas del ecologismo, y la derecha mallorquina no ha podido soportar nunca no haber podido convertir aquella zona en un foco de turismo de masas al estilo de Magaluf o s'Arenal. La nueva ley ómnibus significaría dejar hasta 74.000 metros cuadrados del parque natural al capricho o a la voluntad del PP y Vox, mediante la aprobación de un simple decreto vía consell de govern.La reacción ciudadana ha sido masiva y contundente. Lo será aún más en la gran manifestación convocada el próximo 26 de julio. Se nota nerviosismo por parte de la derecha mallorquina. El comité de empresa de la cadena de radio y televisión públicas, IB3, denuncia que la información emitida sobre la cadena humana fue censurada y manipulada: “El texto aportado por el equipo presente en el acto fue modificado directamente por la dirección de informativos”, se lee en el comunicado. También que se quiso minimizar la estrafalaria aparición, durante la lectura del manifiesto de la protesta, de la alcaldesa de Campos, Francisca Porquer (que ya declaró que “firmaría” para suprimir el Parque Natural de Es Trenc), para intentar sabotear el acto. Además del esperpento, lo que se vio allí fue una autoridad pública intentando impedir el derecho de libre manifestación. Un hecho insólito y muy grave, que da una idea clara del respeto que el PP actual siente por la ciudadanía y por los fundamentos mismos de la democracia.Como decíamos, vendrán más movilizaciones. Haría falta que el PP, IB3 y el Gobierno Balear –aparte de dar explicaciones y asumir responsabilidades por estos episodios vergonzosos– rectificaran y estuvieran a la altura de sus interlocutores, que son los ciudadanos de las Baleares. Es dudoso, sin embargo, que lo hagan: han decidido gobernar con los fascistas.