El ayusismo se lía con el catalán en el Círculo Ecuestre
El portavoz adjunto del PP madrileño hace piña con los catalanes Fernández y Milián
BarcelonaEspaña, la falta de autoestima y el fervor nacionalista español han marcado el coloquio del Círculo Ecuestre de este martes, donde las lenguas han sido protagonistas. El ayusismo ha impregnado de lleno el club barcelonés, ante una sesentena de asistentes, y ha servido para comentar las manías existenciales propias de un estado nación que no es Francia y que se niega a ser Suiza. Lo ha hecho con una persona clave del círculo de confianza de la presidenta madrileña, como es el portavoz adjunto del PP en el Parlamento regional, Rafa Núñez, que creó la marca de Vox, pero fue fichado en 2022 por Isabel Díaz Ayuso. Le han acompañado el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, y el cerebro del partido y senador Juan Milián.
Núñez ha sacado un libro, La nación sin autoestima (CEU Ediciones), y ha aprovechado para presentarlo en Cataluña de la mano del ayusismo catalán, el liberalismo españolista que encarna el alejandrismo. Esto ha provocado que hayan emergido los eternos debates, en especial el lingüístico. Se da el caso de que Núñez es valenciano y "valencianoparlante", y cuando ha hablado de lenguas diferentes al castellano solo ha mencionado el catalán, el vasco y el gallego, lo que da a entender que asume la unidad de la lengua, que solo los radicales blaveros niegan por razones políticas. Aun así, ha querido emplear el castellano.
"España no es Francia; es muy diversa", ha avisado. Y ha entrado de lleno en la lengua, que, de hecho, ha sido la principal preocupación de los socios comprometidos con España, varios de los cuales se declaraban catalanohablantes. Núñez ha defendido su "oposición al separatismo", pero también a "la homogeneización cultural", y ha admitido que hay que promover las llamadas "lenguas regionales". Con todo, ha hecho referencia al hecho de que su "utilización", "al extremo", puede llevar al "separatismo" y ha admitido que hay "un debate por resolver sobre las lenguas en España" ante el reto plurilingüe.
Después de la etapa "autoritaria, hostil, insensible, castellanista" y con "concepción homogénea" del franquismo, relata que "el Estado ha asumido la pluralidad lingüística más que las instituciones autonómicas como Cataluña, donde la lengua del poder solo es una". Pero ha admitido que "el catalán es de facto igual de español que el castellano" y que todo ello, realmente, "es un debate complejísimo por el maltrato que durante la dictadura se hizo a las lenguas regionales", pero también por "la utilización casi pornográfica que ha hecho de las lenguas el separatismo" y que pone las cosas "más difíciles", a su parecer. Más complicadas en los pasos hacia el plurilingüismo.
Más allá de este embrollo, ha hecho una defensa férrea del "patriotismo" español, con un juego léxico: "Hagamos la concesión de que yo sería un nacionalista español; en esta disputa política, mi nacionalismo es superior al nacionalismo catalán porque es inclusivo, y el otro es excluyente", ha dicho. El quid de la cuestión de la diferencia sería que su "nacionalismo" comprende "la heterogeneidad" y no la uniformidad que atribuye al nacionalismo catalán.
Sea como sea, la obsesión del valenciano-madrileño es la propaganda de España a través de productos culturales, y analiza todos los grandes males del Estado desde el prisma de la "falta de autoestima". Torrente, la TIA de Mortadelo y Filemón, y otros clichés son algunos de los males que hacen que los españoles no se acaben de creer su potencial, según Núñez.
Fernández también ha reivindicado el "patriotismo bien entendido" de Núñez –que se ha declarado admirador del dirigente catalán–, y ha criticado "a los que quieren comprar el alma de la gente con paguitas". También ha aplaudido el patriotismo inglés y francés, que no tiene "miedo a que les llamen fachas", y se ha sumergido en la Transición para admitir "una visión de la nación de libres e iguales despojada de identidad". La "leyenda negra", según Núñez y Fernández, ha sido uno de los grandes males que ha afectado a España, su autoestima y proyección –es decir, el relato sobre el genocidio español en América.
Más de derechas
El Círculo se ha vuelto "más de derechas" gracias a Núñez, que ha reivindicado la derechización de Milián como un éxito propio. Después de que Milián destacara que han llegado a consensos en el laboratorio de ideas que comparten en la dirección estatal de la calle Génova, Núñez ha resumido el giro gradual del senador catalán. "En realidad viene a decir que le he hecho más de derechas", ha soltado con una media sonrisa, mientras que el catalán ha admitido que ha pasado a ser más "conservador". Pero, al fin y al cabo, siempre vuelve la visión "patriota" del ayusismo: "Si excluimos a Lituania de la historia del mundo no pasa nada; si excluimos a España todo cambia", ha rematado.