Ayuso, a la izquierda: "Les animo a irse solas y borrachas por Teherán"
La presidenta madrileña ataca a Sánchez por el rechazo a la guerra de Irán y lo tilda de "líder adolescente rebelde"
MadridIsabel Díaz Ayuso se ha vuelto a situar como antagonista de Pedro Sánchez con motivo de la guerra de Irán. La presidenta madrileña ha atacado al jefe del ejecutivo español por su choque con Estados Unidos erigiéndose en su antítesis con un discurso alineado con Donald Trump. Tal como ya hizo con Gaza –con el polémico apoyo que dio a Benjamin Netanyahu en plena ofensiva de Israel– o con el ataque unilateral de EE. UU. a Venezuela, Ayuso ha elevado el tono contra el "No a la guerra" del jefe del ejecutivo español, a quien ha tildado de "líder adolescente rebelde". "Claro que no a la guerra, y que acabe cuanto antes mejor, pero también no a la guerra civil española que [el PSOE] alimenta cada día", ha remachado la líder del PP madrileño durante la sesión de control en la Asamblea de Madrid en respuesta al PSOE. Todos los diputados socialistas han acudido con una pegatina con el lema pacifista, recuperado por su líder, estampado sobre una bandera española. En esta confrontación directa con Sánchez –que tanto la Moncloa como Ayuso atizan en detrimento del liderazgo de Alberto Núñez Feijóo–, las palabras de la líder del PP de Madrid han provocado la indignación generalizada de la izquierda.
"Les animo a irse solas y borrachas por Teherán", ha remachado la presidenta madrileña en respuesta a las críticas de la líder de la oposición, Manuela Bergerot, de Más Madrid –y obviando que difícilmente se podría producir esta escena en Irán, donde el consumo de alcohol está prohibido–. Ayuso todavía ha añadido que también las anima a "llevarse a sus amigos gais, a ver cuándo los cuelgan de las grúas". "Es así como tratan la homosexualidad y a las mujeres", ha insistido. "La primera condición para que una mujer sea libre es que no bombardeen su país", ha replicado Bergerot, que ha lamentado que Ayuso tiene la "manía" de "regañar a las mujeres a las que les gusta salir de fiesta". No es la primera vez que la presidenta madrileña utiliza este lema feminista para atacar a la izquierda madrileña. "¿Llegaban solas y borrachas a casa cuando salían con Errejón de noche?", dijo hace un año y medio en otro pleno cuando estalló el escándalo del exportavoz de Sumar. Más Madrid ha lamentado que a Ayuso "le hace falta feminismo" y "es lo mismo" que José María Aznar o Santiago Abascal.
Poco después, en una jornada organizada por el PP en el Congreso bajo el título Mujeres libres y con presencia de una activista iraní, el líder popular se ha sumado a esta batalla con la izquierda. "Para ondear la bandera de la paz hay que tener una respuesta para ellas. ¿Qué decimos a las iraníes? ¿Que esperen 40 años más? ¿Que se sometan a la violencia del régimen?", ha planteado Feijóo, que ha puesto en duda que el gobierno de Sánchez defienda a las mujeres y al feminismo a las puertas del 8-M. El líder del PP, que lucha por encontrar su lugar en este marco de confrontación y con los últimos movimientos de Trump –con un posicionamiento menos radical que Ayuso–, ha pedido "contención" a las partes implicadas en la guerra de Irán y ha asegurado que "Sánchez miente, también en política exterior". "No le reconozco ninguna superioridad moral para hablar de paz, y menos aún de patriotismo", ha dicho Feijóo.
La crisis interna en Madrid
Aunque el principal reclamo de la jornada parlamentaria en la cámara autonómica era la comparecencia de Ayuso para dar explicaciones sobre su reciente crisis de gobierno, la situación internacional y los exabruptos de la presidenta madrileña la han eclipsado parcialmente. Como ya hizo hace un par de semanas, Ayuso ha justificado el cese de Emilio Viciana, exconsejero de Educación, que generó un goteo de bajas de un grupo de diputados y cargos del gobierno conocido como los pocholos. Según la presidenta madrileña, dio el paso porque quería "un cambio de rumbo" en las políticas educativas, quitando hierro así a la lucha interna en el PP de Madrid y en su gobierno autonómico que destapó el relevo. Los populares madrileños dan por cerrada la crisis y cierran filas con una Ayuso a la que nadie disputa un liderazgo que también va consolidando a golpe de titulares.