Protagonista colateral

El escudero de Zapatero que trabajó para Rubiales

El presidente del Ateneo de Madrid aparca su carrera de consultor y tertuliano

Luis Arroyo presentando Los Desayunos del Ateneo, en el Ateneo de Madrid, el 26 de enero de 2023
Ivan Sànchez Clivillé
31/05/2026
2 min

BarcelonaEl expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero ha encontrado un nuevo aliado para defenderlo ante las cámaras. Luis Arroyo (Madrid, 1969), sociólogo, politólogo y actor secundario en algunas películas y series españolas, es, últimamente, un habitual en los platós de las tertulias españolas. Ahora, a sus 57 años, ha aparcado su vida profesional para salir a defender al expresidente. "No hablo por boca de Zapatero", ha destacado en diversas entrevistas esta semana. "Expreso de manera autorizada las conversaciones que he tenido con él", ha dicho. La situación no es nueva, porque, según fuentes cercanas a él mismo consultadas por el ARA, es "muy de la confianza de Zapatero".

La verdad, sin embargo, es que Arroyo está "muy orgulloso y cómodo trabajando para los socialistas", con los cuales, dice, ha trabajado durante 25 años. El consultor, asesor durante los ocho años del gobierno de Zapatero, entró en la vida política en abril de 2004 como director de gabinete de Miguel Barroso cuando era secretario de Estado de Comunicación, configurando el núcleo duro que permitió crear La Sexta. Posteriormente, fue también director de gabinete de Carme Chacón en su etapa como ministra de Vivienda y también pasó por el gabinete de María Teresa Fernández de la Vega en Presidencia. A partir de entonces, "la mayoría de sus clientes son del ámbito socialista. Ha hecho campañas y estrategias de los socialistas", afirman aquellos que lo conocen desde hace años.

La guinda del pastel, sin embargo, la pone su asesoramiento al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales,

La guinda del pastel, sin embargo, la pone su asesoramiento al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, ante la polémica posterior al beso no consentido a la futbolista Jenni Hermoso en agosto de 2023. Arroyo, contratado por la RFEF como asesor externo con el objetivo de potenciar la reputación de España de cara a la candidatura para el Mundial de 2030, redactó un texto para intentar mejorar la imagen de Rubiales, en el cual no renunciaba al cargo, pero sí que valoraba la idea. El escrito, sin embargo, se quedó guardado en un cajón cuando el mismo Rubiales llegó a afirmar, hasta cinco veces, su famoso "No dimitiré" bajo los aplausos cómplices de la plana mayor de la Federación.

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