Protagonista colateral

El barón flamenco y unionista del TJUE que marca el camino a Llarena y Marchena

Koen Lenaerts es el presidente del tribunal de Luxemburgo y quien leyó la sentencia que avala la amnistía

18/07/2026 - 19:50 h.

BruselasLa sala grande del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) está formada por 15 jueces, pero el magistrado más influyente y la cara más visible –lee las sentencias, como la que avala la amnistía– es el presidente de la corte de Luxemburgo, Koen Lenaerts (Mortsel, 1954). Un flamenco con una gran trayectoria académica y profesional, sobre todo en la justicia europea.

Es presidente del TJUE desde 2015, entró en los tribunales europeos en 1984. No ha dejado de ascender y pasó de ser asesor jurídico a juez del tribunal de primera instancia de Luxemburgo y, más adelante, a magistrado y vicepresidente del TJUE. Todo esto, sin abandonar las universidades: ha trabajado y colaborado con la Universidad de Lovaina, Harvard y, entre otras, en el Colegio de Europa de Brujas.

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De hecho, cuenta con un gran prestigio en el mundo universitario y es doctor honoris causa en doce universidades, como Bucarest, Dublín o Bolonia. El último centro que le otorgó este título honorífico fue la Universidad Autónoma de Barcelona, el año pasado.

Como se recoge en la declaración de intereses de Lenaerts en el TJUE, el presidente del tribunal también trabaja y es miembro de los comités de redacción de casi una treintena de revistas especializadas en derecho de todo el mundo. Y, en el pasado, tal como recordaba el mismo autor en la biografía de algunos de sus libros, formó parte del Grupo Coudenberg, que era una entidad que reunía intelectuales unionistas belgas y abogaba por mantener el estado federal de Bélgica frente a los anhelos independentistas de Flandes.

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Más adelante, Lenaerts, que tiene seis hijas y habla cinco idiomas con fluidez, se convirtió en un noble y en 2005 recibió el título de barón por parte de la realeza de Bélgica, que es uno de los máximos símbolos de la unidad del estado belga. A pesar de su unionismo, se mostró muy contundente a favor de la amnistía y ha señalado de manera clara el camino a seguir a los jueces del Tribunal Supremo Manuel Marchena y Pablo Llarena, que se niegan a aplicarla.