El candidato a la alcaldía de Aliança Catalana en Vilassar de Mar impugna su destitución de la ANC
El candidato denuncia que lo ha cesado un órgano que no es competente para hacerlo
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BarcelonaJaume Valls, que fue destituido como coordinador de la ANC en Vilassar de Mar cuando fue nombrado alcaldable de Aliança Catalana, no tira la toalla. El activista ha pedido al comité deontológico de la ANC que aclare si la comisión de gestión económica y administrativa, que es quien le comunicó su destitución, tiene competencia para cesarle como coordinador. "Lo que cuestiono es que una comisión administrativa haga de juez y parte. La ANC siempre ha sido garante y en este caso alguien ha decidido sin tener en cuenta el reglamento", denuncia Valls en conversación con el ARA. "Y no se han respetado mis derechos ni los de los socios de Vilassar que me votaron", añade, visiblemente enojado con la decisión adoptada por la dirección de la entidad.
Desde que fue destituido, como avanzó el ARA, Valls se ha dedicado a revisar exhaustivamente los estatutos de la entidad, y concluye que solo le puede cesar su territorial a través del comité deontológico y después de una denuncia interna de los asociados de la territorial que nunca se ha llegado a interponer. "Nadie más está legitimado para hacerlo, ni el presidente Pep Vila, ni el gerente, ni ningún órgano como el que me comunicó el cese", critica el todavía socio de la Asamblea, que se ha encarado con el mismo Vila en las redes.
"La ANC, como entidad democrática que se supone que es, debe ofrecerme un proceso garantista, y eso tiene unos plazos. Mientras tanto, yo debería seguir siendo el coordinador local de Vilassar de Mar", espetó. De hecho, el procedimiento, asegura, no se concluye hasta que la resolución adoptada por el comité deontológico sea ratificada por los secretarios en el plenario de la Asamblea. "Ahora han instaurado un sistema que no consta en ninguna parte ni está permitido en ningún reglamento o estatuto", sentencia.
Más allá del procedimiento, Valls deja claro que tampoco se le podía echar. El reglamento de régimen interno establece que un secretario territorial no puede ocupar ningún cargo en otro partido, pero él solo es candidato y no tiene ninguna función ejecutiva. "El reglamento dice que cuando tienes un cargo hay una incompatibilidad, pero yo todavía no tengo ninguno, de cargo", revela. Y tampoco lo tendrá. Aliança le nombró candidato sin haber creado la ejecutiva local y los afiliados que quieran ocupar cualquiera de los cargos orgánicos de una local deben militar en ella como mínimo desde hace seis meses; Valls se afilió al partido de Orriols hace un par de semanas.
Valls no quiere que se le restituya
Sea como sea, Valls no reclama su restitución, sino que la Asamblea reconozca que se ha equivocado con el procedimiento para apartarlo. "Esto no puede volver a pasar", dice. De hecho, ya hace meses que el extesorero durante la presidencia en la ANC de Lluís Llach ultima su relevo. Coordinador desde 2022, Valls explica que el 8 de septiembre hicieron elecciones para escoger una nueva dirección en Vilassar, pero nadie se propuso para sustituirlo. "Ser coordinador es un cargo que implica un trabajo obligatorio, como ir a las reuniones comarcales, y eso a la gente le asusta", expone. El 30 de octubre se ha convocado otra asamblea para intentar elegir a un nuevo coordinador. Valls espera que, ahora sí, alguno de los cien socios que tiene la entidad en la localidad se decida a dar el paso y él pueda centrarse en las municipales.