Montero desafía al PP: ofrece a las comunidades renunciar al dinero y quedarse con el modelo actual
El ministerio de Hacienda y la Generalitat se quedan sólo defendiendo la propuesta en el Consejo de Política Fiscal y Financiera
MadridMaría Jesús Montero ha lanzado un desafío a las comunidades autónomas de régimen común y, por tanto, al PP, que gobierna en casi todos los territorios: si no quieren acogerse al nuevo modelo de financiación autonómica –en caso de que prospere–, podrán quedarse con el sistema que está ahora mismo en vigor. No es una idea nueva, puesto que la voluntariedad está prevista en la ley. De hecho, en 1996, cuando PP y CiU pactaron el modelo de financiación de entonces, algunas comunidades socialistas no se sumaron. Ahora bien, de facto, supondría renunciar al dinero adicional que les tocaría con el diseño del modelo pactado a tres bandas entre ERC, la Generalitat y el gobierno español. En el caso de Catalunya, son otros 4.700 millones de euros. "Aquí no se impondrá absolutamente nada", ha dicho Montero en rueda de prensa tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), y ha recordado que la voluntariedad también rige la condonación de la deuda autonómica, que está por votar en el Congreso.
Pero el PP ha salido del cónclave de este miércoles al igual que había entrado: clamando contra la propuesta del nuevo modelo. Una posición que Hacienda enmienda. "Si al PP no le gusta la propuesta, ¿dónde está la alternativa?", ha cuestionado Montero, quien ha afirmado que "no es legítimo" criticar sin tener un plan B. También ha dicho la suya el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, desde Madrid: "¿Qué hicieron ustedes cuando gobernaban para resolver esta cuestión?", espetó. Coincidiendo con el CPFF, Isla se ha reunido con los líderes de UGT y CCOO para sacar pecho, precisamente, de lo que considera "el mejor modelo [de financiación] de la historia". El jefe del ejecutivo catalán ha encontrado en los sindicatos mejor sintonía que con la patronal catalana: "Catalunya aporta soluciones, no polémicas", ha dicho en referencia al choque con Foment del Treball.
Indignación en el PP
Los varones populares muestran indignación por dos cuestiones concretas. Consideran que quien sale ganando con más diferencia es la Generalitat, aunque no es así en términos de valores absolutos (es Andalucía), ni por población ajustada por habitante (es Cantabria) ni si se mira el incremento de recursos respecto al modelo actual en porcentaje (es Murcia), según ha desgranado Montero. La otra cuestión que indigna al PP es que el modelo se haya pactado entre el PSOE y el líder de Esquerra, Oriol Junqueras.
"Nos ha sorprendido que Oriol Junqueras no haya presidido el Consejo de Política Fiscal y Financiera si lo ha diseñado él", espetó la titular madrileña, Rocío Albert López-Ibor. Por su parte, la consejera de Extremadura, Elena Manzano, y el consejero murciano, Luis Alberto Marín, han advertido de que lucharán jurídicamente contra el modelo. "El modelo Montero da champán y caviar a los independentistas y al resto de los españoles el menú del día precocinado y sin postre", ha asegurado la consejera de Economía y Hacienda andaluza, Carolina España.
Ahora bien, cuando se les ha preguntado si se adherirán o no al modelo (en caso de que prospere), les varones populares han evitado contestar. Se han limitado a decir que batallarán en los tribunales o que no saldrá adelante. Para que se apruebe es necesaria la mayoría absoluta en el Congreso y, por ahora, PSOE y ERC están lejos de conseguirla. La otra queja que han puesto sobre la mesa los consejeros populares es que Montero sólo les ha pasado el powerpoint que ya presentó la semana pasada y no les ha dado más datos técnicos con los que poder trabajar. Al respecto, la ministra ha dejado claro que no darán más cifras y deja en manos de los "centros de estudio" la elaboración, por ahora, de rankings.
El tono de los populares, pues, no apunta a que ninguno de sus gobiernos autonómicos se abra a sumarse al nuevo modelo, aunque la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares lo han mirado con cautela. En el caso balear incluso reconocieron haber observado cosas "interesantes".
Discrepancias internas
Montero cree que si los populares no han puesto negro sobre blanco con ningún nuevo modelo concreto es porque no son capaces de ponerse de acuerdo internamente. Una división que en todo caso también afecta a los socialistas. Castilla-La Mancha, donde gobierna el PSOE, ha tildado de "chantaje" la opción de elegir entre el actual modelo y el nuevo. En cambio, Asturias, donde mandan también los socialistas, se habría alineado más con el ministerio, según fuentes presentes en el encuentro. Como era de esperar, la comunidad que más ha abrazado la posición de Hacienda ha sido Cataluña. La consejera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, ha lamentado que los varones del PP hayan hecho "mítines" también a puerta cerrada y no hayan entrado al realizar propuestas concretas. "Han hablado mucho de Junqueras y de los independentistas", decía con ironía un cargo de la Generalitat a su salida.
Montero rechaza la máxima que abanderan los populares: la propuesta para un nuevo modelo no está hecha a la medida del independentismo catalán. "El partido del señor [Carles] Puigdemont ha dicho que no [le gusta el modelo nuevo], al igual que el PP. Si fuera tan bueno habrían sacado pecho", ha dicho. También ha aprovechado para desmontar, a su manera, las críticas del PP: Montero defiende que es un modelo solidario –recuerda que las comunidades con más músculo serán aportadoras limpias al sistema–, que garantiza la "suficiencia de recursos" con los casi 21.000 millones de euros que aportará el Estado (el 70% de ellos comunidades, ganan, sobre todo las que ahora están infrafinanciadas.
Reuniones bilaterales
Pero la actitud de las comunidades del PP no fue una sorpresa. El propio líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya ha marcado el compás de mañana en una entrevista en Telecinco: "No es un sistema pensado ni ordenado... Es una necesidad de Sánchez para seguir gobernando y de Salvador Illa para tener presupuestos", ha dicho —informa Andrea Zamorano. Feijóo ha convocado a los varones este domingo en Aragón, donde se celebrarán elecciones el 8 de febrero, con el objetivo de presumir de "frente común" contra la propuesta de Montero.
Montero, que ahora se da dos meses para trasladar el baile de cifras en una ley, tiene intención de reunirse de forma bilateral con las comunidades para profundizar en el carácter técnico del modelo. De hecho, la titular de Hacienda se ha mostrado abierta a tocar algunas cosas, lo que incluso podría encantar a los socios de la mayoría plurinacional que ahora rechazan la propuesta. Es el caso de Junts, que ya ha advertido de que considera insuficiente cualquier sistema que no sea un concierto económico para Catalunya, algo que no prevé el modelo planteado: "No hay cupo para Catalunya, hay una reforma de modelo común", ha reconocido Montero.
A pesar de la mala marejada en las filas populares, ningún dirigente se ha cerrado en banda a estos encuentros de tú a tú. Sí exigen, sin embargo, más información. Montero aspira a llevar al consejo de ministros. Cuando se lo jugará todo el gobierno español será cuando la propuesta llegue al Congreso.