Bandazos en el PP catalán en la pugna por el número dos de Alejandro Fernández
La duda sobre Juan Fernández, el favorito, ha hecho emerger a otros nombres como David Solé, teniente de alcaldía de Castelldefels
BarcelonaGiros de última hora en el PP catalán. En un partido con varias familias, un congreso como el de este sábado abre incógnitas y lleva a movimientos que pueden alterar los guiones calmados que pesos pesados del partido habían diseñado hace semanas. El líder popular catalán, Alejandro Fernández, pretendía que la colocación de Juan Fernández como futuro secretario general hiciera que dejara de ser portavoz parlamentario y el cargo quedara para Lorena Roldán, su mano derecha en el Parlament y única alejandrista del grupo parlamentario. Pero en los últimos días, ha habido diversos movimientos que han llevado a que, según ha podido saber el ARA de múltiples fuentes, hayan irrumpido escenarios alternativos. La pugna por elegir al número dos del partido, pues, pasa por apostar por Juan Fernández o abrir una tercera vía. Y en este último escenario, uno de los nombres que han sonado con más fuerza como posible secretario general es David Solé, mano derecha del alcalde de Castelldefels, Manu Reyes.
La actual teniente de alcaldía y jefa de gabinete es una apuesta que se ha explorado con fuerza, porque tiene plena sintonía con la dirección estatal de la calle Génova y, internamente, en Cataluña, tiene muy buena consideración, dos puntos a favor para el cargo. Alejandro Fernández, sin embargo, intenta hasta el último día un escenario favorable para sus intereses y el que lo es más pasa por situar a Juan Fernández como número dos del partido, con el visto bueno de la dirección estatal y catalana. Si Juan Fernández quería ser secretario general debía dejar el cargo de portavoz como había hecho Miguel Tellado en la capital estatal, y eso ha generado muchas dudas en el propio Juan Fernández, una persona clave en la nueva etapa y que será escuchada por el partido.
Ahora bien, en este plan hay una pieza que no acaba de encajar: la de Roldán en el Parlament. Que Alejandro Fernández la haya querido colocar como portavoz en la cámara catalana también indica la voluntad de tener más control del grupo parlamentario. El nombre de la diputada genera resistencias internas. "No gustó que fuera al Senado y después renunciara para evitar dejar de ser diputada en el Parlament", recuerdan diversas fuentes.
La vía de David Solé ha ido cobrando fuerza en los últimos días, y lo demuestra el hecho de que en el convite popular en Barcelona del fin de semana pasado, el secretario general del PP, Miguel Tellado, incluso cogió aparte a Solé para hablar con él con tranquilidad. "Es el escogido", sostienen diversas fuentes. Curiosamente, Solé es una persona de la máxima confianza y jefe de gabinete de Reyes, con quien Alejandro Fernández arrastra un largo historial de tensiones personales. Pero Solé aúna un consenso amplio dentro del partido, es miembro de la dirección provincial barcelonesa y está bien considerado para ser diputado en el futuro.
Ahora bien, en todo este debate, dentro del partido hay dirigentes convencidos de que, sea como sea, debería ser Juan Fernández el secretario general, y algunos creen, como Alejandro Fernández, que solo Roldán puede dirigir con suficiente experiencia el cargo de portavoz en el Parlament. El sábado se anunciará el veredicto.
Todo para apartar a Rodríguez
Todo este proceso tortuoso comenzó después de que la dirección de Alberto Núñez Feijóo se decidiera a convocar el congreso autonómico del PP catalán para el 27 de junio, con cuatro años de retraso –el último congreso fue en noviembre de 2018 tras una sonora patada electoral–. Las batallas internas han vuelto a emerger –pero de puertas adentro– y, desde el inicio, Alejandro Fernández puso sobre la mesa la necesidad de apartar al histórico Santi Rodríguez de la secretaría general, según contrastó este diario. A partir de aquí, ha habido el intento de Fernández de incidir en la confección de la futura cúpula catalana, a pesar de que todo ello debe estar acordado con Génova.
Donde sí se verá la influencia de Fernández será en la elección de los vicesecretarios, con varios alejandristas –hasta ahora también había un grupo importante, aunque algunos estaban desaparecidos–. Uno de los mejor posicionados es el ex secretario general del partido Daniel Serrano, que vivió en el ostracismo por una denuncia por agresión sexual que acabó archivada –y ahora pide un resarcimiento, que Fernández quiere conceder, a pesar de que no es del agrado de numerosos sectores.
En cambio, desde el punto de vista ideológico no hay fisuras y el cerebro del PP catalán, el senador Juan Milián, ya ha definido un horizonte con la política migratoria endurecida. Todo apunta a que Milián repetirá en la dirección como responsable de estrategia y programas. El congreso de este sábado será "de los más tranquilos" de su historia por los buenos resultados de las elecciones catalanas de 2024, pero se celebra después de cuatro años de prórroga y con las habituales batallas entre familias, pero soterradas.