Rebaja del IVA a los combustibles y prórroga de los contratos de alquiler: el escudo social de Sánchez por la guerra
Los socios de gobierno han acordado dividir las medidas en dos decretos ley diferentes después de un choque inédito
MadridDespués de un choque inédito con los ministros de Sumar por el plan de choque contra la guerra, el presidente español, Pedro Sánchez, ha comparecido este viernes en la Moncloa para explicar el paquete de reacción al conflicto del Próximo Oriente. De entrada, el jefe del ejecutivo español ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía: "España está mejor preparada que otros países para hacer frente al choque energético derivado de la guerra ilegal de Irán". Ha asegurado que la apuesta por las renovables hace que el Estado no esté tan expuesto al aumento del precio del gas, aunque también ha admitido que en función de cómo evolucione el conflicto todo ello se puede transformar en una "grave crisis". Así, Sánchez ha anunciado 80 medidas que "movilizarán 5.000 millones de euros". "Beneficiará directamente a 20 millones de hogares", ha asegurado. El presidente español ha lamentado que se tengan que destinar a esto y no a becas a raíz de una guerra ilegal: "Estoy muy enfadado con la situación del mundo".
El presidente español ha restado importancia al desacuerdo con Sumar, que se ha negado incluso a entrar en el consejo de ministros y ha comenzado más de dos horas tarde. "Hay consejos de ministros que duran más y otros que menos", ha dicho, limitándose a decir que son el gobierno del "diálogo". Sánchez ha explicado el plan de choque, dividido en dos decretos ley para salvar el consenso con Sumar: uno con rebajas fiscales y gravámenes a los márgenes empresariales; y otro sobre vivienda que está abocado al fracaso por el desacuerdo de Junts y el PNB. "Seremos el país con el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea. Las medidas estarán vigentes el tiempo que sea necesario y, si es preciso, ampliaremos las medidas", ha dicho.
Rebajas de impuestos
En un primer decreto ley, habrá una reducción "drástica" de la fiscalidad energética, que consistirá en rebajar al 10% el IVA de la electricidad y el gas, así como la eliminación temporal del impuesto sobre la producción energética. En cuanto al impuesto especial sobre los hidrocarburos pasaría del 5,5% al 0,5%, mientras que Sánchez ha dicho que se reducirán también los impuestos de los carburantes hasta el punto que significará un ahorro de veinte euros por llenar el depósito. De cara al sector agroalimentario, habrá una ayuda directa de veinte céntimos por litro para la compra de combustibles y fertilizantes.
Paralelamente, se recuperan las ayudas a los suministros para personas vulnerables y la prohibición de cortarlos por impago y se aumentan los controles por parte de la Comisión Nacional de Valores para que no haya empresas que se aprovechen de la situación para obtener más beneficios. Desde el punto de vista estructural para profundizar en la "carbonización" de la economía, ha anunciado "deducciones masivas" en el IRPF por la instalación de placas solares, bombas de calor y puntos de recarga, así como ayudas para mejorar la eficiencia energética de los edificios.
Ahora bien, también incluye, por exigencia de Sumar, gravámenes a los márgenes empresariales. Una medida que puede complicar el apoyo de Junts y el PNB a la medida la semana que viene en el Congreso de los Diputados.
Vivienda
Sánchez ha anunciado, por otra parte, un segundo decreto ley que incluye la prórroga de los contratos de alquiler hasta 2027 y también la suspensión de los desahucios. El propio presidente español ha admitido que no hay mayoría parlamentaria para que salga adelante, pero ha aseverado que no por este motivo el ejecutivo renunciará de entrada a aprobar estas medidas. Ha sido precisamente la cuestión relacionada con la vivienda la que ha provocado el choque con Sumar.
Según fuentes consultadas por el ARA los socios de gobierno han negociado 'in extremis' el paquete para afrontar las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo: han llegado al pacto de dividir las medidas en dos decretos para salvar el plan de choque contra la guerra, que se debe votar el próximo jueves en el Congreso. El choque ha sido inédito: si bien la reunión del consejo de ministros extraordinario debía empezar a las 9:30, no ha arrancado hasta las 12 h porque los ministros de Sumar se negaban a entrar.
Tal como explicaba ayer este diario estaba claro que el plan de choque incluiría rebajas impositivas del IVA a carburantes y electricidad para contentar a Junts, pero los socialistas se resistían a incluir medidas que tuvieran que ver con la vivienda como reclamaba Sumar porque estaban abocadas a fracasar en el Congreso. Por este motivo, han dividido el plan en dos decretos ley diferentes, de manera que si la cámara española tumba el que incluye las medidas de vivienda, al menos saldrá adelante el resto del paquete. Tanto los juntaires como el PNB han advertido al PSOE que no avalarán la prórroga de los alquileres o la suspensión de los desahucios, que Sumar se jacta de haber aprobado. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se ha felicitado en Bluesky: "Para eso estamos en el gobierno". Y también lo ha hecho la titular de Sanidad, Mónica García, a pesar de que no tiene los apoyos asegurados en el Congreso.
A lo largo de la semana, los socialistas ya habían dado señales de que querían priorizar el consenso a un decreto ley de máximos que cayera la semana que viene en la cámara española. Es decir, pretendían asegurarse el apoyo de la mayoría plurinacional con medidas mínimas y, en cambio, dejar de lado aquellas que pudieran poner en peligro la aprobación del plan de choque. Con esto, también buscaba presionar al PP para que tuviera difícil justificar el voto en contra.
Sumar, en cambio, lo veía diferente: reclama aprovechar la ocasión para incorporar la suspensión de los desahucios y la prórroga de los alquileres que caducan este año (algunas fuentes apuntan a dos años) y poner entre la espada y la pared a Junts y el PNB.
La prioridad del plan de choque
El gobierno español ha dado mucha importancia a la aprobación de este paquete de medidas, hasta el punto de que Pedro Sánchez ha justificado el retraso de la presentación de los presupuestos, prorrogados desde hace tres años, para priorizar este decreto ley para paliar los efectos de la guerra. El hecho de que no haya consenso ni dentro del gobierno sobre qué hacer, vuelve a situar en un atolladero a Pedro Sánchez. "Esto haría caer al gobierno de cualquier país democrático", ha tuiteado la portavoz en el Congreso de los populares, Ester Muñoz.