Crisis de gobierno en Girona: Junts abandona la coalición independentista con Guanyem y ERC
Geis asegura que ha perdido la "paciencia" y critica que Salellas no ha escuchado las últimas demandas de su partido
GironaA diez meses de las próximas elecciones municipales, el tripartito independentista que gobernaba Girona desde 2023 ha llegado a su fin. Tras un duro artículo publicado el domingo, en el que la vicealcaldesa y candidata de Junts a la reelección, Gemma Geis, ya anticipaba que se le había acabado la "paciencia", el partido de Carles Puigdemont ha tomado la decisión de abandonar el ejecutivo y pasar a la oposición. Geis lo ha anunciado este martes por la mañana en una rueda de prensa, acompañada de los seis concejales del partido. "Nuestro grado de exigencia es muy alto y Girona merece más", ha afirmado.
La decisión llega después de semanas en las que las tensiones entre los socios de gobierno no han hecho más que aumentar, coincidiendo con el inicio de la cuenta atrás electoral. Se acaba, de esta manera, la excepción gerundense de la unidad independentista, en la que Guanyem Girona (formación que integra la CUP), Junts y ERC se unieron para desbancar la victoria en votos de la socialista Sílvia Paneque en las últimas municipales y hacer alcalde a Lluc Salellas.
Para Geis, sin embargo, la confianza se ha agotado y la gota que ha colmado el vaso es que diferentes demandas de su grupo "no han sido escuchadas". No se trata de una única línea roja, sino de un decálogo de carpetas que, sumadas, han precipitado la decisión. La alcaldable de Junts ha enumerado cuestiones relacionadas con el futuro del Campus de Salud Josep Trueta, las brigadas municipales, la limpieza, los servicios sociales, los recursos humanos, el mantenimiento de la vía pública o la moratoria de comercios. También ha denunciado la falta de capacidad de respuesta, el "personalismo" de la figura del alcalde y la negativa de Guanyem a dar más responsabilidades de gobierno a Junts.
La última desavenencia dentro del gobierno se ha producido a raíz del caso del cine Truffaut, que justo hoy ha anunciado que suspende el servicio, a la espera de que se resuelva el recurso presentado por el Colectivo de Críticos contra el resultado del concurso público que les hace perder la gestión. Según Junts, este es un ejemplo de los problemas de gestión interna del Ayuntamiento.
Geis, igualmente, ha querido sacar pecho del trabajo realizado durante estos tres años. "Entramos a gobernar por responsabilidad, para dar estabilidad a la ciudad y evitar que gobernara el Partido Socialista con una agenda españolista. Durante todo este tiempo hemos practicado la teoría del rellano para llegar a acuerdos, hemos cumplido, hemos aprobado tres presupuestos, hemos inaugurado la comisaría de Santa Eugènia, hemos gestionado el desalojo de Tomàs Mieres y hemos recuperado viviendas públicas ocupadas irregularmente", ha dicho.
Salellas valora el trabajo del tripartito
Lluc Salellas, por su parte, durante el último pleno del lunes por la noche, salió en defensa del gobierno municipal, puso "en valor el trabajo hecho" por el tripartito y aseguró que era "la mejor opción" para continuar gobernando durante el próximo año. Guanyem esgrime que, en un contexto de retroceso de los derechos lingüísticos y de crisis del catalán, la coalición independentista gerundense estaba haciendo un gran trabajo. Al mismo tiempo, los de Salellas reivindican las políticas impulsadas en materia de vivienda, el nuevo Campus de la Salud y las pacificaciones escolares. Para Geis, en cambio, hace falta más "capacidad de gestión y visión de futuro" para afrontar los retos derivados de "la crisis demográfica" y reclama transformar la organización del Ayuntamiento para mejorar la atención a la ciudadanía.
A pesar de ir de la mano en la coalición de gobierno, la manera de trabajar de los tres partidos, con diferencias ideológicas de base, ha sido muy autónoma. Sobre todo en el área de Promoción Económica, que controlaba la formación de Geis. El primer encontronazo llegó hace dos años, a raíz del modelo turístico de la ciudad, convertida en un destino de referencia del cicloturismo. Pero fue a partir del otoño del año pasado, cuando el cambio de rumbo en el discurso de Junts –que algunos relacionan con el crecimiento de Aliança Catalana– multiplicó las desavenencias con Guanyem. Los de Salellas acabaron aceptando que la seguridad marcara la agenda del consistorio y también que el padrón municipal dejara de ser automático e inmediato, estableciendo un plazo de tres meses para revisar las nuevas inscripciones.
¿Paneque volverá a ser candidata?
Con la salida del gobierno municipal, Junts se focaliza en las próximas elecciones, en un contexto en el que el otro partido de la coalición, ERC, ya hace tiempo que hace campaña desde fuera con las siglas del Moviment Gironí. El proyecto está capitaneado por el exalcalde de Sant Julià de Ramis, Marc Puigtió, que ganó las primarias por un solo voto en una guerra abierta dentro de la formación republicana y no se ha abstenido de censurar la gestión del gobierno a pesar de que los republicanos continúen formando parte, con Quim Ayats al frente. "Haremos una oposición responsable, sin aspavientos, no como la ha hecho el Partit Socialista. Valoraremos todas las propuestas que sean buenas para Girona", ha matizado Geis.
Sobre la mesa ya están las cartas de los principales candidatos a las municipales en Girona en mayo de 2027, excepto la del PSC. Está pendiente que la portavoz del gobierno y consejera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, confirme si deja el ejecutivo catalán y vuelve a presentarse como candidata. El principal temor de los socialistas es volver a ganar, pero no poder sumar para gobernar, tal como les pasó en 2023. También serán las primeras elecciones con un candidato claro de Aliança Catalana, que hace un mes abrió local en Girona y presentó oficialmente Marc Villafañe de cabeza de lista.