La defensa confronta a los partidos políticos
La mayoría se consideran pacifistas y reclaman un ejército europeo con coordinación de la UE
La invasión rusa de Ucrania y el abandono de EEUU de Donald Trump de la defensa de Europa ha obligado a los partidos a posicionarse sobre cuál debe ser la política en defensa. En Cataluña, como en el Estado, las fuerzas de izquierdas no son partidarias de incrementar el presupuesto en este ámbito, así como de recuperar el servicio militar obligatorio. Pero, ¿cuál es el posicionamiento de cada formación del arco parlamentario catalán sobre los principales retos que afronta el viejo continente?
¿Su formación política se considera pacifista?
El pacifismo es la bandera que, históricamente, han ondeado abiertamente a los partidos de izquierdas. Actualmente, de hecho, son estas formaciones las que se declaran sin tapujos: es el caso del PSC, los Comuns y Sumar, ERC y también la CUP. Los socialistas recuerdan que siempre han apostado por el "multilateralismo, el diálogo y la política en mayúsculas" por resolver conflictos, apunta la portavoz del PSC en el Parlament, Elena Díaz. Los republicanos también defienden las políticas pacifistas. "Siempre nos hemos opuesto a la violencia como instrumento de acción política y apostamos por la cultura de la paz, el derecho internacional y el multilateralismo", apuntan desde el partido, que defiende las "soluciones diplomáticas" y "la autodeterminación de los pueblos" por resolver los conflictos políticos. En la misma línea se expresan los Comuns, que recuerdan que históricamente han sido un "espacio decididamente internacionalista y europeísta" que apuesta por el "multilateralismo, la cooperación y la justicia global". Juntos, por su parte, se define como un partido que "defiende la paz, los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos por medios pacíficos y democráticos". Considera que la paz no es una "ideología", sino un "valor universal a preservar". Consultado por el ARA, el PP ha evitado responder a esta pregunta, pero actualmente el partido se ha mostrado reacio a calificarse abiertamente como pacifista porque lo ve como una postura "ingenua" y apuesta por priorizar la seguridad y reforzar las alianzas internacionales. Una tesis que también defiende, en gran medida, la extrema derecha de Vox y Aliança Catalana.
¿Se debe incrementar el dinero destinado a defensa?
Esta es una de las preguntas que han enfrentado al ejecutivo español y la oposición durante la legislatura e incluso ha sacado ampollas dentro de la coalición de gobierno. Las guerras deben financiarse y la OTAN, de la mano de Donald Trump, exige a sus socios que suban la contribución. Pedro Sánchez ha presentado un plan que no contempla llegar al 5% del PIB como le reclama la Alianza Atlántica. Los socialistas aseguran que siguen comprometidos con la defensa del orden internacional para fortalecer la capacidad disuasoria de Europa y plantean la creación de un ejército común europeo. Las propuestas del PSOE y del PSC no divergen demasiado de las del PP, pero en la estrategia de oposición total en la Moncloa, los populares critican los cambios de opinión de Sánchez y aseguran que su crédito internacional en materia de defensa es "nulo". Desde Sumar son partidarios de promover un nuevo pacto europeo que incluya la defensa y que coordine el gasto de los Estados miembros. Juntos también opina que debe ser la UE quien defina las prioridades en defensa de acuerdo a las necesidades conjuntas y las prioridades en cada momento. Los Comunes van más allá rechazando el incremento del gasto militar y dicen que "la seguridad no se construirá con más armas". Una posición que, por ejemplo, se asemeja a la de Podemos. En cuanto a ERC, el no es rotundo. No en gastar más en defensa, "y menos a costa de reducir gasto social, educación, salud o vivienda". Los republicanos apuntan también a la UE como coordinadora de la defensa del continente.
¿Se debería recuperar el servicio militar obligatorio?
El servicio militar obligatorio en España terminó en el 2001 en aplicación del acuerdo alcanzado entre CiU y el PP en 1996. La cesión a los convergentes supuso un antes y un después, pero actualmente el contexto europeo vira hacia otra dirección, en la que se plantea la reintroducción del servicio. Ahora bien, en el Estado ningún partido rema en esa dirección. En conversación con el ARA, el PSC apunta a que no consideran que deba recuperarse el servicio militar obligatorio. "Nuestra apuesta pasa por el modelo profesional de las Fuerzas Armadas", dicen los socialistas. Asimismo, Junts remarca que "en ningún caso" se puede realizar. Unas palabras similares a las de Esquerra Republicana, que apunta que no solo no debe hacerse porque "el contexto actual no es el de hace décadas", sino porque "obligar a jóvenes a hacer la mili no responde a las necesidades actuales y tampoco encaja con un modelo de sociedad basada en derechos y libertades". Por su parte, Comuns apunta a que reintroducirlo "sería un retroceso en derechos": "Lo que necesitamos es una agenda internacional y de seguridad europea propias y autónomas de la doctrina de Trump ante sus ataques al multilateralismo y el derecho internacional", puntualiza la formación. Unos términos equivalentes utiliza la confluencia Sumar. La CUP ha expresado en el Parlament su rechazo frontal y ha criticado el componente "belicista" y los "abusos" que se sufrieron en la mili. En el flanco diestro español, PP y Vox se han remitido a sus posicionamientos públicos. El partido de Alberto Núñez Feijóo opta por el ejército profesional y Vox tampoco ha defendido la mili obligatoria, si bien su líder, Santiago Abascal, ha defendido en una ocasión establecer un "servicio público social o militar".
¿Qué medidas deberían tomarse por la guerra de Ucrania?
El cuarto aniversario de la guerra de Ucrania ha servido a los partidos para afianzar su compromiso con la paz y la legalidad internacional. La posición unánime es que el pueblo ucraniano debe poder decidir libremente su futuro, pero los partidos difieren en qué herramientas debe tener al alcance para defenderse de la ofensiva rusa comandada por Vladimir Putin. El PSC, por ejemplo, pone el foco en la respuesta europea para garantizar la seguridad en el país, pero también en el continente. "La UE debe continuar, por un lado, presionando con sanciones en contra de varios organismos e individuos de Rusia, esenciales para frenar la guerra y reconstruir a Ucrania, y exigiéndole responsabilidades judiciales", mantiene Elena Díaz. Tanto socialistas como republicanos apelan también a la vía diplomática. ERC cree que los ucranianos tienen derecho a defenderse de la ofensiva rusa y llama a evitar que la solución al conflicto se firme "desde un despacho de Washington o de Moscú". "Apoyamos a Ucrania hasta que se consiga una paz justa, respetuosa con su soberanía y su integridad territorial", coincide Junts. Sumar y Comuns también creen que es necesario acompañar al pueblo ucraniano desde la solidaridad para alcanzar una paz "duradera" en la región. Pese a estar comprometida con la paz, la CUP ha sido de los partidos más críticos con el gobierno de Zelenski, a los que ha llegado a acusar de tener "tolerancia" con los movimientos neonazis. El debate que tendrán que resolver próximamente los partidos es si avalan los planes de Sánchez para enviar tropas españolas a Ucrania si se llega a un acuerdo de paz. El PP lo condiciona a una votación sobre todo el presupuesto militar y la estrategia en política exterior.