Felipe VI enerva al PP y Vox al cuestionar la conquista de América: "Es un disparate"
Los ultras atribuyen el gesto del monarca con México a la intervención del gobierno español
Barcelona / MadridEl reconocimiento de Felipe VI de los "abusos" de la conquista de América no ha gustado nada a Vox, como era de esperar, pero tampoco al PP. Ambos partidos lo han evidenciado en sus reacciones este martes a las palabras del monarca, con las que quiso tener un gesto con México, que hace años que pide una disculpa a España por su pasado colonial. Aunque ni la derecha ni la extrema derecha han querido entrar en el choque directo con el jefe de Estado, ambas formaciones han marcado distancias con su posicionamiento, que han atribuido nuevamente a la intervención del Gobierno español.
En el caso de los populares, quien se ha encargado de explicitar el desacuerdo con Felipe VI ha sido el propio Alberto Núñez Feijóo. Preguntado por sus declaraciones en EsRadio, primero el líder popular ha querido quitar hierro a la trascendencia de todo ello, asegurando que el rey se pronunció en el marco de una "conversación" informal y no en una "declaración ni discurso institucional". Pero justo después añadió: "Hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que pasaron en el siglo XV es un disparate".
Feijóo, que se ha confesado "orgulloso del legado" de los españoles en América, ha defendido que los Reyes Católicos llevaron los "derechos humanos, universidades y hospitales" a los pueblos indígenas y ha destacado la "comunidad lingüística y cultural excepcional" que dejó la conquista. Con todo, y a pesar de que no ha querido hacer sangre, no ha podido ocultar su desacuerdo con el monarca, que llegó a admitir que hay comportamientos de España que, vistos con la óptica y los valores actuales, no son para estar "orgullosos".
A su derecha, Vox ha reaccionado públicamente con una defensa cerrada de la conquista: "La empresa española en América fue la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal y eso lo hizo la corona española", ha afirmado en rueda de prensa la portavoz ultra en el Congreso, Pepa Millán. Los de Abascal tampoco han querido entrar en el choque con Felipe VI, pero han expuesto una lectura histórica que confronta directamente con la del rey.
Fuentes de Vox, eso sí, consideran que las palabras del monarca se explican por la intervención del gobierno de Pedro Sánchez. "Ya sabemos el uso que hace el gobierno de la Corona", explican estas fuentes. Y aseguran que, por mucho que digan, "la verdad [histórica] es irrefutable". Desde el partido ultra, como también desde el PP, reinterpretan la historia y obvian la violencia ejercida por los colonizadores españoles contra las comunidades indígenas, la alta mortalidad de estas a raíz de las epidemias importadas desde Europa o las muertes por el comercio de esclavos.
Para los de Abascal, sin embargo, las palabras del rey no son más que una muestra del secuestro del monarca por parte del ejecutivo del PSOE, una teoría que ya hace tiempo que blande la extrema derecha. Bastante explícito ha sido hace unas horas en este sentido el eurodiputado Hermann Tertsch. "Estamos estupefactos", ha afirmado en un tuit. "Somos muchos los que no entendemos su formal y casi habitual adhesión a las tesis de los que solo buscan mal y desprecio para la historia de España y el presente de los españoles", ha añadido en un mensaje dirigido al rey, en el que ha definido la conquista como un "milagro civilizatorio lleno de generosidad" y de "servicio" a los españoles e indígenas.
En contraposición al PP y Vox, desde la mayoría de investidura también han cuestionado las palabras de Felipe VI, pero en este caso por haberse quedado cortas. El portavoz del BNG en el Congreso, Néstor Rego, por ejemplo, ha asegurado que se trata de unas declaraciones que llegan "tarde" y que son "insuficientes". El hecho de que el jefe de Estado no haya convencido ni a derecha ni a izquierda se explica por la propia naturaleza del gesto del rey. La Casa Real difundió sus palabras, en el marco de una conversación informal con el embajador mexicano, a través de un vídeo en Instagram, en un juego de equilibrios muy calculado.
El objetivo era hacer una nueva muestra de acercamiento a México, que hace tiempo que reclama formalmente a España que pida perdón por su por los excesos cometidos durante la conquista. El gobierno mexicano puso en valor el hecho de que el gobierno español admitiera recientemente el "dolor e injusticia hacia los pueblos originarios" del continente americano, pero la monarquía española aún no había movido ficha, más allá de la presencia simbólica de los reyes el pasado mes de enero en el estand de México de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur).