¿De dónde viene la teoría que dice que el rey Felipe VI está secuestrado?

La extrema derecha ve en el monarca un peón más de Sánchez

Pedro Sanchez y el rey Felipe, juntos en Barcelona, acompañados de Salvador isla
29/01/2026
3 min

BarcelonaEn la derecha española, se da por hecho que el gobierno español está intentando "colonizar" todas las instituciones del Estado y eso incluye la casa real. Hay una teoría que circula con fuerza, sobre todo adoptada por la extrema derecha, que es la del secuestro del monarca por parte del ejecutivo español de Pedro Sánchez, que debe dictar todo lo que hace. Y otra variante, sostenida por el PP, que apunta a que la Moncloa intenta condicionar todas las áreas de actuación de Felipe VI, pero que no habría salido adelante por la supuesta resistencia de la Zarzuela. Los populares siguen defendiendo a capa y espada al monarca –pese a algunas contradicciones–, pero Vox ha puesto distancia con el rey y solo defiende a la Corona como institución, según varias fuentes consultadas por el ARA.

El año pasado, a raíz de la aprobación de la ley de amnistía, la extrema derecha levantó la veda contra el rey y le pidió que se negara a firmar la ley, como si aquello pudiera detener que entrara en vigor. Felipe VI acabó firmándola –no podía negarse con la Constitución en la mano– y se fortaleció la teoría del secuestro del monarca. Desde entonces, parte de la derecha está convencida de que los hechos están dando la razón. Por ejemplo, el reciente discurso de Navidad fue un estremecimiento, que se suma a otras intervenciones públicas como la que hizo en Hospitalet de Llobregat, o la expresión para referirse al conflicto venezolano.

En la víspera del 25 de diciembre, el rey se centró en criticar la "crispación" y pidió poner fin a los "extremismos" y abordar los retos sociales, obviando los casos de corrupción que afectan al gobierno de Pedro Sánchez. En Hospitalet reivindicó los aspectos positivos de la inmigración, criticando a los "sectarismos" y "las soluciones simples". Y para referirse a las excarcelaciones recientes en Venezuela no utilizó la terminología "tomados políticos", sino la de "retenidos", que previamente había utilizado Sánchez. Todo ello tiene sentido: todos los actos del monarca deben ser refrendados por el presidente del gobierno y de los ministros tal y como marca la Constitución.

Batalla monárquica

Dentro de Vox hace tiempo que no gustan los discursos del rey, según fuentes consultadas de la formación. Pero prefieren optar por el silencio, aunque lo han hecho saber por privado en la casa real. La tesis es que "reproduce todo lo que quiere el gobierno", incluso en sus mismos marcos. A estas alturas, no saben si lo hace por convicción o por conveniencia en una suerte de secuestro político que pasará la prueba del algodón cuando haya cambio de gobierno. "Si cuando gobernamos nosotros hace lo mismo y dice lo que queremos...", sueltan desde la extrema derecha.

A la teoría de que el rey está secuestrado, se han sumado múltiples personalidades de extrema derecha, como el director deOK Diario, Eduardo Inda, que ha llegado a decir en el artículo "Así no, Majestad", que el secuestro político sería en parte emocional porque el monarca teme que se repita lo ocurrido en 1931 y tenga que huir con la cola entre piernas por la proclamación de una república. Se han sumado otros agitadores como Alfonso Rojo, Bertrand Ndongo, Vito Quiles y el político Alvise Pérez, quien ya ha dicho que el rey "no sirve para nada".

El PP opta por una posición más moderada. Fuentes consultadas lamentan que "hay intentos de acondicionar la casa real" por parte de la Moncloa, pero subrayan que la familia "tiene vida propia y que no está al servicio de Sánchez". De hecho, sostienen que se sienten "representados" en sus discursos y quitan hierro a que ahora no hable de corrupción, cuando sí lo hizo explícitamente cuando Mariano Rajoy era presidente: "Tiene que hacer equilibrios", dicen. Sí ven, sin embargo, síntomas de incomodidad del rey con el ejecutivo.

Felipe VI, protagonista del abalanzado discurso contra el independentismo del 3 de octubre del 2017, ha querido mostrar espíritu de colaboración con el gobierno de Sánchez, pese a algunas incomodidades aparentes. Por ejemplo, no asistió a la inauguración de los actos de conmemoración del quincuagésimo aniversario de la muerte de Franco, aunque sí asistió a otros acontecimientos para alabar el papel de la Corona o condenar al nazismo. Fuentes de la Zarzuela ya expresaron entonces "sintonía totalcon Sánchez y con la celebración del medio siglo de la muerte del dictador.

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