AlcoverEn cuanto a la extensión, con sus 39.800 hectáreas el Parque Natural de las Montañas de Prades, Poblet y Serra de la Llena será el segundo parque natural más grande de Cataluña, sólo por detrás del del Alt Pirineu. Pero si lo que tenemos en cuenta es el nivel de complejidad, el futuro parque natural gana por goleada. Ya se consideraba prioritario durante la Segunda República, y una vez terminada la dictadura hubo distintos intentos de convertirlo en una realidad, pero ha sido imposible. Después de muchas promesas incumplidas y de cambios de calendario constantes hay una fecha que, ahora sí, parece que se cumplirá: el Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña (DOGC) publicará este mes de marzo el proyecto de creación del nuevo parque natural. A partir de aquí se abrirá un período para presentar alegaciones y, según los cálculos del Govern, podría aprobarse definitivamente este verano.
La gran dificultad para definir cómo debe ser el futuro parque reside, precisamente, en su gran extensión: incluye 22 municipios de cinco comarcas diferentes y de dos demarcaciones, Tarragona y Lleida. "Ya me dirás qué pueden tener que ver la realidad de Cornudella (Priorat) con la de Alcover (Alt Camp)", dice la alcaldesa de Cornudella, Meritxell Cardona.
Convertir todo este espacio en parque natural permitirá preservar toda una gran extensión, pero esta protección implica restricciones. Y esto ha sido uno de los principales escollos. El proceso de participación impulsado por el departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha recogido hasta 851 aportaciones y todavía hay 150 más que se han realizado a partir de las sesiones territoriales específicas impulsadas por el Govern. "La creación del parque ha incorporado un largo proceso de participación, que nos ha permitido recoger una amplia diversidad de visiones, conocimientos y expectativas sobre el futuro espacio", ha explicado esta tarde el director general de Políticas Ambientales y Medio Natural, Marc Vilahur, durante un acto en Alcover.
Difícil equilibrio
Buena parte de las aportaciones estaban sobre la gobernanza del futuro parque y también sobre qué impacto tendrá en las actividades agrarias, forestales y ganaderas. La afectación en el turismo es también un tema que preocupa. Algunos ayuntamientos, como el de Alcover, siempre han estado de cara: "Hasta ahora siempre ha habido interferencias, pero ahora ya es imparable", ha celebrado el alcalde del municipio Robert Figueras. Figueras considera muy importante la protección del medio ambiente que implica forma parte de un parque natural, así como la inversión que va a entrar de la Generalitat para poder controlar las diferentes actividades. Actualmente en estos bosques hay escaladores, cazadores, ciclistas, equipamientos de turismo rural... "Quien quiera sacar un beneficio del bosque podrá seguir haciéndolo, pero ahora el Parque Natural velará para que todo se haga tal y como marca la normativa", dice.
Es precisamente esta normativa la que frena a otros agentes, como la alcaldesa de Cornudella. "Nosotros querríamos quedar fuera del Parque Natural, pero no nos dejan", dice resignada. A Cornudella de Montsant acuden escaladores de todo el mundo, pero con los nuevos planes de protección "el 30% de las vías, entre ellas las más importantes, no se podrían hacer", lamenta. También cree que los intereses vinícolas del término municipal pueden verse perjudicados, ya que cree que se multiplicarán los permisos necesarios para poder sacar adelante una nueva actividad económica. "Todo esto ya lo hemos vivido con el Parque Natural del Montsant", dice.
El mapa del futuro parque natural.Generalitat de Catalunya
Cardona, como otros alcaldes y vecinos que no lo ven del todo claro, espera la publicación del proyecto final en el DOGC para decidir si presentan o no alegaciones. "Parece que ahora solo se puede acelerar, y creo que estamos corriendo demasiado. Es como si tuviera que aprobarse durante este mandato a la fuerza", lamenta. Desde el Govern aseguran que "se ha acordado realizar una regulación flexible del uso público, incorporando medidas adaptativas concertadas con los sectores implicados, como la escalada y el vuelo libre, basadas en capacidades de carga, el estado de conservación de la biodiversidad y medidas de control en espacios de alta frecuentación" y están convencidos de que se llegará a un acuerdo.
Un parque único
El Parque Natural de las Montañas de Prades, Poblet y la Sierra de la Llena es un espacio natural de primer orden en Cataluña por su diversidad, representatividad y singularidad. Por ejemplo, coexisten paisajes mediterráneos con otros centroeuropeos e incluso boreales. Todo ello se traduce en un territorio con una gran biodiversidad, con más de 4.000 especies identificadas y 95 hábitats diferentes, de los que 19 son de interés comunitario europeo.
Destacan hábitats como los bosques de roble reboll ( Quercus pyrenaica ), la única comunidad de esta especie que hay en Cataluña, y los pinares de pino laricio, otro hábitat singular de la zona mediterránea. También encontramos laderas rocosas, refugio de diversas especies de aves y flora adaptada a condiciones extremas; tejedas; zonas húmedas y fuentes temporales, esenciales para los anfibios y los invertebrados acuáticos, como el cangrejo de río autóctono, y prados y herbazales con una de las comunidades de orquídeas más relevantes de Cataluña, con más de 50 especies.
En cuanto a la fauna, destacan grandes rapaces como el águila perdicera, el duque y el águila dorada, y una gran diversidad de especies de murciélagos, que habitan y encuentran refugio en los bosques y en las numerosas cavidades y zonas rocosas del espacio.