Mundial 2026

La fiebre por el Mundial llega hasta las tiendas de congelados catalanas

Las cromos del Mundial 2026 se han agotado en muchos quioscos

Un hombre muestra su colección de cromos del Mundial de fútbol
10/06/2026
4 min

Barcelona"Cuando llegas al quiosco ya te preguntan si quieres cromos del Mundial. Te lo ven en la cara. La primera pregunta es: «¿Tenéis?». Y la segunda: «¿Cuándo llegarán más? Es que se están agotando en muchos sitios»", explica Albert Valor, coleccionista. "Este año se están vendiendo más que nunca. Cuesta encontrar porque las ventas están superando las expectativas de Panini", ratifica Ferran Roig, responsable de la tienda de cromos Euro Soccer Cards.

"La falta de stock ha creado un efecto FOMO y la gente compra cajas enteras. Algunos quiosqueros limitan la compra a cinco o diez sobres por cliente para que todo el mundo pueda tenerlos", añade Valor, que ha llegado a encontrar cromos del Mundial en La Sirena: "Es el sitio más estrambótico donde he comprado. Puedes llevarte una caja de gambas y algunos sobres". José Elías le vio el negocio y en algunas de sus tiendas de congelados –no en todas– vende.

"El Mundial se vende más porque aglutina a muchos coleccionistas esporádicos. Gente que no hace las cromos de la Liga, por ejemplo, pero que cada cuatro años sí que quiere los del Mundial. Además, es una colección global y viene gente de todo el mundo a comprar. Yo tengo muchos clientes de Sudamérica; colombianos, mexicanos o ecuatorianos que quieren los cromos de su selección", comenta Ferran Roig, que también es vendedor en el mercado de Sant Antoni y que los últimos fines de semana ha sudado la gota gorda: "Trabajo mucho más porque la demanda es más alta y, está claro, cerramos más tarde. Es una locura". Basta con pasearse un domingo por la mañana por los alrededores del mercado para confirmarlo. Mires donde mires hay gente de todas las edades intercambiando cromos, que hace tiempo que ya no es cosa de niños.

"También hay un punto de nostalgia. La colección de cromos conecta a la gente con su infancia. En muchos casos, un Mundial concreto está vinculado con el recuerdo bonito de un verano y es el primer vínculo con el fútbol", reflexiona Albert Valor, que tiene todas las colecciones de cromos desde la Copa del Mundo de los Estados Unidos de 1994, cuando empezó a comprar con su abuelo. Es entonces cuando se enamoró de la pelota.

El Mundial de Messi y Lamine

"Este Mundial es muy especial porque es el último de muchos jugadores míticos. Es el caso de Messi, Cristiano, Modric o Neymar. Y también es el primero de Lamine Yamal", expone Juli Sáenz, experto en la materia. "Y también es el de Tim Payne –es un jugador de Nueva Zelanda que se ha hecho viral mundialmente en los últimos días–. Va bastante buscado", suma Sergi Navas, socio de Juli en el canal Cazacamisetas, en el que crean contenido sobre coleccionismo de camisetas y cromos de fútbol. "Se han alineado los astros. Todo esto explica que la colección de este Mundial lo esté petando. Solo habría faltado que fuera el último de Panini, pero es el penúltimo", dice Sergi, haciendo referencia a que a partir del Mundial 2034 Topps se convertirá en el proveedor oficial de los cromos del Mundial. Sesenta años después, se romperá el matrimonio entre FIFA y Panini.

"Los más buscados son Messi, Lamine y Cristiano. Su cromo básico del Mundial 2026 cuesta alrededor de los 10 euros. En cuanto me llegan, me los quieren", explica Ferran Roig, que además de sobres y cajas también vende cromos y cartas individuales de todas las colecciones: "Lo más caro que he vendido del Mundial es un extra sticker oro de Lamine por 180 euros".

"Los extra stickers del Mundial. Un millón de dólares por un cromoextra sticker cada 100 sobres, cada dos cajas. Estos los base. Corre la teoría que aparece un cromo oro cada 800 sobres. Para los coleccionistas es un reto brutal", añade Sergi, que ya tiene 54 de los 80 extra stickers del Mundial.

Un millón de dólares por un cromo

"Más allá del Mundial, el tema de los cromos hace tiempo que se ha disparado. No tanto en los stickers, que son los de pegar, sino en las cartas. Algunas se han convertido en una especie de criptomoneda. Y esto tiene mucho que ver con el interés de los americanos por el mercado del fútbol", desvela Albert Valor. "Lo que más se busca son los rookies, un concepto que hace referencia al primer cromo de un jugador, el de la temporada de su debut. Hay uno de Messi, de la 2004-05, que se ha llegado a vender por un millón de dólares", añade.

"El precio depende del estado de conservación del cromo –hay una empresa que se dedica a ello y el de Messi, que se ha vendido por un millón, tiene una nota de 10 sobre 10– y fluctúa en función del rendimiento del jugador. Si está haciendo una buena temporada o marca un hat-trick en un partido importante subirá el valor de esa carta. Pero lo de Lamine va más allá; Lamine tiene aura. Cuando se lesionó, su precio siguió subiendo. Esto solo ha pasado con Messi", dice Sergi.

"Se ha estipulado que el nuevo rey de los cromos, el que sucederá a Messi, es Lamine. Por mucho que Mbappé u Olise ganen títulos y Balones de Oro, el cromo más buscado en todo el mundo será el suyo. Por eso los coleccionistas van como locos comprándolos", resume Juli, que ya tiene los cuatro extra stickers de Messi y Lamine y que hace días que ha completado el álbum del Mundial, la colección que ha llegado a las tiendas de congelados catalanas.

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