Los guardaespaldas de Salvador Illa
BarcelonaDe aquí a un mes el gobierno de Salvador Illa tendrá aprobados los primeros presupuestos de la legislatura. Un acuerdo con Comuns y ERC que da aire al ejecutivo y que certifica que esta es hoy día la única mayoría viable en Cataluña. Republicanos y comunes ya invistieron a Illa y, a pesar de los tira y afloja de los últimos dos años, continúan siendo los socios que le dan estabilidad. Incluso para evitar comparecencias molestas del presidente en el Parlament. Este martes, por segunda semana consecutiva, ERC, Comuns y el PSC evitaron que la cámara citara a Illa. Junts quería hacerle comparecer para que explicara el papel de la Generalitat en la crisis abierta con los docentes de la escuela pública. Hace siete días los juntaires, de la mano del PP y Vox, reclamaban que el presidente respondiera por los casos de presunta corrupción que salpican al PSOE (y que el juez no descarta del todo que tengan una derivada en el PSC).
Ella misma justificaba el no de la semana pasadaElla misma justificaba el no de la semana pasada diciendo que Esquerra "no hará el juego a PP y Vox" en cuanto a los casos judiciales que afectan al PSOE, y sobre los cuales el presidente español, Pedro Sánchez, se explicará el 24 de junio en el Congreso de los Diputados.
Comunes y republicanos sí que sumaron su voto para reclamar la destitución de la consejera de Interior, Núria Parlon, por las infiltraciones de agentes de los Mossos en una asamblea de docentes, y de la de Educación, Esther Niubó, en caso de que se enquiste el conflicto con los maestros. Pero hacer comparecer a Illa contra su voluntad sería darle una bofetada en un momento de teórica complicidad entre los partidos. Desde la oposición, Junts quiere aprovechar el momento para reforzar la tesis que intenta que cuaje entre la ciudadanía: los "fracasos" del gobierno de Illa son los del "tripartito" que le da apoyo.