Crónica

El elefante en el Salón de Sant Jordi

Salvador Illa y Oriol Junqueras coinciden en el pistoletazo de salida del Año Irla con la negociación de presupuestos como telón de fondo

El presidente Salvador Illa, Oriol Junqueras y el presidente Josep Rull, entrando al Salón de Sant Jordi.
10/03/2026
3 min

BarcelonaTodas las miradas están clavadas en la puerta del Saló de Sant Jordi cuando, pocos minutos después de las 18 horas, la atraviesan juntos el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, junto al presidente del Parlament, Josep Rull. Lo hacen prácticamente sin mirarse hasta sentarse en la primera fila de la sala donde se celebra el acto que dará el pistoletazo de salida al Any Irla. No ha habido reunión entre Junqueras e Illa, y buena parte de las conversaciones informales antes de empezar tienen que ver con la negociación entre socialistas y republicanos. El acto es para conmemorar el 150è aniversario del nacimiento de Irla, pero los presupuestos son el elefante en la habitación del Saló de Sant Jordi.

A parte de autoridades y diputados, en el acto está la plana mayor de Esquerra. El inicio del acto pilla a uno de los negociadores tecleando frenéticamente el teléfono móvil, hasta el punto de que un dirigente republicano tiene que venir a buscarlo para decirle que se siente. La expectación es máxima cuando Junqueras, presentado como "historiador", toma la palabra para recordar a un presidente que vivió unos momentos "cargados de esperanza" para los catalanes a inicios de siglo, para después tener que afrontar el auge del franquismo y la posguerra desde el exilio. "Si somos nación y tenemos todas las esperanzas de serlo en plenitud, es por personas como Josep Irla", destaca.

Pero, mientras elogia su perfil de "político de raza" y buen gestor, Junqueras comete un lapsus: menciona el "president Illa" en lugar del "president Irla", y un murmullo recorre el auditorio. La anécdota rompe el hielo entre el líder de ERC e Illa, que se saludan entre risas después de la intervención. No hay lapsus cuando el presidente del Parlament, Josep Rull, cita a otro Salvador —en este caso Espriu— para resumir la trayectoria del presidente en el exilio con un verso: "Si et criden a guiar un breu moment del mil·lenari pas de les generacions, aparta l'or, la son i el nom". Estas palabras de La pell de brau reflejan bien, dice Rull, la tarea que asumió Irla desde un papel discreto y de consenso que a menudo le ha llevado a no tener un reconocimiento a la altura de su figura.

Los encargos de Illa a Esquerra

Cuando Salvador Illa sube a la tribuna para cerrar el acto, nadie ha mencionado aún el elefante en la habitación. Él no lo hace de forma explícita, pero deja varios encargos a Esquerra que no pasan desapercibidos en un auditorio lleno de políticos de PSC, Esquerra, Junts y Comuns: "La unidad no quiere decir renuncia a los principios de cada uno, sino que quiere decir sentido de responsabilidad y deber", dice. Los mensajes velados sobre los presupuestos y el IRPF no han acabado aquí.

Illa, admirador declarado de expresidentes como Tarradellas o Irla, insiste en que "cada tiempo reclama su responsabilidad". Unas responsabilidades que, subraya, deben asumirse "ejerciendo un buen Gobierno y una buena oposición" para que el país avance. Illa también apela al catalanismo integrador que Irla quiso defender con un gobierno de concentración y, por unos momentos, rescata algunas ideas de la campaña electoral que lo llevó al Palau de la Generalitat para pasar página del Procés. "Cuando el catalanismo ha sido fiel al catalanismo integrador, Cataluña ha avanzado. Es así como se consigue el país al servicio de la gente, y no la gente al servicio del país", remacha.

Horas antes, quien hablaba sin eufemismos era la portavoz del Govern y consejera de Territori, Sílvia Paneque: "Si yo fuera periodista, el titular que haría hoy es que el Govern continuará trabajando por los presupuestos del 2026", decía, ante la insistencia de los periodistas para saber si es que el PSC espera, simplemente, que ERC cambie de opinión. Para los que debían escribir las crónicas, el titular ha sido que, a poco más de una semana de la votación clave en el Parlament, el ejecutivo y los republicanos continúan encallados.

A la salida del Saló de Sant Jordi, algún dirigente republicano se espolsaba de nuevo la presión que el ejecutivo catalá ha empezado a redoblar sobre Esquerra, ante la incapacidad de arrancar del PSOE un gesto que cada vez asumen más en ambas bandas de la mesa que no llegará. Al menos, no a tiempo para el debate a la totalidad del día 20 de marzo. En todo caso, el Govern ya ha descartado que Hacienda convoque un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes de esta fecha, justo después de las elecciones en Castilla y León y antes —aún no se sabe cuántos meses— de los comicios en Andalucía donde María Jesús Montero concurrirá como candidata del PSOE.

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