El Gobierno redobla la presión sobre ERC mientras le pide que "confíe" en el PSOE

El PSC rechaza un 'superdomingo' electoral con elecciones conjuntas en Cataluña y España

La presidenta de la Diputación, Lluïsa Moret, y el presidente Salvador Illa.
09/03/2026
3 min

BarcelonaEn poco más de diez días el Govern se juega buena parte de su crédito político. ERC no cede y mantiene el rechazo a los presupuestos de la Generalitat y el ejecutivo de Salvador Illa busca vías de presión para hacer cambiar de idea a los republicanos. El último en sumarse, este mismo lunes, ha sido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, aprovechando la firma del acuerdo entre Educación, UGT y CCOO, que busca poner punto final a la crisis abierta con los maestros.

Todo el mundo ha movido ficha y la negociación está enquistada a la espera de que el gobierno español haga un movimiento que, por ahora, no llega. Los republicanos insisten en que el PSOE tiene que comprometerse a sacar adelante las reformas necesarias en el Congreso para que Cataluña pueda asumir la gestión íntegra del IRPF y que, sin eso, no se sentarán a hablar de las cuentas. En juego está la tramitación de unas cuentas que amplían 9.100 millones de euros los recursos de las arcas públicas.

"Apelo a la responsabilidad colectiva y de país, para que los presupuestos sean una realidad lo antes posible y el sistema educativo se vea reforzado", ha dicho Illa. Desde que el Govern aprobó los presupuestos sin tener atado el apoyo de ERC, la tesis que han defendido desde Palau es que la necesidad de tener unas nuevas cuentas caerá por su propio peso y que, por tanto, son los republicanos quienes acabarán aflojando en el pulso.

El Govern ha encontrado en el conflicto por la guerra de Estados Unidos y el Irán nuevos argumentos en defensa de esta posición: "Hacemos un llamamiento a ERC a sumarse a una respuesta unitaria de las fuerzas de izquierdas ante esta crisis política mundial, empezando por unos presupuestos que den estabilidad", ha reiterado la consejera de Economía, Alícia Romero, en una entrevista a El Periódico. Estas palabras, que por ahora no tienen réplica de ERC, han encendido a Junts, que acusa al ejecutivo de hacer "electoralismo" con la crisis en Oriente Medio, mientras la CUP lamenta el "chantaje" del Govern con las medidas en materia de educación —a pesar de que el ejecutivo ha garantizado que el acuerdo con los maestros se aplicará con presupuestos o sin.

El compromiso de la Bilateral

La última reunión entre PSC y ERC se hizo el viernes, según las fuentes consultadas. A pesar de la falta de avances, los socialistas catalanes mantienen la esperanza de que Oriol Junqueras comprenda que las citas electorales que el PSOE tiene por delante dificultan que Hacienda asuma un nuevo compromiso con Cataluña que se pueda convertir en un arma arrojadiza en las campañas de Castilla y León y, próximamente, Andalucía. "Esquerra, al final, se tendrá que mover. Las modificaciones legislativas dependen del Congreso, y el gobierno [español] ya dio el visto bueno a la demanda de ERC en la Comisión Bilateral", ha dicho Romero.

En este sentido, la consejera ha pedido a los republicanos que "confíen" en el PSOE, recordando que negociaciones anteriores también complejas, como la de la financiación o el FLA, llegaron a buen puerto. Ahora bien, ha alejado la posibilidad de que el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde Hacienda presentará el aterrizaje legal del nuevo modelo de financiación, sirva para que el PSOE ratifique el compromiso con el IRPF. Está previsto que se celebre entre marzo y abril.

"El PSC se ha equivocado"

Desde Esquerra se sacuden una presión que también les llega desde las entidades y los sindicatos, con quienes el Govern ha firmado un pacto para los presupuestos. "Mientras no haya ningún movimiento, no negociaremos presupuestos", aseguran fuentes republicanas, que apuntan a que, llegado el caso, si las finanzas catalanas sufren el Govern puede recurrir a los suplementos de crédito. En este sentido, señalan que la estrategia del ejecutivo de presionarles se les puede volver en contra cuando llegue el momento de la votación en el Parlament, el 20 de marzo. "¿Qué harán entonces?", se preguntan.

Una opción que el mismo PSC ha descartado este lunes es la de un superdomingo electoral que haga coincidir las elecciones españolas y las catalanas por primera vez en la historia. "El PSC no considera este escenario", ha subrayado la número 2 del partido, Lluïsa Moret, en una entrevista a TV3. En todo caso, a diez días de la votación de las enmiendas a la totalidad, el ejecutivo solo tiene el apoyo de Comuns. Este lunes, y anticipándose a un posible fracaso de la votación, los de Jéssica Albiach han exigido al Govern que se comprometa a sacar adelante la prohibición de la compra especulativa de vivienda pactada con ellos, con cuentas o sin.

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