A plena luz del día y en el paseo de la ciudad, en septiembre de 2023 varios jóvenes se tiraron mesas y sillas por la cabeza en una batalla campal que acabó siendo una especie de punto de inflexión en Manresa. Aquel episodio provocó que varios vecinos salieran a la calle para exigir al gobierno municipal, que encabeza el republicano Marc Aloy, medidas contra la "inseguridad" en la calle. Aquella manifestación, sin embargo, ya nació dividida y algunas colectivos directamente se desmarcaron por no vincular inseguridad con inmigración. Es este, de hecho, el frágil equilibrio en el que desde hace unos años se mueve Manresa, una ciudad de 80.000 habitantes y con casi un 22% de personas venidas de fuera.
Un cartel colgado al lado del Ateneu Popular La Sèquia, junto al Ayuntamiento de Manresa.XAVIER BERTRALUna calle del Barrio Antiguo de Manresa fotografiada esta misma semana.XAVIER BERTRAL
Desde entonces el gobierno municipal, formado por ERC, el PSC e Impulsem Manresa –la marca del PDECat–, puso en marcha diversas medidas para favorecer la seguridad en la calle: se aumentaron los efectivos policiales y se instalaron cámaras de seguridad. También se impulsó la Mesa de Seguridad, Civismo y Convivencia, para abordar, de manera transversal con los grupos municipales y el tejido asociativo de Manresa, esta cuestión. Según datos del gobierno, hasta octubre de 2025 se habían reducido un 40% los robos con violencia o intimidación y un 30% las ocupaciones de inmuebles.
Juntos para las municipales del año que vienePerramon encabezó la lista del partido de extrema derecha Front Nacional en 2023, pero se ha desvinculado de él desde hace unos meses y ha creado Avenç Nacionalista, una formación que se ha aliado con Junts para las municipales del año que viene. Las dos formaciones también han puesto el foco en limitar el padrón y remodelar los servicios sociales. Bacardit propone un "registro único de ayudas" para evitar "la duplicidad de ayudas y también la picaresca". Perramon denuncia "saturación" de estos servicios: "Gente con rentas medias se marcha de la ciudad y se queda gente con rentas bajas. Es un círculo vicioso que puede llevar a que Manresa se colapse y tenga que acabar siendo una ciudad subsidiada".
Una pareja caminando por el Barrio Antiguo de Manresa.XAVIER BERTRALCola en la Oficina de Atención Ciudadana esta semana en Manresa.XAVIER BERTRAL
Desde el otro extremo, en la CUP no comprenden ni las políticas del gobierno municipal ni lo que proponen Bacardit y Perramon. "Las medidas de seguridad son muy visibles e inmediatas. Pero las causas del problema siguen ahí", dice la concejala Roser Alegre. Su receta quiere ir a "la raíz del problema" y aplicar políticas sociales "que reviertan el motivo de desigualdad".
Las situaciones de vulnerabilidad se visualizan también en materia de vivienda. El diagnóstico es casi común: la degradación del Barrio Antiguo, con más de 7.000 pisos vacíos, según datos de la PAHC del Bages. Para hacerle frente, el gobierno municipal invertirá 25 millones que provienen del Plan de Barrios, y también ha planificado 120 pisos de protección oficial. La PAHC, además, pide frenar el incremento de desahucios: según datos del gobierno municipal se realiza al menos uno cada día.
Contra la segregación escolar
El martes organizaron la manifestación para condenar "Con una llegada tan grande de personas migradas en los últimos años, lo importante es la cohesión, que se gana en la escuela, con el deporte, con la cultura", defiende Aloy. Recuerda que desde el consistorio han aumentado el número de becas para entidades deportivas, y también las medidas para revertir la bajada del uso social del catalán con iniciativas para enseñar la lengua a comerciantes que no la hablan, ante el aumento de establecimientos que regentan personas recién llegadas.
La carrera antirracista
Manresa es la única ciudad donde el Frente Nacional se presentó –prevé volver a hacerlo en 2027– y obtuvo dos concejales. Todavía es una incógnita si lo hará Alianza, que sondeó a Perramon para que fuera su candidato. En las últimas elecciones catalanas, Alianza y Vox obtuvieron un 16% de los votos, y para el tejido asociativo de izquierdas de la ciudad esto ha sido una señal de alerta. Hace un año se constituyó la entidad Mai Més como una herramienta "antifascista". Organizaron, por ejemplo, la primera carrera antirracista, y su objetivo es hablar con todo el entramado social de Manresa para contrarrestar los discursos racistas y xenófobos.
La Baixada dels Drets, un punto céntrico del Barrio Antiguo de la capital del Bages, donde el pasado domingo hubo un ataque racista, con dos detenidos por agredir e insultar a mujeres musulmanas en medio de la calle.XAVIER BERTRAL
El martes organizaron la manifestación para condenar el ataque racista del domingo, en el que un hombre y una mujer agredieron a un grupo de mujeres musulmanas con insultos racistas. En el pleno de este jueves todos los grupos excepto Vox firmaron una declaración institucional que condenaba los hechos y denunciaba el "vínculo" entre "el auge de determinadas proclamas racistas y la violencia física en la calle". Estos hechos, sin embargo, han hecho aflorar la tensión entre Mai Més y el tándem Bacardit-Perramon: la entidad ve un "vínculo" entre sus discursos y la "violencia en la calle", y ellos denuncian "el señalamiento político" mientras condenan cualquier ataque racista.